Buch lesen: "Primera de Corintios"

PRIMERA
DE
CORINTIOS
Un comentario exegético–pastoral
Gary S. Shogren

| Editorial CLIE C/ Ferrocarril, 8 08232 VILADECAVALLS (Barcelona) ESPAÑA E-mail: clie@clie.es http://www.clie.es | © 2021 Gary S. Shogren «Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 917 021 970 / 932 720 447)». © 2021 por Editorial CLIE El texto bíblico ha sido tomado de la Santa Biblia Nueva Versión Internacional © 1999 por la Sociedad Bíblica Internacional (NVI), si no decimos lo contrario. Utilizado con permiso. |
PRIMERA DE CORINTIOS
ISBN: 978-84-944955-3-3
eISBN: 978-84-182045-4-8
Comentarios bíblicos
Nuevo Testamento
GARY S. SHOGREN
Es Doctor en Exégesis del Nuevo Testamento por el Kings College, de la Aberdeen University; Master en Divinidades y en Nuevo Testamento con calificación magna cum laude, por el Biblical Theological Seminary; B. S. en Biblia y Estudios Pastorales, calificación cum laude, Philadelphia College of Bible. Ordenado como pastor bautista ejerció el pastorado en Penacook Bible Church, Penacook, NH (1986-1990) y fue profesor de Nuevo Testamento en el Conservative Baptist Seminary of the East, New England Branch, Worcester, MA (1988-1990) y el Biblical Theological Seminary, Hatfield, PA. (1990-1998). Actualmente es profesor de Nuevo Testamento en el Seminario ESEPA, en San José, Costa Rica. Es autor de numerosos libros en inglés y español entre los que destacan sus comentarios a Romanos, 1 Corintios, y 1 y 2 Tesalonicenses.
ÍNDICE GENERAL
Prefacio
Abreviaturas
INTRODUCCIÓN
I.TRASFONDO HISTÓRICO
II.¿POR QUÉ ESCRIBIÓ PABLO 1 CORINTIOS?
III.LA ESTRUCTURA FORMAL DE 1 CORINTIOS
BOSQUEJO
COMENTARIO 1 CORINTIOS
I.INTRODUCCIÓN (PRESCRIPTO) 1:1-4
A.Remitente (Superscriptio) 1
B.Destinatario (Adscriptio) 2
C.Salutación (Salutatio) 3
II.ACCIÓN DE GRACIAS (PROEMIUM) COMO EXORDIUM 1:4-9
III.CUERPO 1:10–16:4
A.El tema principal de Pablo en la carta: La unidad trabajando a través del amor 1:10–4:16 (Probatio)
B.Otros aspectos preocupantes para la iglesia en el mundo, basados en un informe oral 5:1–6:20
C.Asuntos que los corintios han expuesto en su carta: 1 Corintios 7:1–16:4
IV.CONCLUSIÓN (POSTCRIPTO) 16:5-24
A.Itinerario 16:5-12
B.Exhortación final 16:13-14
C.Recomendaciones 16:15-18
D.Saludos secundarios 16:19-20
E.Firma (Autógrafo) 16:21
F.Bendición (maldición) y saludos finales 16:22-24
BIBLIOGRAFÍA
ÍNDICE TEMÁTICO
ÍNDICE DE AUTORES
ÍNDICE DE REFERENCIAS BÍBLICAS
Para Steven, Timothy, Benjamin, y Victoria
PREFACIO
En este comentario nosotros hacemos referencia a la mejor sabiduría antigua y erudición moderna, con el fin de exponer al lector a las diversas corrientes de interpretación. Con el propósito de no desviar la atención de la misma epístola, he mantenido las citas a pie de página al mínimo. Los comentarios sobre el griego aparecerán solo cuando sean necesarios para la comprensión, y los lectores que así lo deseen podrán encontrar más ayuda técnica en otras obras.
A mí, especialmente, me han impresionado dos o tres comentarios que combinan la ayuda técnica con un fuerte énfasis en la puesta en práctica de la Palabra. De hecho, un comentario no revela verdaderamente el significado de las Escrituras si trata con meros detalles de exégesis, crítica textual, trasfondo histórico o retórica. Más bien, su objetivo último debe ser la comprensión que lleva al amor por Dios y a la obediencia a él. Por esa razón, mucho de este volumen trata acerca de poner en práctica la Palabra, y cómo un predicador puede proclamar 1 Corintios al pueblo de Dios.
1 Corintios es asombrosamente relevante para la iglesia de Dios en el siglo XXI. Yo oro para que el Espíritu dirija al lector a redescubrir “lo que Dios ha preparado para quienes lo aman” y a poner la verdad en la práctica diaria.
Mi agradecimiento a mi familia, mis compañeros de trabajo en el Seminario ESEPA, Costa Rica y mis hermanos costarricenses en Cristo. Gracias especialmente a Karen Suárez y Priscilla Lara por su ayuda editorial.
ABREVIATURAS
| ANF | The Ante-Nicene Fathers, ed. P. Schaff, Eerdmans, Grand Rapids, MI, 1979. |
| BA | La Biblia de las Américas, Lockman Foundation, 1997. |
| BJ | Nueva Biblia de Jerusalén, nueva edición, 1975, Desclée de Brouwer, Bilbao, 1976. |
| DNTB | Dictionary of New Testament background, ed. Craig A. Evans y Stanley Porter. |
| DPL | Dictionary of Paul and his letters, ed. Gerald F. Hawthorne, Ralph P. Martin y Daniel G. Reid. |
| DTNT | Diccionario teológico del Nuevo Testamento, ed. L. Coenen, L., E. Beyreuther y H. Bietenhard. |
| LXX | Septuaginta, ed. A. Rahlfs, Deutsche Bibelgesellschaft, Stuttgart, 1979. |
| NA28 | The Greek New Testament, ed. B. Aland y K. Aland, et al., United Bible Societies, Stuttgart, 2012. |
| NPNF | The Nicene and Post-Nicene Fathers, ed. P. Schaff, Eerdmans, Grand Rapids, MI, 1979. |
| NVI | La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional, Sociedad Bíblica Internacional, 1999. |
| RV 60 | Reina-Valera Revisión de 1960, Sociedades Bíblicas Unidas, 1960. |
| RVA | Reina-Valera Actualizada, Editorial Mundo Hispano, El Paso, TX, 1989. |
| RVR | Reina-Valera Revisión de 1995, Sociedades Bíblicas Unidas, 1995. |
| TDNT | Theological dictionary of the New Testament, ed. G. Kittel y G. Friedrich. |
| VP | La Biblia Versión Popular, Sociedad Bíblica Americana, Nueva York, 31994. |
INTRODUCCIÓN
La primera carta a los corintios es la declaración paulina más clara en cuanto a cómo el Espíritu guía a la iglesia a la humildad, al amor y a la unidad a medida que crece en la verdadera sabiduría divina. Es a través de la cruz que Dios se ha revelado a sí mismo, al demoler cualquier simple búsqueda humana de conocimiento. Es a través de esa misma cruz que Dios transforma lo irredimible.
I.TRASFONDO HISTÓRICO
La carta se envió a una iglesia destacada en lo profundo del paganismo. En Corinto, como en ningún otro lugar a esa fecha, el Dios de Jesucristo se enfrentó al dios de este mundo. La iglesia surgió en un terreno saturado de idolatría, poses filosóficas y estratificación social, impulsada por una economía de servicios que proporcionaba oportunidades para el listo e hizo a muchos ricos, a costa del sudor de los esclavos y de los pobres. Aquí el cristianismo podría mostrar en marcado contraste cómo podría transformar al arrogante, al oprimido, al desesperanzado, al corrupto, al disoluto.
Corinto, y ¿dónde se ubica la iglesia latinoamericana?
Nuestro comentario tomará las lecciones escritas para los corintios y las aplicará al pueblo de Dios en Latinoamérica. Hay paralelos sorprendentes entre ambas iglesias. La latina supera a la corintia en muchas maneras; en unas pocas, se queda atrás; y sobre todo no está donde podría estar algún día.
¿Cómo es la iglesia latina?
•Ha pasado la infancia, tanto en edad como en madurez.
•Ya no es la niña de Norteamérica y Europa.
•Por otro lado, no se ha establecido completamente en la adultez.
•Ni ha crecido hasta una mediana edad imperturbable o una vejez avanzada.
¿Sería ofensivo preguntarse en voz alta si la iglesia latinoamericana es una iglesia adolescente? Porque no hay ninguna vergüenza en ser adolescente, ¡es una etapa del crecimiento humano diseñado por Dios! Se caracteriza por rasgos tanto positivos como negativos:
•Una explosión fenomenal de energía. Nadie está más súper saturado de energía que un adolescente... ni nadie se cansa tan rápido. Esto puede pasar en la iglesia también.
•Un crecimiento físico rápido. En el caso de la iglesia, puede crecer en número y en influencia. El crecimiento espiritual es rápido pero no siempre es consistente.
•Idealista. Los adolescentes y las iglesias sienten que lo bueno vendrá junto simplemente porque parece correcto.
•La seguridad en sí mismo alterna con las dudas acerca de sí mismo. Por un momento la iglesia latinoamericana siente que es líder mundial en espiritualidad; un lapso más tarde sufre un complejo de inferioridad. En algún punto todos los adolescentes quieren que los traten como adultos, ¡y no pueden esperar ni un minuto más! Pero en momentos cruciales quieren que los padres se apresuren a rescatarlos, a mostrarles cómo salir del peligro.
•Están entusiasmados por una idea tras otra. ¡Los adolescentes se enamoran y dejan de amar diez veces a la semana! En la iglesia, el enfoque total puede estar en diezmar; el año siguiente, hay una conferencia de guerra espiritual, y ahora esa es la moda; luego la escarcha; después el ayuno.
•Orientados a pensar en el “ahora”. Es difícil hablarle a un adolescente de la importancia de continuar la escuela o de esperar para casarse o de pensar en una carrera futura. La iglesia latinoamericana también piensa en términos de lo que se necesita en el momento y solo para el momento. Esto puede ser bueno y sensible. Pero, ¿cuántas veces ha pasado que una iglesia se compromete a sostener a uno de sus miembros en el campo misionero, pero seis meses después de haber salido el misionero deja de recibir la ayuda económica?
•“Una unicidad terminal” (ver aplicación en 1:2). El adolescente imagina que nadie entiende lo que le pasa. Si se enamora, ningún adulto posiblemente entiende las rapsodias o la angustia que él o ella siente. Existe una tentación en la iglesia latinoamericana a imaginar que ninguna iglesia en la historia ha atravesado por las adversidades –o el poder del Espíritu Santo– que experimenta ahora.
•Piensa que todos los demás están fríos o muertos. Para un adolescente, los mayores se mueven terriblemente despacio. La vida se escapa, y ellos tienen que esperar preciosos momentos para que los viejos actúen, se den cuenta, ¡hagan algo! Pero los cristianos deben de sentir lo mismo: ¿Cómo es posible que los cristianos viejos puedan seguir al Señor cuando muestran tan poca urgencia?
¿Cómo afecta esta perspectiva a nuestro comentario? 1 Corintios es sobre todo un mensaje acerca de colocar la verdad del evangelio en medio de las relaciones humanas. Pablo reescribe poderosamente las creencias corintias en relación con la posición social, el poder, la unidad y la competencia dentro de la iglesia. Estas instrucciones apelan principalmente al cristiano en crecimiento, y deben ocupar la centralidad al aplicar el texto a Latinoamérica.
A.El Segundo Viaje Misionero
Corinto fue el foco principal durante el segundo viaje de Pablo (Hechos 15:41–18:22), el cual se puso en marcha inmediatamente después de que se decidiera en Jerusalén el asunto de la salvación de los gentiles. Después de pasar por Galacia para reafirmar a las iglesias de allí (16:1-5), Pablo fue hacia el oeste como si planeara establecerse en Éfeso (16:6). Sin embargo, el Espíritu los impulsó a él y a su equipo a que cruzaran el Egeo hasta Macedonia (16:7-10) para viajar en sentido contrario a las agujas del reloj. Habiendo fundado iglesias en Filipos, Tesalónica y Berea navegó por la costa europea del Egeo, delante del Monte Olimpo.
En un famoso texto, llamado macedónico, Pablo vio “un hombre de Macedonia de pie y suplicándole, ‘Ven a Macedonia y ayúdanos’” (Hech 16:9). Pablo podría haber concluido que los macedonios le agradecerían el llevar el evangelio a nuevas áreas. En lugar de esto, el segundo viaje tenía todas las marcas de un gran desastre, un ciclo monótono en el que Pablo evangeliza, luego enfrenta la oposición, es golpeado o expulsado y continúa hacia el sur. Lo que había comenzado como un equipo misionero formidable incluyéndolo a él mismo, a Silas, a Timoteo, a Lucas y quizá a otros, empezó a disminuir al dejar a un miembro u otro en el camino, con el fin de conservar sus pequeñas victorias, trabajando en las pequeñas congregaciones que se aferraban a Cristo. Por fin Pablo llegó, totalmente solo, a evangelizar Atenas en Acaya, el pueblo de Sócrates, Platón y Aristóteles además de los dramaturgos clásicos. Empezó como predicador invitado en la sinagoga. También se ocupaba en hablar con los transeúntes y los curiosos en el mercado central, y hasta habló con el concilio en el Areópago.
Una impresión persistente de la obra en Atenas es que fue el único gran fracaso de Pablo, y del cual él directamente tuvo la culpa1. Esto surge a partir de dos inferencias: una, que porque ellos se habían burlado del mensaje de Pablo en el Areópago, significaba que no había tenido éxito. La otra que 1 Corintios 2:1-5 registra el regreso de Pablo a una antigua estrategia: “Yo mismo, hermanos, cuando fui a anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con gran elocuencia y sabiduría. Me propuse más bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto a Jesucristo, y a este crucificado. Es más, me presenté ante ustedes con tanta debilidad que temblaba de miedo. No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes, sino con demostración del poder del Espíritu, para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios” (cf. el comentario sobre este texto). A partir de aquí, entonces, se formula la teoría de que Pablo había procurado impresionar a los filósofos de Atenas con planteamientos filosóficos y palabras finas, restando importancia a la crucifixión de Jesús. Pero su ingenio humano solo sirvió para despojar al evangelio de su poder transformador. Entonces, castigado por su propio desacierto, volvió tan pronto como pudo a la predicación de la cruz en el siguiente lugar, Corinto.
Esta interpretación no tiene bases firmes que la sustenten. De hecho, la conducta de los atenienses hacia Pablo resulta comparablemente mejor a la paliza que le dieron en Filipos. No es ninguna sorpresa que se burlaran de él en el Areópago por proclamar la resurrección, una idea ridícula que no se había preocupado de quitar de su evangelio. Lo que incitó su comentario en 1 Corintios 2 fue la pseudo sofisticación de los corintios, no un cambio de táctica por parte de Pablo. Entonces es mejor concluir que el mensaje paulino inicial dado a los corintios era el mismo que se había predicado desde el principio.
La voluntad de Dios y los planes misioneros de Pablo, o, ¿cómo supo Pablo adónde debía ir?
América Latina es ahora una iglesia misionera, no solo fundada por misioneros, sino que en retribución envía cientos de misioneros más allá de sus fronteras naturales. Digamos entonces que un cristiano cree que Dios le está llamando a él o le está llamando a ella al campo misionero. Una de las inquietudes más insistentes es, siempre: Sé que voy a ir... pero, ¿adónde voy? ¿Cómo puedo estar seguro o segura si hay todo un mundo necesitado frente a mí? La iglesia latina no puede darse el lujo de encogerse de hombros y dejar esto como un misterio sin resolver, no cuando tenemos el Nuevo Testamento para guiarnos. Cuando digo el Nuevo Testamento, no me refiero a un texto aislado de la Escritura, tal como la visión del hombre macedonio en Hechos 16:9-10, y usarlo como una y la única palabra en relación con el tema. De hecho, el Nuevo Testamento no nos provee tal fórmula mágica; más bien, nos muestra una gama de maneras divinas por medio de las cuales un misionero puede tomar decisiones. Como Hechos registra sus tres principales viajes misioneros, Pablo es el mejor estudio del caso para abordar este tema.
La pregunta: ¿Cómo supo Pablo, un misionero sabio y lleno del Espíritu, adónde ir? Por supuesto, ya sabemos que Pablo evangelizó el área noreste del Imperio Romano... pero ¿por qué no fue a otras áreas? ¿Por qué no Babilonia, Egipto, Alemania, etc? Además, ¿cómo supo Pablo adónde debía ir en una región? Por ejemplo: de Antioquía, a Chipre, Antioquía Pisidia, Iconio, Listra, Derbe y de vuelta. ¿Cómo supo Pablo adónde ir durante su segundo viaje? Cuando él se hallaba en una encrucijada, ¿cómo sabía si tenía que virar a la derecha o a la izquierda? ¿Cómo determinaba si era el momento de dejar una ciudad o de quedarse más en ella?
A continuación los datos: el Nuevo Testamento (en Hechos y en las epístolas paulinas) describe 49 puntos decisivos en el trabajo misionero de Pablo.
Claramente, las motivaciones de Pablo en algunas de esas coyunturas fueron múltiples. Por ejemplo, uno de sus cambios aparece tanto en Hechos 9:23-25 como en 2 Corintios 11:32-33. Ambos textos mencionan la amenaza de muerte como motivación. Pero además, está implícito el deseo de Pablo de encontrarse con los apóstoles en Jerusalén. Las motivaciones humanas son complejas, sobre todo cuando provienen de cristianos guiados por Dios.
Más allá de esta complejidad, es probable que, mientras el texto de la Escritura describe los movimientos de Pablo con exactitud, no menciona en su totalidad las razones de cada uno de los cambios. Así pues, Pablo escogió quedarse en Éfeso debido a que vio allí “una gran puerta para un trabajo efectivo” (1 Corintios 16:8-9), pero él podría haber tenido otros motivos (ver los comentarios acerca de estos versículos). Además de eso, hay una gran cantidad de pasajes donde no se nos dice nada sobre la motivación (por ejemplo el viaje a Corinto en 1 Corintios 16:5-7) o en los que el pasaje implica una razón pero no se puede asegurar. No podemos olvidar que Pablo hizo muchos movimientos que simplemente no se registran del todo, incluyendo lo hecho durante sus “años silenciosos”.
Aún después de afirmar todo esto, podemos encontrar muchos datos útiles, y estos datos disponibles probablemente representan la gama de experiencias en la vida de Pablo.
Dos motivaciones aparecen nueve veces (más o menos) cada una:
– viajar como respuesta a “una revelación divina directa” 2 ,
– viajar como respuesta a “circunstancias locales peligrosas” 3 ,
– 12 veces por razón de la “estrategia misionera” 4 ,
– y otras razones
Revelación directa: Pablo recibió revelaciones por medio de profecía, visión, voz audible y visitación angelical. A veces estas revelaciones surgieron en conjunto con otras motivaciones, tales como amenazas (cf. Hechos 9:29-30/22:17-21). Había mensajes positivos (¡vaya!) o negativos (¡no vaya allá!, ¡no tenga miedo!, ¡no salga de este lugar ahora!). No se sabe cómo el Espíritu impidió la entrada de Pablo en Asia y Bitinia en Hechos 16:6-9, pero esa instrucción era clara para Pablo y su equipo. Otro impedimento sobrenatural inexplicable surgió por “estorbo de Satanás” (1 Tesalonicenses 2:17-18). Aparte del encargo en el Camino a Damasco, todas estas comunicaciones sobrenaturales se aplican al momento –¡Hágalo ya!– no a largo plazo.
Por supuesto, la visión original del Camino a Damasco fue el fundamento de todo el ministerio paulino. Este llamado, el cual se compara con cualquier experiencia de los profetas hebreos, no solo convirtió a Pablo en misionero, sino que lo impulsó a evangelizar a los gentiles en las áreas más remotas. Todo lo que Pablo hizo posteriormente fue una aplicación directa de esa vocación. Él también comprendió su trabajo a la luz de las Escrituras, particularmente de Isaías (ver las alusiones en Hechos 26:18, las citas en Romanos 15:8-12).
Lo que es notable por su ausencia es alguna referencia a la “dirección interna o a voces inaudibles”. Cuando Pablo afirmaba “el Señor me dijo que fuera a, por ejemplo, Macedonia”, quería decir que había oído palabras audibles o había visto revelaciones visibles.
Circunstancias peligrosas: Estas incluían amenazas de muerte, conspiraciones y expulsión. El Señor les había dado instrucciones a los discípulos diciéndoles que salieran de aquellas ciudades donde los persiguieran, en vez de exponerse a su propia destrucción (Mateo 10:23). Aquí se debe mencionar que Pablo les predicó a los gálatas debido a una enfermedad (Gálatas 4:13-14). Hechos le deja al lector la impresión de que Pablo enfrentó la mayor oposición durante su visita inicial al lugar. Sin embargo, este puede ser simplemente el estilo en que Hechos informa sobre el trabajo pionero con grandes detalles, tal vez dejando fuera relatos de la persecución que ocurrió en posteriores visitas. De hecho, este es el caso demostrable de 1 Corintios 15:32, donde la lucha de Pablo con “fieras” no se menciona en Hechos.
Notamos que muchos cristianos hoy día buscan “la puerta abierta” de Dios con el fin de saber qué hacer o adónde ir. La presuposición es que Dios dejará abierta una y solo una oportunidad, y cerrará todas las otras posibilidades. ¿Tomaba Pablo las decisiones de esta manera? Sin lugar a dudas, él habló tanto de las puertas abiertas como de las cerradas. Sin embargo, no hay ninguna indicación de que Pablo perciba una sola puerta abierta a la vez. En raras ocasiones percibimos a Pablo con una única opción ante él. Por tanto, ¡no le pidamos a Dios que cierre puertas, si no estamos además dispuestos a orar y a estudiar mucho para poder determinar cuál es el modo de proceder más bíblico!
Estrategia misionera: El planeamiento estratégico para el ministerio es un tema en sí mismo. Para nuestros propósitos, notemos que hay una docena de textos o algo así donde Pablo parece haberse trasladado de un lugar a otro únicamente “porque estaba allí” y porque encajaba con su llamado inicial. Entonces, no es de sorprender que Pablo dé un paso tras otro sin referencia a las repetidas “visiones macedónicas”. Lo vemos trabajando estratégicamente y controlando estas complejas idas y venidas de él, sus cartas y sus ayudantes. Por ejemplo, Pablo escribió 1 Corintios desde Éfeso, luego fue a Tróade para encontrarse con Tito, quien iba a llegar allí de Corinto, pasando por Macedonia. Tito no aparecía, entonces Pabló se preocupó y se adelantó para ir a Macedonia. Allí Tito, finalmente, se encontró con él y le transmitió las aparentes buenas noticias acerca de la iglesia corintia. En respuesta, Pablo escribió 2 Corintios. Todo esto tuvo lugar durante unos pocos meses, y revela la existencia de un movimiento misionero deliberado. El itinerario era flexible también: su idea original había sido ir primero a Corinto y después a Macedonia.
¿Cómo podemos reconciliar las tres principales motivaciones: revelación, circunstancias y estrategia? Parece como si Pablo no dependiera de las apariciones ocasionales de ángeles y las profecías. Era su misión recibida Camino a Damasco la que lo guiaba, y estas revelaciones o circunstancias posteriores fueron simples impulsos para afinar su dirección hacia un lado o hacia otro.
Oralmente o por escrito, Pablo se sentía a gusto usando el lenguaje tal como “Yo planeo, quiero, deseo, espero, he decidido, es mi ambición o mi oración”. Sus cambios de planes hacían que algunos cristianos sospecharan que hablaba paja (2 Corintios 1:15-2:4, nuestros comentarios), pero Pablo defendió cuidadosamente las razones de la alteración de su itinerario. Él nos parece un hombre que constantemente miraba hacia adelante, moviéndose de una manera óptima y siempre con oración.
Si Pablo hubiera creído que el Señor lo dirigía con algún tipo de indicación interna, ¿no le hubiera dado el crédito a Dios en 2 Corintios y dicho “Yo cambié los planes, pero no es mi culpa... fue Dios quien me dijo que los visitara más adelante y no inmediatamente?”. Esto no parece probable: (1) Pablo nunca mencionó la guía interna, y esa ausencia es notable en aquellos lugares donde nosotros esperaríamos escuchar algo sobre esto. Hubiera facilitado inmensamente sus propósitos en 2 Corintios o en Romanos si este fuera un hecho que él pudiera revelar; (2) Pablo cambió de idea con suficiente frecuencia como para concluir que él no estaba siguiendo un plan celestial infaliblemente concebido y comunicado.
Romanos nos ofrece el mejor ejemplo de cómo confeccionar una estrategia espiritual. Aquí está lo que se sabe acerca de los planes del apóstol para finales de la década de los 50 d.C.:
Romanos 1:10-11 – Él ha orado para que Dios le permita visitar Roma, de modo que pueda enseñar allí.
1:13 – Él había planeado viajar a Roma antes, pero había sido estorbado. No sabemos cuál fue el obstáculo, pero en parte se debía a que él quería terminar su trabajo en el este (15:22-23).
15:24-25 – Pablo piensa visitar Jerusalén, luego Roma, después España.
En estos versículos, vemos a Pablo orando y estableciendo un itinerario. Sus planes se ajustaban cuidadosamente a su llamado de fundar iglesias en áreas nuevas. De cualquier modo, el texto nos brinda muy poca ayuda para responder por qué Pablo escogió España: ¿por qué España en vez de Galicia?, ¿por qué no los bárbaros alemanes? Es más, ¿por qué no África o Mesopotamia? Podemos hacer una buena conjetura: Pablo se movía hacia el oeste de todas maneras, Roma estaba evangelizada, y España yacía al oeste; España pertenecía al Imperio y era muy respetada; era “territorio virgen”, encajaba con el método paulino.
Pero, ¿qué pasó con la misión a España? Pablo no pudo acomodar su itinerario, al menos no del modo que lo había concebido. Él no iba a ir a Roma en los próximos tres años. Si fue a España (y es dudoso) por lo menos transcurrieron otros ocho años después de escribir Romanos. Ocho años es mucho tiempo, considerando lo rápido que Pablo se trasladaba.
Sugiero que la mejor forma de acercarse a estos pasajes no es con la pregunta, “¿cómo supo Pablo que era la voluntad de Dios que él fuera a algún lugar tal como España?”, la verdadera pregunta es “¿De verdad sabía Pablo que era la voluntad de Dios que él fuera allá?”. El texto nos lleva a la conclusión de que Pablo normalmente no poseía tal conocimiento. Generalmente él estaría seguro hasta que llegara allá. Mientras tanto, Pablo podía decir: “Yo oro que por fin ahora por la voluntad de Dios se me abra la puerta para ir donde ustedes”.
¿Qué pasaría si Pablo se presentara ante el Comité de Misiones de Antioquía? Le habrían preguntado: “Hermano, ¿cree en su corazón sin la menor duda que Dios lo quiere a usted en España?”. Pablo hubiera contestado que no, no sabía eso, pero que tendría esa seguridad si y cuando llegara a tierras españolas... A menos que en el intervalo alguna revelación le proveyera un conocimiento más certero. Sin embargo, en otro punto de su carrera, él habría declarado que estaba seguro que Dios de hecho quería que navegara de Asia a Macedonia o que Dios querría que se quedara más tiempo en Corinto a pesar de la oposición. Pero, ¡afirmemos que ambas son posibles!
Resumamos lo que hemos observado:
1.Pablo se guiaba fundamentalmente por la comisión de Cristo, recibida camino a Damasco, una palabra innegable de parte de Dios. Pablo entendió que iba a centrarse en fundar iglesias gentiles en áreas no alcanzadas.
2.Pablo nunca mencionó las revelaciones “internas”, al hablar acerca de cómo decidía adónde dirigirse.
3.Pablo mencionó “puertas abiertas” y se le prohibieron algunas áreas, pero él jamás dio indicios de que eso fuera su principal fuente de guía ni que Dios normalmente le dejara solo una “puerta abierta” a la vez.
4.Normalmente, Pablo siguió la directriz de Jesús de abandonar las áreas peligrosas a menos que fuera dirigido por Dios a hacer lo contrario. Sin embargo, mientras que tomó en serio las advertencias de evitar Jerusalén, parece haber sabido que se le permitía aceptar el riesgo e ir de todos modos.
© 2021 Gary S. Shogren «Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 917 021 970 / 932 720 447)». © 2021 por Editorial CLIE El texto bíblico ha sido tomado de la Santa Biblia Nueva Versión Internacional © 1999 por la Sociedad Bíblica Internacional (NVI), si no decimos lo contrario. Utilizado con permiso.