Buch lesen: "Mujeres que vistieron de hombre"

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Vicenta Márquez de la Plata

MUJERES QUE VISTIERON

DE HOMBRE


Mujeres que vistieron de hombre

© Vicenta Mª Márquez de la Plata, 2021

© De esta edición. Ediciones Casiopea

ISBN: 978-84-123188-1-4

Imagen de cubiertas: Juana de Arco, Dante Gabriel Rossetti.

Diseño de cubierta: Anuska Romero

Maquetación: CaryCar Servicios Editoriales

Impreso en España

Reservados todos los derechos

Índice

  Prólogo

  Elena de Céspedes (1546 - ¿?) SUS ORÍGENES: SUS POSIBLES PADRES. SU HIJO: PADRE SUS VARIOS TRABAJOS Y OFICIOS VESTIDA DE HOMBRE: MOZO DE LABRANZA Y SOLDADO. OTRA VEZ SOLDADO ELENO/A, “ZIRUJANO” Y SANGRADOR ELENA/O DE CÉSPEDES PIDE CASARSE CON MARÍA DEL CAÑO. DIFICULTADES OTRA MUJER EN SU PASADO LA DENUNCIA ACEPTACION DEL EXTRAÑO/A ELENA/O DE CÉSPEDES. EL SANTO OFICIO ELENA/O DE CÉSPEDES LA PRIMERA CIRUJANA DE LA HISTORIA. LA PRAGMÁTCA DE LOS REYES CATÓLICOS DE 1451. EL PROTOMEDICATO. IMPORTANCIA DE SU TITULACIÓN BIBLIOGRAFÍA DE ELENA DE CÉSPEDES

  Isabel Barreto de Mendaña (1567?-1620) ANTECEDENTES. LA REDONDEZ DEL MUNDO, MAGALLANES, ELCANO ORÍGENES DE DOÑA ISABEL BARRETO EL DESCUBRIMIENTO Y LA PÉRDIDA DE LAS ISLAS SALOMÓN. BODA DE DOÑA ISABEL BARRETO Y ÁLVARO DE MENDAÑA. EL VIAJE DE ISABEL BARRETO DE MENDAÑA LAS ISLAS MARQUESAS Y LA PRIMERA GUERRA DEL PACÍFICO. MUERTE DE ÁLVARO DE MENDAÑA. NACE UNA ALMIRANTA. DOÑA ISABEL A LA CAÑA. UN MAREMOTO Y UNA OLA GIGANTE UN CONATO DE MOTÍN Y UN AJUSTICIADO ALGUNAS AVENTURAS DE ISABEL DE MENDAÑA Y SU TRIPULACIÓN LA ENFERMEDAD Y LA MUERTE. NO HAY AGUA NI COMIDA. EN TIERRAS DE VILLALOBOS. UN CURIOSO SUCESO. NAVEGANDO HACIA FILIPINAS UN SEGUNDO MATRIMONIO. OTRA VEZ A LA MAR. BIBLIOGRAFÍA ISABEL BARRETO DE MENDAÑA

  Catalina Erauso Pérez (1592 – 1635) ORÍGENES. LA NIÑA NOVICIA. SU VIDA EN EL CONVENTO LA HUÍDA EL VIAJE A ULTRAMAR. EN ULTRAMAR CATALINA BUSCA TRABAJO EN LAS INDIAS. PRIMEROS DUELOS. EL SOLDADO CATALINA, O MEJOR DICHO, ALONSO DÍAZ Y RAMÍREZ DE GUZMÁN. EL ALFÉREZ DÍAZ Y RAMÍREZ DE GUZMÁN. OTROS DESAFÍOS Y OTROS MUERTOS EL SACRILEGIO EL NAUFRAGIO MUERTE DEL NUEVO CID LOS SUCESOS DE GUAMANGA LO QUE SUCEDIÓ EN LIMA. DE NUEVO EN ESPAÑA. ELVIAJE A ROMA. EL PAPA Y LOS CARDENALES DE VUELTA EN LAS INDIAS EL FIN DE CATALINA ERAUSO BIBLIOGRAFÍA DE CATALINA ERAUSO, “LA MONJA ALFÉREZ”

  Doña Concepción Arenal (1820 - 1893) ORÍGENES Y EDUCACIÓN DE DOÑ CONCEPCIÓN ARENAL LA EDUCACION DE A MUJER EN EL SIGLO XIX Y SU DESARROLLO LA UNIVERSIDAD, ESCRITORA, MATRIMONIO Y SEGUNDAS NUPCIAS. OBRA DE CONCEPCION ARENAL DOÑA CONCEPCION ARENAL, PENSADORA Y CREYENTE SU OBRA CONTRA LA INJUSTICIA SOCIAL BIBLIOGRAFÍA DE DOÑA CONCEPCIÓN ARENAL

  Hannah Snell (1723-1792) SUS ORÍGENES. MATRIMONIO Y PRIMEROS AÑOS BIBLIOGRAFÍA HANNAH SNELL

  Miss Margaret Ann Bulkley (1795 - 1865) EN EL EJERCICIO DE SU CARRERA: DESTINO EN EL EJÉRCITO MEDIDAS SANITARIAS LOS ASCENSOS. SU ENCUENTRO CON FLORENCE NIGHTINGALE, “LA DAMA DE LA LÁMPARA” UN SECRETO BIEN GUARDADO. RETIRO Y MUERTE ESCÁNDALO EN EL EJÉRCITO BRITÁNICO

  Jeanne Baret (1740-1807) NACIMIENTO Y ORÍGENES. FRANCIA EN EL SIGLO XVIII, ALGUNAS NOCIONES. DE NUEVO JEANNE BARET. CARLOS LINNEO EL VIAJE SU FIN BIBLIOGRAFÍA JEANNE BARET

  Mary Lacy (1740 - ¿?) PRMERAS ENSEÑANZAS. TRAVESURAS ADOLESCENCIA LA HUIDA WILLIAM CHANDLER MARINERO A LA MAR UNA ENFERMEDAD EXPERIENCIA EN BARCOS Y SITIOS I160 APRENDIZ DE CARPINTERO MARY LACY ES DESCUBIERTA. TERMINA SU APRENDIZAJE. EL CARPINTERO. TRABAJO, AVENTURAS Y DESVENTURAS MARY LACY MUJER CASADA BIBLIOGRAFÍA MARY LACY

Prólogo

El libro que presenta Vicenta Mª Márquez de la Plata sigue la estela delos otros libros biográficos publicados por la autora. Mujeres que por una u otra razón se han desmarcado de los convencionalismos de su tiempo o puestas ante determinadas condiciones y avatares, han destacado por su bien hacer, su inteligencia o su originalidad.

Las biografías que se presentan aquí tienen como denominador común el hecho de haber vestido como un hombre o incluso haberse hecho pasar por hombres por diferentes causas. Deseo de libertad, de elección vital, de aventuras o de gestión, que hizo a nuestras protagonistas plantearse la necesidad de vestir de manera diferente a como lo hacían las mujeres de su época. De este modo escapaban aunque solo fuera en su interior y temporalmente, a los límites que se imponían a las mujeres. Al vestirse como un hombre, podían sentirse como un hombre, disfrazadas de hombre asumían en parte la personalidad de un hombre. Así Isabel Barreto de Mendaña se torna en su marido fallecido al vestir sus ropas y actúa como almirante o Catalina Erauso en soldado de fortuna. Todavía hoy día quedan vestigios de este proceder, por ejemplo entre las burneshas de Albania, donde una mujer se viste de hombre y asume los derechos, y también las obligaciones, de un varón, convirtiéndose de hecho en un hombre ante esa sociedad, siendo este travestismo aceptado como natural en su entorno.

Márquez de la Plata no solo ha documentado las biografías de las mujeres que presenta, sino que yendo más allá, ha incorporado a ellas las posibles condiciones que las hicieron vestir de varón. Desde las aventuras de Elena de Céspedes y sus múltiples facetas, hasta la bien conocida vida de Concepción Arenal, la autora intenta explicar el porqué de ese travestismo, que propició que estas mujeres pudieran dedicarse a los oficios que realmente les interesaban y en los que, además, destacaron. Así Jeanne Baret, enrolada en la expedición científica de Commerson y cuya colección botánica, extraordinaria, fue estudiada por los botánicos europeos, o James Barry quien como cirujano desarrolló métodos pioneros de higiene en la armada británica.

Alguna de ellas nunca fue descubierta como mujer más que su muerte, tal y como sucedió con Margaret Ann Bulkley que siempre fue conocida en vida como James Barry o cuando en trance de muerte lo confiesan, como la monja alférez.

Además de esto, Márquez de la Plata ofrece un panorama histórico muy bien documentado, de las características de la época en que a cada una de sus protagonistas le tocó vivir, desplegando ante nuestros ojos un vívido mosaico de situaciones económicas, sociales y políticas que hace aún más interesante a las mujeres biografiadas.

Las biografías de estas extraordinarias mujeres son fascinantes y cualquiera de ellas junto con otras que se hicieron pasar por hombres, configuran un universo paralelo femenino cuando para poder ser libre, una mujer tenía que vestirse de hombre.

Este anhelo de libertad, de capacidad de elección, refleja la situación en la cual a lo largo de la historia las mujeres se han visto condicionadas por su sexo a un papel de género impuesto que no desean. En sociedades actuales, como en Arabía Saudí, cada vez más adolescentes deciden vestirse de hombre como modo de evitar las restricciones impuestas a las mujeres en esa sociedad, como forma de rebeldía pero también como un modo de acceder a un modo de vida limitado por su sexo, sin acceso al trabajo o incluso acceder a los médicos si no se lo autoriza su dueño varón en un país donde se ha considerado un logro feminista el poder conducir un coche. Las biografías que se nos presentan de manera amena y fácil de leer. propician una reflexión sobre el papel que las mujeres hemos asumido a lo largo de los siglos y que nos demuestran que, a veces y a ojos miopes, el hábito hace al monje.

Doctora María Elisa Calle Purón.

Profesora de la Universidad Complutense de Madrid.

Elena de Céspedes (1546 - ¿?)

La primera mujer cirujano con autorización del Protomedicato Médico de El Escorial

SUS ORÍGENES: SUS POSIBLES PADRES. SU HIJO:

Según los documentos que se guardan en custodia del Archivo Histórico Nacional1, declara Elena que nació en Alhama de Granada, que su madre se llamaba Francisca Medina, que esta fue esclava de Benito Medina, la razón de apellidarse Medina sería que la esclava Francisca tomó el nombre de familia del tal Benito, su amo.

Interrogada por la Inquisición en 1587, declara: mi nombre es Eleno de Céspedes, nací en Alhama y tengo cuarenta y uno o cuarenta y dos años. Si hacemos una simple resta tenemos que había nacido hacia 1546.

Se ha dicho que Elena de Céspedes era hija natural de Francisca y del mencionado Benito y esto lo hallamos repetido en varios autores. Quizá es que se han copiado el dato unos a otros pues en las declaraciones que Elena de Céspedes hace ante la inquisición y al ser preguntada por su genealogía, declaró en la manera siguiente:

PADRE

Pero hernandez vecino de alama que es labrador y tiene un molino y su madre se llama francisca de medina

Así ella establece, bajo juramento, el nombre de su padre, un tal Pero (Pedro) Hernández, del que añade que era labrador y que tenía un molino.

Es más creíble que el tal Pedro comprase a Francisca, propiedad de Benito Medina, y se casara con ella; y medios no le faltarían pues ser dueño de un molino era una posición envidiable. ¿Fue acaso Elena verdaderamente hija de Benito Medina, y Pero Hernández la crio como su hija? Tampoco podemos asegurarlo ni negarlo, pues a lo que parece estuvo en casa de Benito Medina hasta los ocho años, lo que se aviene mal con ser hija de Pero Hernández. Tal vez Pero Hernández la reconoció como hija para legalizar su nacimiento. Todo son conjeturas.

A los dieciséis años se casó, o mejor, la casaron, con un albañil de Jaén de nombre Cristóbal de Lombardo, del cual tuvo un hijo, al que luego abandonaría en Sevilla. Ante el Tribunal de la herética parvedad, un testigo, bajo juramento declara que Elena: se casó y velo en alama con este y hizo vida marital con este (Cristóbal Lombardo) como tal mujer y del tuvo un hijo que se llamó también Christobal que no sabe esta si es bivo porque lo dejo en Sevilla en casa de Marco Antonio que era extrangero y bive en aquella ciudad y tiene en arrendamiento un horno

No había transcurrido un año desde la boda de Elena de Céspedes con Christóbal Lombardo cuando el marido desapareció de su vida dejándola sola; en todo caso ella creía que su marido había muerto a poco de abandonarla y fue quizá la situación de una joven de dieciséis años con un hijo, viuda, y en una ciudad extraña, lo que hizo que no afrontase su papel de madre y renunciase al niño, Christóbal, del que no se vuelve a saber nada, excepto que fue entregado a un tal Marco Antonio, extranjero. ¿Cómo sirviente? ¿Cómo hijo adoptivo? No lo dice, y para nuestra historia nos basta con que no se quedó con el hijo y que era ella mujer, tal y como afirmaba la Inquisición.

SUS VARIOS TRABAJOS Y OFICIOS

Uno de los primeros trabajos desempeñados por Elena es un trabajo doméstico en casa de la hija de su amo. No sabemos porque cesó en este trabajo, sí que regresó a Alhama y entonces pasó al servicio de la mujer de Benito Medina, esta señora se llamaba Elena de Céspedes y de ella tomó el nombre con el que figura en toda su historia, seguramente la joven le tomó afecto y por ello, al hablar de su nombre dice... se llamaba Elena de Cespedes (y que) ...en cuya contemplacion (en su honor) hacia ella se hacia llamar esta asi.

Fallecida la señora a la que servía pasó a vivir en Alhama. Libre del servicio en casa de los Medina, aprendió el oficio de "calcetera", que es parecido al de tejedora, oficio que luego también ejerció, como veremos pronto.

En esta ocupación de calcetera ella recuerda que ...tuvo un maestro que se llamaba castillo y mientras tanto vivía en casa de sus padres, si es que Pero Hernández lo era. Es entonces cuando la casaron, según ella, con Christóbal Lombardo.

Su vida marital fue breve pues ella relata que convivió con Christóbal Lombardo unos tres meses poco más o menos. ...y porquesta se llevava mal con él se ausento y se fue, quedando esta preñada y estuvo en Alama en casa de Gaspar de Belmar... No sabemos la razón por la cual la joven no se refugió en casa de sus padres. ¿Acaso el escándalo de su separación les hizo distanciarse? No se nos ocurre otra explicación. Como quiera que fuese, en esa casa de Gaspar de Belmar se quedó, quizá en calidad de sirvienta, unos dos años. Por entonces murió su madre Francisca, y Elena abandonó Alhama

Por lo que vamos conociendo de su historia, Elena era de natural inquieto y no se conformó con vivir una vida tranquila y humilde. Habiendo abandonado al hijo que le estorbaba y muerta su madre, se trasladó a Granada, la ciudad importante más cercana a la suya y capital de la región.

Probablemente ya por entonces sabía leer pues al Santo Oficio apunta que se colocó en casa del Racionero de la parroquia de San Miguel …que despues fue Tesorero Real de la Capilla de Granada… Allí continuó ejerciendo el oficio de tejedora o calcetera. A los seis meses de estar en casa del Racionero se mudó a casa de Alonso Martínez Trompeta que vivía en la calle de los Gomeles, de donde nuevamente se fue al cabo de unos seis meses, lapso de tiempo que parece el máximo que ella resistía en la misma casa...y porque no hallava que tejer començo a haçer offiçio de sastre ... y se entretuvo desta manera en Granada como un año o poco mas... a tenemos a Elena primero de doméstica, luego de calcetera o tejedora y por último de sastre

Elena de Céspedes era inquieta así que no resistió más tiempo en Granada y se mudó, esta vez no de casa, si no de ciudad, y fuese a Sanlúcar de Barrameda y allí ...hizo offiçio de sastre calçetero publicamente y hallaba bien en que ganar de comer.

VESTIDA DE HOMBRE: MOZO DE LABRANZA Y SOLDADO.

En Sanlúcar residió un año y medio poco más o menos y llevada de su sed de cambio y aventura, una vez más mudó de ciudad y esta vez viajó a Jerez de la Frontera ...e hizo el mismo offiçio de calcetero y sastra y allí riñó con un rufian que se llamaba heredia y porque esta le tiro un puñal la prendieron y quando salio de la carcel por amenazas que le habia hecho el dicho heredia y otros rufianes sus compañeros … esta determino de andar en avito de ombre y dejo el de muger, que hasta alli siempre trujo... He aquí la historia, contada por Elena de Céspedes, de cómo empezó a vestirse de varón, andar en ávito e hombre si es que el pretexto es verdad.

Vestida ya como hombre, por temor a Heredia o por su curiosidad de siempre, abandonó Sanlúcar y se mudó a Arcos en donde se asentó de momento. Allí empezó a trabajar ya como varón pues ella dice que se ajustó, ni siquiera como calcetera o tejedora, como hasta entonces, si no como ...moço de labranza.

En 1587 ella confiesa ante la Inquisición, que por entonces se hacía llamar simplemente "Cespedes" sin decir ...ni Pedro ni Eleno ni Juan. Al parecer el amo con el que se ajustó como labrador le pagaba poco y Elena le abandonó al mes de estar con él ...porque le dava treynta yseys reales y pan sin otra cosa y por esto le dexe...

Si bien Elena parece haber sido inquieta no parece haber rehuido el trabajo pues siempre que cambia de lugar enseguida la hallamos trabajando en lo que sea. Aunque hubiese de cambiar de oficio tantas veces como fuese necesario, ella estaba pronta a buscarse la vida; así que después de haber abandonado al amo que le pagaba treynta y seys reales se puso a trabajar en casa de Francisco López, del cual nos dice que era muy vocinglero... y con él trabajó de pastor, pero esta vez duró menos que las otras veces, y permaneció sólo quince días en tal oficio, pero no por su gusto si no porque terminó con sus huesos en la cárcel. No queda nada claro el motivo de tal prisión, quizá se le perdió algún animal al mozo de labranza o pastor.

Estando en Arcos sucedió por casualidad que un tal Licenciado Venegas, natural de Alhama, habiendo oído que un vecino de Alhama estaba en la cárcel, tuvo curiosidad por saber quién era el tal; fuese a la cárcel y al verle reconoció a Elena de Céspedes, vecina de su villa, y así se lo dijo al Corregidor ...y la solto y asentó a esta con juan nuñez.

Juan Núñez era un clérigo, vecino de esa ciudad de Arcos y que ejercía como cura de la parroquia de Santa María. Al buscarle el trabajo con el sacerdote, el Corregidor le conminó a que vistiese de mujer y abandonase el traje de hombre con el que habitualmente venía vistiéndose. Debemos recordar que el vestirse con ropas no apropiadas a cada sexo, se consideraba algo más que una extravagancia: un delito. Elena de Céspedes recuerda bien como hubo de abandonar sus ropas masculinas: ...y porque el corregidor savia que esta hera muger la mando se pusiese en su abito y esta se puso un faldellin como muger.

Una vez más Elena permaneció unos seis o siete meses en su trabajo en casa del cura de Santa María ...y de allí se despidió esta por enojo que hubo con el dicho cura porque entonces se comenzaron a levantar los moriscos de granada2 (y) esta se determino de hir a la guerra... Lo que sucedía es que nuestra Elena no se hallaba a gusto como sirvienta en casa de un tranquilo cura de pueblo y su espíritu aventurero le hacía añorar la libertad de hir donde quisiere y vestir de hombre como era su elección. Además, sabemos que, compaginando su trabajo de sirvienta, Elena sedujo a la hermana del cura, (¿era esto el enojo que hubo con el dicho cura?) una mujer llamada Francisca o Franca Núñez, y quién sabe si por esa razón una huida era lo más práctico en ese momento. Como quiera que sea, vestida de varón podía aspirar a muchas más aventuras y desde luego disfrutaría de más libertad que vestida de doncella.

Podría disponer de sí misma sin tener que guardar la compostura que se esperaba de una mujer. Viajar a pie o a caballo, beber, jugar a los naipes, tratar de tú a tú a los hombres que hallase en su camino, preguntar, dormir en las posadas o al raso y no temer por si misma y el acoso de galanes indeseados. La quietud de una parroquia era un mundo demasiado estrecho. Inclusive la guerra se le antojaba mejor que la tranquilidad pausada de una feligresía de pueblo… para lo qual bolvio a dejar el avito de muger y se puso otra vez el avito de hombre llamándose llamandose siempre Cespedes y asento por soldado en la compañía de don Luis Ponce de León.

Con la dicha Compañía estuvo durante todo el tiempo que duró la campaña y al finalizarse esta volvió a Arcos con sus camaradas. Seguramente, aunque había vuelto a Arcos, nadie relacionaba al veterano Céspedes con la sirvienta Elena, así que como quiera que fuese, reconocida o no, abrió un taller de sastre en Arcos ...començo esta a hacer publicamente officio de sastre en avito de hombre…y se examino de sastre en Jerez de la frontera.

Ya tenemos a la habilidosa Elena con otro oficio: además de "calcetera" y tejedora, ahora se examinó de sastre para poder ejercer sin ser acusada de intrusismo pues los gremios velaban por el interés de sus asociados y no permitían que se ejerciese públicamente un oficio sin contar con la autorización pertinente tras un examen en forma. Otra cosa es que la gente practicase oficios a nivel casero, nadie podía evitar que alguna persona cosiese prendas a los vecinos o familiares, o que sin ningún conocimiento alguien sacase una muela a un abuelo, pero establecerse públicamente necesitaba un refrendo y ella nos dice que se examinó - y es de creer que aprobó - como sastre de profesión en Jerez de la Frontera. Es de suponer que por lo que pudiese pasar ella se examinó como mujer pues Elena relata que en el título que le expidieron ponía "sastra" y no "sastre"

Altersbeschränkung:
0+
Veröffentlichungsdatum auf Litres:
13 November 2024
Umfang:
251 S. 2 Illustrationen
ISBN:
9788412318814
Verleger:
Rechteinhaber:
Bookwire
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