Buch lesen: "Nuestro desafío ambiental"

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Catalogación en la publicación – Biblioteca Nacional de Colombia

Wild Botero, Nicolás

Nuestro desafío ambiental : diecinueve expertos hablan sobre el impacto del cambio climático en Colombia y sus retos socioeconómicos con el Proceso de Paz y la pandemia del covid-19 / Nicolás Wild Botero ; [prólogo, Manuel Rodríguez Becerra]. -- 1a. ed. -- Bogotá : Taller de Edición Rocca, 2021.

364 p. -- (Investigación)

Incluye referencias bibliográficas.

ISBN 978-958-5445-67-3

1. Cambio climático - Colombia - Entrevistas 2. Protección del medio ambiente - Colombia - Entrevistas I. Rodríguez Becerra, Manuel II. Título III. Serie

CDD: 333.72 ed. 23 CO-BoBN– a1078639

© Nicolás Wild Botero

© Manuel Rodríguez Becerra (prólogo)

© Taller de Edición Rocca® SAS

Todos los derechos reservados.

ISBN: 978-958-5445-67-3

Bogotá, D. C., Colombia

Primera edición, agosto de 2021


Edición, diseño
y producción editorial: TALLER DE EDICIÓN ROCCA® SAS
Carrera 4A No. 26A-91, oficina 203 Teléfonos: (57-1) 243 2862 - 284 8328 correotallerdeedicionrocca@gmail.com taller@tallerdeedicion.com www.tallerdeedicion.com
Editor: Luis Daniel Rocca Lynn
Coordinación editorial: Juanita Rocca Toro
Diseño y diagramación: Juan Pablo Rocca Barrenechea
Imagen de cubierta: © Carmen Villegas
Archivo fotográfico: © Carmen Villegas. © David Schwarz. ©Fernando Trujillo
Impresión y acabados: Editorial Nomos SA www.nomos.co

Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida en su todo o en sus partes, ni registrada o transmitida por un sistema de recuperación, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico o fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia o cualquier otro, sin el permiso previo por escrito de Taller de Edición Rocca SAS.

Diseño epub: Hipertexto – Netizen Digital Solutions

Contenido

La Selva

Agradecimientos

Prólogo

De la vulnerabilidad de la protección ambiental a lo político

Introducción

Capítulo 1

La deforestación

~ Doctor Martín von Hildebrand

~ Rodrigo Botero

~ Gabriela Eslava

Capítulo 2

La pérdida de biodiversidad

~ Germán Andrade

~ Doctora Brigitte Baptiste

Capítulo 3

El daño colateral de la minería ilegal

~ María Fernanda Suárez

Capítulo 4

El acceso al agua potable y su escasez

~ Gustavo Wilches-Chaux

~ José Saulo Usma

Capítulo 5

El descuido de los mares y océanos

~ Sandra Bessudo

~ María Claudia Díazgranados

Capítulo 6

La contaminación en los centros urbanos

~ Daniel Bernal

Capítulo 7

Las ciudades y la economía circular

~ Doctor Bart van Hoof

~ María Mercedes Maldonado

Capítulo 8

Las iniciativas del desarrollo sostenible

~ Paula Caballero

~ Julio Carrizosa Umaña

~ Margarita Marino de Botero

Capítulo 9

La masacre de los líderes ambientales y los indígenas

~ Manuel José Cepeda

~ Juan Manuel Santos Calderón

~ Patricia Tobón Yagarí

Epílogo

Siglas

Referencias

Notas al pie

Para mis padres, Lina y Alfred

La Selva

«Gotas de estrellas bañaban su cara mientras navegaba entre un río de flores silvestres y fauna. Me acerqué, y en medio de un mar de canciones de aves la encontré acariciando el agua. No me atreví a saludarla, mi voz hubiese interrumpido su ritual y mi presencia perturbado su paz. Fue así como me enamore de la selva, de sus peces y sus pájaros coloridos que reciben la noche con una melodía forestal».

NICOLÁS WILD BOTERO

Agradecimientos

Este libro no hubiese sido posible sin el apoyo de varios familiares, amigos y expertos quienes me acompañaron a lo largo de este trayecto. Por eso tengo hoy una enorme deuda de agradecimiento sobre todo con mi tío Fernando Botero Zea por su orientación constante, sus valiosos consejos, y su ayuda en la edición de este libro. Quiero agradecerle también a mi mamá, Lina Botero Zea, por su apoyo económico y moral durante este proceso, a Manuel Rodríguez Becerra por redactar un gran prólogo y por ayudarme a crear una lista de expertos que luego entrevisté, a Esteban Morales por ponerme en contacto con Patricia Tobón Yagarí, a Mariana Moscoso por presentarme a José Saulo Usma, a Cristina Gutiérrez por ayudarme con las transcripciones, y a Daniel Nieto por ayudarme a divulgar este libro entre los medios de comunicación. Me gustaría también agradecerle a la editorial Taller de Edición Rocca por haber corregido el estilo y por guiarme durante el proceso de corrección y creación del libro. Por último, quiero darle las gracias a los numerosos expertos que formaron parte de este libro y quienes confiaron en mí.

Prólogo
De la vulnerabilidad de la protección ambiental a lo político

MANUEL RODRÍGUEZ BECERRA

Hace aproximadamente cinco décadas se reconoció que nuestro país enfrentaba diversos problemas ambientales, lo que dio origen a que el tema entrara a hacer parte de la agenda de la política pública y se creara una institucionalidad ambiental, a similitud de lo que ocurrió entonces en la mayor parte de países del mundo. Pero esos problemas se agravaron en tal forma, que hoy constituyen lo que muchos denominamos como «la tragedia ambiental de Colombia», que se enmarca en una crisis ambiental global sin precedentes en la historia, y que está representada en el cambio climático y la pérdida de integridad de la biósfera como los dos fenómenos de mayor jerarquía.

Nicolás Wild Botero explica las causas de la crisis en Colombia y los desafíos que tenemos para superarla a través de las voces de diecinueve entrevistados, los cuales han sido protagonistas en la búsqueda de la construcción de un mejor futuro ambiental para el país. La voz de Nicolás se escucha en las preguntas que teje e hila con acierto y sutileza a lo largo de las entrevistas, en las conclusiones y el epílogo del libro.

Entre los entrevistados se cuentan quince ambientalistas, es decir, personas unidas por la ética de la protección de la naturaleza como un denominador común, quienes exhiben sustantivos logros en la construcción de la gestión ambiental en Colombia, ya sea desde el sector público, las organizaciones de la sociedad civil, la academia o desde el conjunto de los tres sectores: Germán Andrade, Brigitte Baptiste, Daniel Bernal, Sandra Bessudo, Rodrigo Botero, Paula Caballero, Julio Carrizosa Umaña, María Claudia Díazgranados, Gabriela Eslava, Margarita Marino de Botero, María Mercedes Maldonado, Martín von Hildebrand, José Saulo Usma, Bart van Hoof y Gustavo Wilches-Chaux. Los otros cuatro entrevistados son personas que, a partir de sus carreras, experiencia y realizaciones particulares, tienen una valiosa mirada de la protección ambiental y que, en todos los casos, han contribuido en su avance: la indígena emberá y defensora de los derechos humanos, Patricia Tobón Yagarí, que hace parte de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición; el expresidente de la República, Juan Manuel Santos; el expresidente de la Corte Constitucional, Manuel José Cepeda, y la exministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez.

Avances en la protección de la naturaleza en un escenario de destrucción ambiental e inseguridad para los líderes ambientales

La tragedia ambiental de Colombia, como lo atestiguan y evidencian los entrevistados, se da en un contexto de luces y sombras en la protección ambiental. Se registran avances y logros durante las últimas seis décadas –las luces– que se han dado en el contexto de un creciente deterioro y destrucción del medio ambiente son las sombras que desbordan las luces. Esta visión, en últimas, se encuentra dicha de diferentes formas en todas las entrevistas. Y es una visión que se encuentra también en diversos textos (libros y artículos académicos, documentos oficiales) sobre el pasado, el presente y el futuro del medio ambiente en Colombia. Pero lo que hace diferente este libro de aquellos textos es que, como sugerido, es la suma de unas visiones expresadas en forma directa y espontánea como reacción a las preguntas formuladas.

De la lectura de este libro, parece claro que Nicolás Wild, al estructurarlo en nueve capítulos, buscó que las entrevistas que los componen se enfocaran en el tema central de cada uno de ellos, los cuales sintetizan parte de los principales problemas ambientales del país: la deforestación, la pérdida de la biodiversidad, los impactos de la minería ilegal, el acceso al agua potable y su escasez, el deterioro de los océanos, la contaminación y el deterioro ambiental en los centros urbanos y en sus alrededores. Y Nicolás, como es obvio, conversa con cada uno de los entrevistados sobre otros campos y temas ambientales en los cuales estos han concentrado parte de sus esfuerzos y de su trabajo. En el caso de los quince ambientalistas, explora las razones por las cuales cada uno de ellos entró a trabajar en la protección de la naturaleza, cómo han ido adquiriendo sus conocimientos y competencias, y cómo fueron construyendo sus campos de interés, que en todos los casos se convirtieron en pasiones de vida y, por qué no decirlo, en obsesiones. Como ocurre con frecuencia, las voces interiores que obran en cada uno de nosotros, combinadas con el azar, llevaron a muchos a dedicar buena parte de sus vidas a la causa ambiental.

Nuevamente, se evidencia por qué Margarita Marino y Julio Carrizosa son considerados como dos de los pioneros del ambientalismo en Colombia, lo que encuentra su fundamento en su pasión por la naturaleza, su permanente búsqueda del mejor conocimiento científico y de las buenas prácticas para la gestión ambiental, por su compromiso sin límites con el trabajo y, sobre todo, por una ética que reconoce el valor de la vida en todas sus formas y los límites impuestos por la naturaleza. Hoy, Margarita y Julio, con más de ochenta años, continúan tan activos como cuando trabajaban en el Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Medio Ambiente (INDERENA) hace cinco décadas. La diferencia es que desde hace rato nadie les paga por hacerlo.

El último capítulo del libro nos confronta con una de las más trágicas realidades de Colombia: el asesinato de los líderes ambientales. América Latina es la región del mundo en la que más líderes mueren asesinados, un hecho que acontece en el contexto de que sea, también, la región con mayor número de conflictos socioambientales y Colombia se sitúa en el primer lugar en ambos ranking. Patricia Tobón Yagarí se refiere al tema para el caso de las comunidades indígenas, señalando cómo la expresión del racismo y la segregación sigue existiendo, a pesar de que la Constitución de 1991 estableciera al Estado colombiano como pluriétnico y pluricultural. El tema es uno de los focos centrales de las entrevistas con Manuel José Cepeda y Juan Manuel Santos. Como lo señalan los tres entrevistados, es una situación que hace parte del conflicto armado y de la violencia común que caracteriza a Colombia, así como de las amplias zonas del territorio nacional en donde el Estado no está presente. Pero, a mi juicio, también es reflejo de las fallas existentes en la incorporación de la protección ambiental en el sistema político, un tema en el que se centra este prólogo.

La crisis ambiental mundial

La tragedia ambiental de Colombia hace parte de la crisis ambiental mundial, un aspecto que se trata marginalmente en las entrevistas dada la clara orientación del libro de ofrecer una visión colectiva –la de los entrevistados– sobre la génesis de la situación ambiental del país y sus perspectivas. Por eso parece pertinente hacer algunas anotaciones sobre el tema.

Como se señaló, la profunda crisis ambiental enfrentada por el mundo está representada por el cambio climático y la alarmante pérdida de integridad de la biósfera como los dos fenómenos de mayor jerarquía y que han sido producto de la acción humana. Los dos tienen como característica común el hecho de que se han transgredido los límites impuestos por la naturaleza al desarrollo económico y social en forma tal que, de no detenerse y reversarse estos procesos, la humanidad estaría en la vía de enfrentar impactos que podrían afectar en forma profunda la civilización contemporánea. En efecto, si se mantienen las actuales tendencias en las emisiones de los gases de efecto invernadero, la temperatura promedio de la superficie de la Tierra podría llegar a incrementarse más allá de 3ºC en el curso del siglo, en comparación con la era preindustrial, cuando la ciencia fija el límite en 1.5ºC. El Centro de Resiliencia de Estocolmo ha puesto una señal de alarma al indicar que ello conllevaría a que el planeta entre a un camino de fenómenos extremos («the hot house path») que podrían llegar a ser catastróficos y estar fuera del control humano (Steffens et al., 2018).

El declive de la biodiversidad oceánica y terrestre se sintetiza en el hecho de que el planeta se enfrenta hoy a la sexta extinción masiva de especies de flora y fauna desde la aparición de la vida hace 3.800 millones de años. En la evaluación más completa sobre el estado de la naturaleza, realizada hasta el momento y publicada a mediados de 2019, se determinó que alrededor de un millón de especies de fauna y flora están ahora en peligro de extinción (IPBES, 2019).

Tan grave como la crisis climática y de biodiversidad es la crisis de los suelos, un tema al que recientemente no se había puesto la debida atención. Así se evidencia en dos informes recientes de la ONU, uno sobre la biodiversidad y otro sobre la contaminación del suelo (FAO et al., 2020; FAO y UNEP, 2021). Los suelos del mundo proporcionan el noventa y cinco por ciento de los alimentos de la humanidad, una cuarta parte de todas las especies animales de la Tierra viven en ellos y proporcionan los nutrientes para todos los cultivos. Los suelos también almacenan el carbono equivalente a toda la flora y, por lo tanto, son fundamentales para abordar la emergencia climática. Un tercio del suelo del planeta está severamente degradado y se está perdiendo suelo fértil a un ritmo de 24.000 millones de toneladas al año. Además, el empobrecimiento de los suelos se encuentra profundamente relacionado con la desestabilización del ciclo de nitrógeno, causada principalmente por el uso de fertilizantes sintéticos, que ha conducido a la eutrificación de extensos cuerpos de agua y, en muchos casos, a la desaparición de la flora y fauna en grandes lagos y zonas costeras.

La transgresión de estos cuatro límites ecológicos del planeta –integridad de la biodiversidad, cambio climático, uso del suelo, y el ciclo de nitrógeno y fósforo– están profundamente interrelacionados y constituyen el corazón de la crisis ambiental por la que atravesamos. A nivel global todavía nos encontramos en una zona segura en relación con el uso del agua dulce, la acidificación de los océanos y el agotamiento de la capa de ozono. Sin embargo, en el caso del agua dulce se presentan problemas de escasez en diferentes regiones y rincones del mundo en donde antes el recurso era asequible a lo largo del año. Y es que estos problemas globales son la suma de lo que ocurre en el conjunto de países, los cuales tienen sus propias expresiones locales, como son, entre muchas otras, la contaminación del aire y del agua, la falta de acceso a agua potable, o el empobrecimiento de los suelos.

El homo sapiens, a similitud de todos los seres vivientes, ha incidido en el medio natural desde su surgimiento, pero su impacto comenzó a hacerse más significativo con la agricultura que, aparecida hace cerca de diez mil años, habría de cambiar la relación de los seres humanos con la naturaleza para siempre. La agricultura generó una vida sedentaria, que daría lugar a la aparición de los centros urbanos, y demandó la necesidad de la apertura de suelos para los cultivos y la ganadería, a partir de la deforestación. Un nuevo punto de quiebre en la historia de la relación sociedad-naturaleza lo constituyó la Revolución Industrial con la invención de la máquina de vapor y detrás de ella otras tecnologías basadas en los combustibles fósiles que incrementaron la capacidad para extraer materiales biológicos y no renovables y procesarlos y distribuirlos, y que, al mismo tiempo, generaron la incesante emisión de gases de efecto invernadero de origen humano, cuna del cambio climático. Y doscientos años más tarde, después de la Segunda Guerra Mundial, se detonó el período que ha sido denominado como la «Gran Aceleración» por Steffens y sus colaboradores (2015), caracterizado por un crecimiento poblacional y económico sin precedentes, tanto en los países desarrollados como en desarrollo. El crecimiento poblacional comenzó a acelerarse lentamente en la segunda mitad del siglo XIX y de cerca de mil millones de habitantes en 1800 se pasó a 2.525 millones en 1950, y desde ese año a 2017 se triplicó para llegar a 7.550 millones (Roser y Ortiz, 2017). La «Gran Aceleración» de la economía se evidencia en el crecimiento del PIB mundial que entre 1900 y 1950 se multiplicó aproximadamente por tres, y de este último año a 2015 se multiplicó por diez (Roser, 2021).

La transformación tecnológica, producto de la Revolución Industrial y los saltos tecnológicos en los siglos posteriores, que tienen una nueva expresión con la «Gran Aceleración» por la que hoy atravesamos, están asociadas a lo que el Premio Nobel Angus Deaton ha denominado como el «Gran Escape». Según Deaton, desde principios del siglo XIX se inició un proceso de erradicación de la miseria, y de mejoramiento de las condiciones de salud y, en general, del nivel de vida de la población que no tiene par en la génesis del homo sapiens en el planeta, cuyo resultado lo sintentiza así: «Mi historia de el Gran Escape es positiva, de millones de personas salvadas de la muerte y la miseria, y de un mundo que, a pesar de sus desigualdades y de los millones que aún quedan atrás, es un lugar mejor que en cualquier otro momento de la historia» (Deaton, 2013, p. 325).

El «Gran Escape» y la «Gran Aceleración», profundamente interrelacionadas, han tenido como contraparte la aceleración de la producción de desechos y contaminantes y la destrucción y deterioro de diversos ecosistemas terrestres y marinos. Mientras que la concentración de gases de Dióxido de carbono en la atmósfera creció de 293,03 ppm en 1900 a 311,24 en 1950, desde este último año a mayo de 2021 creció a 419 ppm, con lo que ha alcanzado el peligroso punto de ser un cincuenta por ciento más alto que cuando comenzó la era industrial, siendo la tasa promedio de aumento más rápida que nunca. El deterioro y la destrucción de la vida marina como consecuencia de la contaminación y la sobre explotación se ilustra, entre otras, en el hecho de que en 2016 se reportó en crisis a 4.713 pesquerías, equivalentes al setenta y ocho por ciento de la pesca reportada en el mundo; en el período 1950-1990 la pesca de captura en los mares pasó de veinte millones de toneladas a aproximadamente ochenta millones, permaneciendo desde entonces en el rango de 80-84.5 millones de toneladas anuales, en una situación de sobre-explotación (FAO, 2020). A su vez, los océanos pasaron de contener una cantidad insignificante de partículas de microplástico (partículas con un diámetro menor a 5 milímetros) en el fondo marino en 1950, a contener catorce millones de toneladas en 2020; cada segundo se arrojan más de 200 kilos de plástico a mares y océanos de los cuales el setenta por ciento se va al fondo marino y el quince por ciento se queda flotando.

Así mismo, los ecosistemas terrestres han sufrido enormes transformaciones. A partir de 1950 la deforestación de los bosques tropicales se incrementó alcanzado 650 millones de hectáreas entre esa fecha y 2010 (FAO, 2012).

Altersbeschränkung:
0+
Veröffentlichungsdatum auf Litres:
22 Oktober 2025
Umfang:
380 S. 35 Illustrationen
ISBN:
9789585445673
Rechteinhaber:
Bookwire
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