Buch lesen: "Navegando en patín a vela"

NAVEGANDO EN PATÍN A VELA
Sin orza ni timón, la navegación más deportiva
Ricard Pedreira
COORDINADOR
Gerard Esteva
Ana Pujol, Ramón Huertas, Joost Depoorter,Joan Comajuncosa, Jaume Llobet y Manuel Pedreira
Ilustraciones de
Manuel Pedreira

Director de colección Náutica y Vela: Jordi Renom Pinsach
Coordinador: Ricard Pedreira
Ilustraciones: Manuel Pedreira
Diseño cubierta: David Carretero
© 2007, Ricard Pedreira
Gerard Esteva, Ana Pujol
Ramón Huertas, Joost Depoorter
Joan Comajuncosa, Jaume Llobet
Manuel Pedreira
Editorial Paidotribo
http://www.paidotribo.com
E-mail: paidotribo@paidotribo.com
Primera edición:
ISBN: 978-84-8019-935-3
ISBN EPUB: 978-84-9910-885-8
Fotocomposición: Editor Service, S.L.
Diagonal, 299 – 08013 Barcelona
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO QUÉ ES EL PATÍN A VELA, por Gerard Esteva
El patín júnior
Construcción artesanal
La ADIPAV
Los patInaires y sus clubes
CAPÍTULO 2 APRENDIENDO A NAVEGAR EN PATÍN, por Ricard Pedreira
En la playa
Montar el palo
La escota
Montaje de la vela
Arrugas
Maniobras
Cambio de dirección
Virada por proa o por avante
Navegar de través
Navegando al largo
Deteniendo el patín
Navegar de popa
Virada por popa o trasluchada
Ciñendo otra vez
Seguridad
De dónde viene el viento
Aparejando
¡Al agua!
Navegando a barlovento
Virada por proa o por avante, a dúo
Virada por popa o trasluchada, a dúo.
Levantar un patín medio volcado
Patín en «chocolatera» o quillas al sol
Remolque en el agua
Vuelta a la playa
Navegando solo
Viradas sucesivas
Volcando solo
CAPÍTULO 3 Y DESPUÉS LA REGATA: ESTRATEGIA Y TÁCTICA, por Ana Pujol
La salida
La ceñida
Aproximación a la baliza
Montar la baliza de barlovento
Maniobras después de haber montado la baliza
El largo
Aproximación a la baliza de trasluchar
La popa
Aproximación a la baliza de sotavento
La llegada
Últimas consideraciones
Preparación del barco y del equipo
Reconocimiento del terreno
Moral del navegante
Entrenamiento
CAPÍTULO 4 LA CONSTRUCCIÓN DE MADERA, por Ramón Huertas
La construcción del patín a vela
La madera
El molde
Los flotadores
Montaje del flotador
Cubierta
La vaca
Preparando la fase de pintura
El peso es importante
Las bancadas
Desagües de proa o tapones.
El palo y la jarcia
La barra de escota
El montaje del patín
Barnizado
Taller de construcción
CAPÍTULO 5 LA VELA DEL PATÍN, por Joost Depoorter
Teoría de la vela
Construcción de una vela.
Trimado de las velas.
Herramientas para visualizar las velas y su trimado
Herramientas para trimar la vela
Trimado de las velas en ceñida
Viento flojo
Viento medio y mar plana.
Viento medio y mar formada
Viento fuerte
Trimado de las velas en través
Trimado de las velas en largos y empopadas
En general.
Tejidos, cortes.
Acabados de los tejidos
¿Qué tejido usar?
Consejos para el mantenimiento y cuidado de las velas
Plegar y guardar las velas
Lavado de las velas
Reparaciones
CAPÍTULO 6 UN POCO DE HISTORIA, por Joan Comajuncosa
La singular historia del patín a vela
El patín y la vela
El patín a vela y las regatas
La creación del monotipo
Patín en serie. Evolucion del monotipo
Patín a vela, emociones, recuerdos.
1945
Acta de creacion de la ADIPAV: 1951
Salidas de playa
Salidas de flota, en el mar
D. Carlos Pena Cardenal
Los secretos del patín
Guido Depoorter. Patrón y fecundo apóstol del patín a vela
Promociones y difusión
El monumento al patín a vela
1951-1990. Ligeras correcciones de construcción
Los planos definitivos del patín
El nacimiento del patín júnior
El abandono de la madera en la vela ligera
El patín de 1976 a nuestros días
Patín de fibra, nuevo intento
Admiración, curiosidad, respecto, pero
Antoni Soler, constructor
El patín en Andalucía
El patín catalán, auténticamente español
Clubes con bases de patines a vela en Cataluña
Miembros de Honor
CAPÍTULO 7 REGLAS DE LA CLASE PATÍN A VELA, por Jaume Llobet
Un poco de historia de las reglas
2004: nueva adaptación
Dos normativas
El tiempo
Algunas reglas más
El reglamento de construcción
El mástil
La vela
Los materiales
La seguridad
La publicidad
El constructor
La homologación del fabricante
Algunas conclusiones
CAPÍTULO 8 ESCUELA DE PATÍN, por Manuel Pedreira
¿Por qué una escuela de patín a vela?
Recursos materiales
Recursos humanos.
Metodología de la enseñanza
Logística
Estudio económico-financiero
ANEXO A. Inventario de productos náuticos aplicables al patín a vela
ANEXO B. Inventario de sectores de público potencial
ANEXO C. Centro de navegación
ANEXO D. Elaboracion de un plan anual de actividad
LOS AUTORES
AGRADECIMIENTOS
Introducción
Este libro nació de un encargo y del amor de unos patinistas por su embarcación.
La editorial Paidotribo tuvo la sana idea de llevar a cabo este libro. Gracias.
La propuesta ha estado en la mente de muchos navegantes desde el libro clásico de Guido Depoorter, de 1974, el único libro hasta ahora sobre el patín a vela.
Había que escribir un nuevo libro. Diversos intentos, bienintencionados, ha habido para escribir el libro…
¿Podía escribirlo yo solo? Quizás… Imposible. Pensé que debía ser un libro coral. Entre todos. Entre algunos. La clase Patín es una clase de amigos. Hay muchos que saben mucho. Pero escribir… ya es otra cosa.
Llamé a un grupo de especialistas. Los convencí, nos convencimos, uno a uno. Hubo algún abandono que fue sustituido.
Podíamos hacer el libro, pensé. Lo propuse así a la editorial y acogió la idea encantada.
La clase y su asociación, la ADIPAV, también aceptaron la idea encantados. ¡Todos estaban encantados!
AHORA, HABÍA QUE HACERLO: Textos, esquemas, fotos…
Para el público. El más amplio posible. El patín debía ser conocido por sus entusiastas, por los demás navegantes y por el público en general. ¿Por qué no? Es un barco espléndido. Una joya.
Manos a la obra. Y aquí está.
Hecho a ocho manos y con el apoyo de algunas más.
Espero que lo disfrutéis.
Ricard Pedreira
CAPÍTULO 1
Qué es el patín a vela
Gerard Esteva
El patín a vela es la embarcación del Mediterráneo. El patín a vela es una embarcación nacida del ingenio de los navegantes y no solo de técnicos náuticos; esto lo hace maravilloso, ya que es fruto de la imaginación y del saber popular.
Nacido en las aguas de Barcelona, es un catamarán, de más de cinco metros de eslora, con cinco bancadas que unen los dos flotadores en forma de cuchillo.
No tiene timón, ni orza, ni botavara y el mástil es de aluminio.

Figura 1.1. Patín a vela navegando con viento fresco.
Tiene una superficie vélica de más de 12 m2.
El patín a vela es la embarcación actual de vela de competición más antigua del Mediterráneo. Nacido en los años veinte, fue evolucionando hasta el año 1941, donde una regata entre los distintos prototipos existentes de la época, hecha en la costa del Garraf, en Barcelona, hizo que el modelo de patín que ganara aquella prueba fuese el que se fabricase.
Ganó el prototipo de los hermanos Monje y desde entonces el patín continúa fabricándose con las mismas líneas de agua y diseño.
Los únicos elementos que han evolucionado substancialmente son el palo y la vela; el palo, que era de madera en los años ochenta, pasó a ser de aluminio; las velas, antaño de algodón, ahora de Dacron1, han experimentado su evolución, pero siempre dentro de unas cotas muy limitadas, impuestas por la reglamentación correspondiente.
El éxito de cualquier clase, desde mi punto de vista, es la igualdad de sus embarcaciones. El mérito debe corresponder al navegante, no a la embarcación; por ello la clase patín a vela siempre ha procurado mantener la máxima igualdad en sus materiales.
Velocidad, situaciones extremas, virajes rápidos y contacto con el mar al límite son las sensaciones que transmite a sus navegantes. Es vela en estado puro, es el patín a vela, un barco histórico, apasionante, que requiere un patrón ágil y reflexivo a la vez. Como carece de timón, gobernar esta embarcación se convierte en un juego sencillo e intuitivo.
El patín nació en las playas de Barcelona y Badalona en los años veinte. Primero fueron dos flotadores y un remo; luego a los socios del Club Natación Barcelona se les ocurrió añadir al invento una vela latina. Así nacía el patín a vela, y junto a este catamarán nacía también una nueva manera de disfrutar el mar y la navegación en estado puro.
La embarcación se fue extendiendo por todo el litoral catalán y pronto se empezaron a organizar las primeras competiciones. Hoy, sólo en Cataluña, la flota de patín a vela asciende a las 1.500 unidades, si bien las que participan habitualmente en las regatas son un centenar.
La mayoría de patinaires navegan sin el afán de competir, sólo por el placer de navegar en un barco rápido, emocionante, relativamente barato y fácil de aparejar. La mayoría de los regatistas de esta clase se concentran en Cataluña, pero los que disfrutan de este competitivo invento no hablan sólo la lengua de Ramón Llull.
También hay flota en Andalucía, así como en Valencia y Baleares. Fuera de nuestras fronteras se navega en Bélgica, Holanda, Alemania y Francia. Una vez al año, todos los patinaires se dan cita para competir en la Copa de Europa, que organiza la ADIPAV2, que tiene su sede en Barcelona.

Figura 1.2. Patín en La Rochelle (Francia).
El patín es un barco ligero, de menos de 100 kg y de gran superficie vélica, con dos cascos de 5,60 metros de eslora, como se ha dicho, unidos por cinco bancadas. No hay botavara, ni orza, pero lo más característico es que carece también de timón; el gobierno y la maniobra de este catamarán es una cuestión de peso.
Desplazar el cuerpo, jugar con el ángulo de la vela y meter pies y manos en el agua son recursos que se utilizan para cambiar de rumbo.
En el patín a vela, el patrón se convierte en parte del barco; para ello se necesita sobre todo agilidad, aunque algunos patinaires tienen más de 70 años.
La afición que ha conseguido esta clase se explica por su simplicidad; aunque depurar la técnica es difícil, empezar a navegar en él es fácil.
Cada fin de semana se ven así decenas de patines en las playas catalanas, patines que pueden navegar en condiciones meteorológicas de todo tipo, con brisas suaves y mar plana o con vientos fuertes y grandes olas, ya que la forma del casco facilita su penetración sin perder la velocidad.
El patín júnior
También los niños navegan en este barco; de hecho hay regatas específicas para el patín júnior. Técnicamente es exacto al sénior aunque tiene dimensiones inferiores: una eslora de 3,98 m, una vela de 6,79 m2 y un peso de 60 kg.
Cuenta con cuatro bancadas y también tiene posibilidad de mover el mástil, con muchas posibilidades de trimado.
Es recomendable para navegantes a partir de 8 años, y aprender a manejarlo no es más difícil que con cualquier otra embarcación infantil.

Figura 1.3. Patín júnior a todo gas.
Hoy día, en que la vela ligera está siendo relegada a los puertos deportivos, el júnior tiene la ventaja de ser una embarcación de playa, ámbito mucho más natural y sano para los chicos y chicas que apuestan por esta clase. Además, al ser un catamarán y no tener ni orza ni timón, está a salvo de complicaciones y roturas al entrar y salir a la mar.
Navegar con él es divertido, sencillo y muy seguro. Al mismo tiempo es rápido y dinámico.
También es un excelente medio para iniciarse en la competición. Debido a sus características técnicas, enseña a los jóvenes patrones a ser más intuitivos, y al no tener timón, estos desarrollan la habilidad de dirigir el barco mediante el juego del peso del cuerpo.
La clase júnior está reconocida por la Federación Española de Vela y en este momento cuenta con regatistas de entre 9 y 17 años, que sin duda serán los futuros campeones de la disciplina sénior.
Existe un amplio calendario de regatas, que incluye un Campeonato de Cataluña y, desde el año 2006, un Campeonato de España.
Los patines nacieron como pasatiempos. En las playas de la Barceloneta, en Barcelona, no había ni normas, ni reglamento, pero ya en los años cuarenta fue homologado y reconocido por la RFEV (Real Federación Española de Vela) como embarcación de serie; de esta forma el patín catalán puede enorgullecerse de ser la clase más antigua de vela de España.
Construcción artesanal
A pesar de que se han fabricado en fibra de vidrio, los patines a vela mantienen su construcción artesanal, con maderas nobles y preciosas; construir un patín nuevo es un proceso lento y laborioso, pero conservar la madera en la construcción permite evitar la guerra de materiales que ha llevado a otras clases de vela ligera prácticamente a su desaparición. Navegar en patín aún resulta relativamente económico; un patín completo nuevo cuesta unos 6.000 euros del año 2006; además su vida es larga, hasta 30 años o más, por ello el mercado de segunda mano es también importante. Las elegantes formas del patín, las maderas nobles del casco y su peculiar forma de gobierno constituyen todo un espectáculo digno de ser visto.
Los campeonatos reúnen a decenas de estos catamaranes tanto en nuestro país como en el extranjero, donde son especialmente admirados los barcos de madera y más aún si están deportivamente en activo.
Durante todo el año se organizan regatas. El patín es un barco que navega todo el año, especialmente en Cataluña, pero también en Andalucía y Valencia.

Figura 1.4. Salida de regata.
Decenas y decenas de regatistas de todas las edades se han «enganchado» a una clase en la que las sensaciones de la vela se sienten en estado puro.
La ADIPAV
La Asociación Deportiva Internacional de Propietarios de Patines a Vela es la institución que reúne y representa a todos los patinaires del mundo.
Tiene más de 3.000 patines censados, muchos de ellos federados oficialmente y repartidos por más de 6 comunidades.
Actualmente, en 2006, tiene su sede en Barcelona, cuna del patín, en la Casa del Mar, donde desarrolla toda la actividad organizativa.
La ADIPAV es la encargada, entre otros muchos cometidos, de promocionar el patín; principalmente actúa en el ámbito europeo, pero también se han hecho promociones en otros lugares del mundo, llegando hasta Nueva Zelanda, para mostrar esta fantástica embarcación en ese país pionero y de referencia en el mundo de la vela internacional.
La Asociación tiene la función de reglamentar la parte técnica de la embarcación, así como fijar las normas de clase y las particularidades normativas de la competición.
La ADIPAV tiene su propio comité para interpretar y presentar las modificaciones que cree oportunas respeto a su reglamento.
En el patín a vela, deciden los mismos que navegan, es decir, los patinaires; cualquier modificación del reglamento debe pasar a votación y aprobarse por mayoría absoluta de los presentes.
La ADIPAV está dirigida por una junta directiva formada por representantes de las distintas flotas existentes en el mundo.
Se elige el presidente y éste elige su junta formada por un tesorero, un secretario y los vocales que son representantes de las flotas.
Como la ADIPAV goza de un presupuesto limitado, tiene firmados convenios con diversas instituciones, con el fin de poder desarrollar su labor.
Entre otros, el convenio con el Museo Marítimo de Barcelona (MMB) permite que el Santa Eulalia, una embarcación clásica de 46 metros de eslora, acompañe a la flota en algunas regatas, con el fin de poder llevar invitados para ver la regata de cerca y convertirse así, por unos días, en el buque insignia de la clase.
La historia del patín tiene casi 100 años; las peripecias que han ocurrido y la cantidad de personas que han pasado por él permiten que las vivencias que se puedan contar sean infinitas.
Abuelos, padres, hijos y nietos forman más de cuatro generaciones vinculadas al patín a vela.
El MMB, con la colaboración de la ADIPAV, organiza una exposición sobre el patín y su historia, con una extensión total de más de 500 m2.
El convenio firmado con la Fira Internacional de Barcelona permite ocupar cada año gratuitamente un stand para exponer nuestra embarcación y convertirse así en un escaparate internacional, para dar a conocer el patín a vela a todo el mundo.
Convenios firmados con las universidades permiten hacer promociones en las mismas y poder disponer de alumnos en prácticas, para llevar a cabo tareas administrativas, de protocolo y otras, ya utilizados en algunos actos de la ADIPAV.
La junta de la ADIPAV está compuesta por jóvenes y por gente experimentada, que dan una perspectiva propia a la organización y los proyectos. Fija sus objetivos en promocionar la clase básicamente; el impulso de la Copa de Europa, implantada hace pocos años, es uno de los logros importantes, que sirve para reunir la flota europea, medir el nivel y conquistar otras playas y territorios para instaurar el patín.
Hay otras actividades de promoción más lúdicas, como por ejemplo las travesías, donde se reúnen los patines y se navega por costas desconocidas.
La travesía por la isla de Menorca, una semana dando la vuelta a la isla, con el apoyo del buque Santa Eulalia anteriormente citado, es un buen y espectacular ejemplo. Este tipo de actividades, además del atractivo de participar en ellas, atraen a los medios de comunicación y permiten dar repercusión al evento y dar a conocer más nuestra embarcación al público en general.
La Escuela de Vela de la ADIPAV es otro proyecto en marcha que presta servicio a aquellos clubes que quieren hacer cursos de patín, pero que no disponen de los medios técnicos y humanos suficientes. Es la forma de alimentar la clase en cuanto a nuevos aficionados y nuevos miembros activos.
La ADIPAV es una de las instituciones náuticas más antiguas del Estado español. Fue fundada en los años cuarenta por Carles Pena, un navegante de patín, que fue más de 40 años secretario del Club Náutico de Barcelona. Esto muestra una vez más la solera de la embarcación.
El patín tiene mucho arraigo en la cultura popular; en pueblos y ciudades de toda la geografía catalana es conocido el patín catalán.
El patín a vela es una de las pocas embarcaciones que tiene un monumento dedicado. En la ciudad de Barcelona una escultura de más de 4 metros da la bienvenida a los marineros en el puerto.
El Ayuntamiento de Barcelona ha declarado el patín a vela como embarcación genuina de la ciudad, y dentro de sus presentes protocolarios, una reproducción a escala de un patín a vela en plata muestra hasta qué punto nuestra embarcación está vinculada con el territorio que la vio nacer.
El patín a vela tiene como distintivo un pez espada que identifica a todos aquellos que navegan en patín.
Todos los patines llevan en la vela el logotipo indicado, y la clase distingue a sus navegantes y personajes más emblemáticos con esta insignia en plata y oro.
Su simbología es una mezcla de pez espada y delfín; es la velocidad, la integración absoluta en el mar y el dinamismo, características supremas del patín a vela.

Figura 1.5. El emblema distintivo de la clase Patín.