Buch lesen: "Historias cortas, de poder, de amor y de tragedia"
Historias cortas, de poder, de amor y de tragedia
Jorge Osvaldo Bazán
Historias cortas, de poder, de amor y de tragedia
Jorge Osvaldo Bazán
SERVICOP
Índice
Portada
Portadilla
Legales
Prólogo
A modo de introducción
1.- Torcuato y Regina
Teatros y flores
La deuda y la Revolución del Parque
Persiguiendo el amor
La cárcel y el infarto.
Bibliografía
2.- Fidel, Marita, Dalita y las otras
Marita entra en acción
El despecho y la conjura.
La hora de Dalia Soto del Valle
Epílogo
Bibliografía
3.- “El rubio” que enamoró a colegialas
En la cúspide
Cargando los cartuchos
La lista de buena fe
Bibliografía
4.- El Che y Aleida
Amanecer revolucionario
El despertar de Aleida
Bibliografía
5.- Luis María y Justa
El desfile y el amor
Secretos de Recoleta
Bibliografía
6.- Pepe y Lucía
Pepe y los Tupamaros
Fugas y calabozos
Tabaré inmortal
La mansión para los ricos.
Bibliografía
7.- Elisa y Francisco
Gaspar y el desarrollo independiente
Apogeo de Francisco
Pasión de Francisco y Elisa
Vientos de guerra fratricida
Inmolación de niños y hombres
Bibliografía
8.- Jorge Luis, su madre y sus novias
Nómina pasional
Amor libertario
¿Yoko Ono?
Bibliografía
9.- Hipólito y su “soltería”
Luisa, Luis y Rufina
La segunda muerte de Rufina
Presidente y soltería
Bibliografía
10.- El General y su sobrina
El general contradictorio
Boleadoras y a prisión.
Bibliografía
11.- Martín Miguel y Carmencita
Casamiento y soledad
Martirologio
Bibliografía
12.- Hector y Elsa. Crucifixión y resurrección
Tiempos de felicidad
Masacre
Bibliografía
13.- Juan Manuel Fangio, el secuestro y sus hijos secretos
El secuestro
Hijos y entenados
Bibliografía
14.-Justo José y Dolores
Aparece Dolores
Bibliografía
16.- Agustín y Susana
Bibliografía
17.- José Gervasio, sus amores, y sus penas
Soldado de 33 años
El exilio forzado
Sus mujeres y la prole
Bibliografía
18.- Salvador y “La Payita”
Los amores
La “Payita”
El golpe en marcha
Bibliografía
19.- Líber y Lili
La historia de Liber
El fin del matarife
La dictadura
Lilí
Liberación y últimos días
Bibliografía
20.- Juan Domingo y sus amores
Historia de espías
Terremoto y romance
Otra vez solo
Evita, regreso y final
Bibliografía
| Bazan, Jorge OsvaldoHistorias cortas, de poder, de amor y de tragedia / Jorge Osvaldo Bazan. - 1a ed. - La Plata : Arte editorial Servicop, 2021.Libro digital, EPUBArchivo Digital: descarga y onlineISBN 978-987-803-095-11. Narrativa Argentina. 2. Relatos. I. Título.CDD A863 |
© 2021, Jorge Osvaldo Bazán
Primera edición en formato digital: abril de 2021
Versión: 1.0
Digitalización: Proyecto 451
ISBN 978-987-803-095-1
Hecho el depósito que establece la Ley 11.723
No se permite la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmisión o la transformación de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el permiso previo y escrito del editor. Su infracción está penada por las leyes 11.723 y 25.446 de la República Argentina.
Prólogo
Los historiadores, generalmente olvidan en el vestíbulo los girones de los amores, aventuras, pasiones y deseos íntimos de los próceres y personalidades ilustres: Ingresan de súbito al recinto esplendoroso del academicismo a narrar con textos asépticos los hechos anodinos y tediosos que van a desnaturalizar sus historias, despojándolos de todo rasgo humano. O son dioses o son demonios. Jamás personas comunes, de carne y hueso, con virtudes y defectos que exhiban sus esencias vitales.
Cuando algunos estudiosos pretenden introducir en los resquicios de la historia, las vidas privadas de sus protagonistas, les llueven las críticas, sobre todo cuando se trata de indagar, en profundidad, el pasado de sus inmaculados héroes de la impoluta esfera pública en la que ruedan desde los ámbitos de la política, la cultura, el deporte, la religión o el quehacer social.
Jorge Osvaldo Bazán, el autor de este libro, no olvida ni soslaya nada, en esta excelente incursión que emprende para escribir “Historias cortas, de poder, de amor y de tragedia”. Al contrario, con maestría, coraje y hemorragias de audacia, no arroja en el hall de entrada lo que debe exhibir en el salón de exposiciones. Lo muestra todo. Se diría que, como un experimentado sembrador, dejó caer en los surcos bien abiertos, durante su tarea investigativa, todas esas simientes que al final de sus germinaciones le iban a permitir una cosecha exitosa de los frutos sabrosos que obtuvo gracias a su obcecado y tenaz peregrinar por bibliotecas, hemerotecas, archivos y reservorios poco frecuentados.
No es de otro modo que, finalmente, este hombre polifacético-ingeniero, político, periodista, escritor, docente universitario- que siempre nos deleitó con sus columnas pletóricas de historias singulares-difundidas en diarios locales- desembarca en la rampa de una muy buena obra, perfilándose, definitivamente, como un excelente narrador de sucesos históricos encuadrados prolijamente, en sus respectivos contextos políticos.
Este llamativo fruto literario, producto del sacrificio y del empecinamiento por el abordaje original de las micro y macro historias, es toda una originalidad cultural en Formosa, porque pocas veces un investigador se anima a contar, sin tapujos y sin medias tintas, aspectos poco conocidos o directamente ignorados, de luminarias o mártires del escenario nacional y latinoamericano. Lo hizo recurriendo a un estilo vistoso, preciso y ameno; con mucha sutileza y superlativo respeto hacia los personajes estudiados.
Enhorabuena, por la rica cosecha de Jorge Osvaldo Bazán, que se atrevió a desarrollar historias repletas de anécdotas impactantes y deslumbrantes. Nada tiene que envidiar a algunos autores que intentaron-a nivel nacional- adentrarse en estos géneros de la narrativa histórica.
Bazán nos demuestra, que la humanidad de los seres que rozan la inmortalidad, esculpidos en bronce, no brotará de sus actos públicos relatados por los amanuenses de la historia desabrida de Latinoamérica, sino de sus vidas íntimas, de sus deseos, pasiones, afectos y acciones más viscerales.
La Historia Oficial ha despojado a nuestros próceres del ejercicio del amor, en todas sus variantes emotivas, (adoración, afecto, pasión, sexo, lujuria, y demás devaneos sentimentales o carnales). De esa forma, los vienen presentando como seres incompletos, que buscan eternamente su otra parte, para integrarse como realmente merecen y así ser mejor comprendidos por la nuevas generaciones; de igual modo que el solitario viento y la persistente lluvia, añoran la irascibilidad de los truenos y relámpagos para conformar la potencia de una verdadera tempestad.
El autor de “Historias cortas, de poder, de amor y de tragedia”, irrumpe para infundir vida a tantos personajes disímiles entre sí, contándonos intimidades de sus vidas privadas que nos llevan al asombro y la estupefacción, por no decir al sobresalto o a la intriga, por las curiosidades que nos acerca sobre ellos, como lo haría un explorador trashumante, que muestra sus hallazgos a los espectadores en una plaza pública, luego de regresar de un azaroso viaje por geografías vedadas.
Por ese motivo, esta obra, de alto valor histórico, además de literario, va más allá del anecdotario, y se introduce en camino virgen, sin rodeos ni atajos, para dimensionar el pulso vital de sus hombres y mujeres biografiados.
Con el cúmulo de investigaciones que desata capítulo tras capítulo, el autor nos va descubriendo la intensa ligazón entre el poder, el amor y la tragedia en la historia argentina y latinoamericana (no podemos dejar de observar que Bazán cuenta historias de personalidades del Paraguay, del Uruguay, de Chile, además de la Argentina). En consecuencia estos hombres y mujeres ya no son los comediantes aburridos que desfilan por las páginas de los manuales de historia convencional, porque vamos percatándonos de qué manera sus avatares amorosos y pasionales fueron orientando, en gran medida sus vidas, lo que hicieron con ellas y, por ende sus conductas públicas en el ejercicio del poder.
Bazán, empapado de sencillez, con una pluma fluida y luciente, mediante la destreza de un escritor regional que apunta hacia más allá de los confines de la Patria Chica, he enfilado con este valioso libro hacia nuestra Gran Patria Grande Latinoamericana.
Y eso hay que celebrarlo, con gratitud, leyendo y releyendo estas páginas con sabor a amores, amoríos, aventuras pasionales, traiciones afectivas y, asimismo, lealtades y afectos correspondidos; pero, ante todo, con la satisfacción de poder conocer mejor la trastienda de esta gran feria de vanidades que erigió la Historia Tradicional para ocultar los rasgos de humanidad de nuestros héroes, vanamente endiosados o ilusoriamente demonizados.
Dr. Marcos Raúl Molares
Historiador
A modo de introducción
El genial Gabriel García Márquez dijo una vez: “Yo no he escrito una línea que no sea sobre el poder, y sobretodo sobre el más poderoso, importante, grande y eterno de todos los poderes que es el poder del amor”.
Cuando imaginé escribir este libro, mi intención siempre fue bucear en la historia de amores y desamores de personas de carne y hueso que pasaron por esta vida con penas y glorias. Presidentes, militares, dictadores, escritores, deportistas, caudillos y mártires que conocieron el apogeo y también la decadencia y que vivieron grandes pasiones insondables, aún en el fragor de la lucha o en los meandros secretos de los amores clandestinos. De eso se trata. No busco escribir biografías, ni ensayos; para ello hay estudiosos como Felipe Pigna o Araceli Bellota; o hubo intelectuales como Félix Luna, Fermín Chávez o José María Rosa que lo hicieron de maravilla. Pero lo que sí trato de hacer, humildemente, desde estas páginas, es describir el contexto histórico en que se desenvolvieron nuestros protagonistas, para poder entender cabalmente el porqué de la conducta o de la toma de decisiones del momento.
Este libro sólo es un racconto tal vez desordenado de la vida y de la muerte de algunos personajes de la historia, desde el costado menos conocido, el de sus amores, amoríos, o percances personales en posturas que confirman, al fin y al cabo, su condición de seres humanos, con sus aciertos y miserias.
Hace décadas que leo y escribo. Allá por 1992, cuando comencé a elaborar las principales notas domingueras del diario “La Mañana”, el de mayor circulación de Formosa, y luego en el diario “Tiempo formoseño” debía realizar un gran esfuerzo para plasmar dentro de una extensión determinada en caracteres, bastante generosa por cierto, la crónica casi siempre política pero con un fuerte anclaje histórico, con el que lograba despegarme de las pasiones del momento, cumpliendo a rajatabla las instrucciones de los propietarios de los medios, que por supuesto no iban a tolerar que hiciera de ese espacio una pretendida “tribuna de doctrina” en mi exclusivo beneficio. A pesar de mi profesión de ingeniero en construcciones y de docente universitario, siempre tuve una especial dedicación o anclaje hacia la literatura, y a la interpretación de los hechos históricos, como lector compulsivo, claro está, lo cual pudo ser volcado en mi larga actividad periodística, en programas de radio y televisión que tuve a mi cargo y también durante mi paso por la dirección del principal medio de difusión de la provincia de Formosa, “Lapacho” Canal 11, donde me desempeñé durante 18 años y seis meses.
En mi libro “Columnista invitado” (Setiembre de 2016) a lo largo de sus 434 páginas pude recrear las publicaciones de mis notas periodísticas en los diarios “La Mañana” y “Tiempo Formoseño” y este trabajo que ahora pongo a consideración de mis lectores, es la inauguración de un nuevo estilo personal que pretendo sea bien valorado por aquellos que se inmiscuyan en sus páginas.
Dije más arriba que no se trata de biografías y ni siquiera de un libro de historia a la usanza tradicional. Desde una posición ideológica concreta porque todo lo que hacemos siempre está teñido de ideología, intento mostrar el lado humano de personajes que ya no están, que se fueron hace tiempo, y en los cuales se han invertido ríos de tinta para aclamarlos o denostarlos. No es este el caso. He leído todo lo que pude y he hecho las interpretaciones que me parecieron razonables, reconociendo que “Los hechos son sagrados pero la interpretación es libre”. Y esta frase, tan usada en los últimos tiempos, se remonta a casi un siglo atrás, cuando el matutino inglés “The Guardian”, celebraba su centenario, en 1921. El entonces editor Charles Prestwich Scott, que además de periodista era miembro del Parlamento, y llevaba 50 años trabajando en el periódico al momento de la celebración, pronunció lo que resume de manera magistral la tarea de quienes escribimos.
Con la proposición: “Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo”, aparecida en “Meditaciones del Quijote”, Ortega y Gasset insiste en lo que está en torno al hombre, todo lo que lo rodea, no sólo lo inmediato, sino lo remoto; no sólo lo físico, sino lo histórico, lo espiritual.
Y “los yo” y sus “circunstancias” de los personajes involucrados en este libro, son expuestos con la mayor honestidad intelectual posible, tratando de amalgamar además los “hechos” con las “interpretaciones”. Siempre en relatos cortos, casi íntimos, resumiendo en pocas páginas décadas de vida, de sueños, de triunfos, de sufrimientos, y de muerte.
Al final de cada una de las historias, se adjunta la bibliografía sobre las fuentes consultadas para todos aquellos que quisieran profundizar más la historia de cada uno de los personajes, o cotejar lo que aquí se escribe. Con respecto a las fuentes, debo aclarar que me he encontrado en algunos casos con contradicciones, es decir, con datos de autores o publicaciones respetables que sin embargo poseen información contradictoria. En esos casos, dejo librado al lector la interpretación libre y razonable.
Quiero agradecer profundamente al Dr. Marcos Raúl Molares por las cálidas palabras que constituyen el Prólogo de este libro. Que un historiador de su talla, autor de los cuatro tomos que conforman la “Historia General de Formosa” me presente de esta manera constituye un privilegio tal vez desmesurado.
Dedico esta obra a mi esposa, la Profesora Dora Isabel Caíno, por su ayuda, observaciones, correcciones y sus consejos, y a mis hijos Fernando Raúl, Santiago Jesús y Maria Florencia, que siempre me alentaron en pos de este proyecto.
Hechas las aclaraciones de rigor, avancemos con la propuesta, y espero que sea del agrado de todos.
Ciudad de Formosa, enero de 2021.
1.- Torcuato y Regina
“Hay amores tan bellos, que justifican todas las locuras que hacen cometer”
Plutarco
El matrimonio entre el ex-Presidente de la Nación Marcelo Torcuato de Alvear y Regina Pacini fue para la época la cuestión más discutida y criticada en los exclusivos salones de la Sociedad Rural o en el Círculo de Armas, y en las mansiones de La Recoleta de las familias acaudaladas que jamás aprobaron que el mejor candidato se casara con una portuguesa plebeya.

Teatros y flores
El romance de Marcelo Torcuato de Alvear y Regina Pacini es una de las historias de amor más desafiantes e impactantes, por no decir novelesca que recuerde la alta sociedad argentina, de finales del siglo XIX.
Regina Pacini había nacido en Lisboa, Portugal, el 6 de enero de 1871 y era hija de la española Felisa Quintero y del barítono italiano Pietro Andrea Giorgi-Pacini. Por influencia paterna se convirtió en soprano estudiando en París y debutó en Lisboa en 1888. “Soprano” es aquella que posee la voz más aguda en el marco de una armonía. Y Regina la tenía, con creces. Con sólo 17 años construyó, desde entonces, una brillante carrera lírica, en actuaciones memorables tanto en El Liceo de Barcelona, la Scala de Milán y hasta la Ópera de París. Pero pronto aparecería en su horizonte un argentino que daría que hablar: Marcelo.
Nieto de Carlos María de Alvear, quien alcanzara el rango de general, político, diplomático, y que además integró el Regimiento de Granaderos a Caballo de José de San Martín, del cual fue también su padrino de casamiento. Con sólo 25 años fue Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Marcelo había nacido el 4 de octubre de 1868. El padre de Marcelo, Torcuato Antonio de Alvear y Sáenz de la Quintanilla fue el primer intendente de la ciudad de Buenos Aires, entre 1883 y 1887. Su madre fue Elvira Pacheco y Reinoso. Es decir, era casi el único joven porteño con prosapia y alcurnia, a diferencia de las otras familias supuestamente “patricias” de la época, que sólo habían amasado fortuna merced al contrabando o a la generosa repartija de tierras otrora en manos de los indígenas masacrados por la campaña del desierto.
En 1899, Regina cantó primero en Montevideo y luego por primera vez en Argentina en el Teatro Politeama, situado en la Av. Corrientes 1490. Por sugerencia de su primo Diego, Marcelo se instaló en uno de los palcos. Y allí sucedió el “milagro”. El soltero de 31 años más famoso, “pinton” y adinerado de Buenos Aires, el más codiciado y ganador, dueño de una prestancia que no le iba en zaga con su enorme estatura y simpatía, se había enamorado instantáneamente de esa pequeña joven de 28 años que sería luego tildada de “petiza” y “fea” por las envidiosas y ricas celestinas de fin de siglo.
Al final de la actuación, Alvear le envió centenares de rosas blancas y rojas y una pulsera de oro y brillantes que llegaron al camarín de la ruborizada soprano, y hasta el presidente Julio Argentino Roca pasó a saludarla junto con sus hijas. Pero la cantante rápidamente devolvió la joya y volvió a Europa. Por aquellos años, un diario porteño dio la lista de regalos que recibió la artista, que incluía “Prendedor con brillantes y perlas del Presidente de la República, “Alhajero cincelado” de la empresa Bernabei, “Estatuilla de bronce del Señor Giudice Caruso, y “Bombonera con miniatura” del Sr. Guglielmo Carusón”.