Buch lesen: "La multiplicidad de la conciencia en Bert Hellinger y Henri Bergson"

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La multiplicidad de la conciencia en Henri Bergson y Bert Hellinger

La multiplicidad de la conciencia en Henri Bergson y Bert Hellinger

Facundo Fagioli


Colección “Proyectos de Investigación”

Fagioli, Facundo

La multiplicidad de la conciencia en Henri Bergson y Bert Hellinger / Facundo Fagioli ; comentarios de María del Carmen Vitullo ; prólogo de Tiiu Bolzmann. - 1a ed . - Paraná : Editorial Fundación La Hendija, 2020.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga

I.S.B.N.: 978-987-4948-61-8

1. Filosofía. 2. Espiritualidad. 3. Psicología. I. Vitullo, María del Carmen, com. II. Bolzmann, Tiiu, prolog. III. Título.

CDD 143

Título:

La multiplicidad de la conciencia en Henri Bergson y Bert Hellinger

Autor:

Facundo Fagioli

facundofagioli9@gmail.com

Primera edición en formato digital: Junio de 2020

I.S.B.N.: 978-987-4948-61-8

© por Fundación La Hendija

Gualeguaychú 171 (C.P.3100)

Paraná. Provincia de Entre Ríos.

República Argentina.

Tel:(0054) 0343-4242558

e-mail: editorial@lahendija.org.ar

editoriallahendija@gmail.com

www.editoriallahendija.org.ar

Diagramación: Laura Martincich

I.S.B.N.: 978-987-4948-61-8

Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723

Digitalización: Proyecto451

Índice de contenido

Portadilla

Prólogo

Epílogo, postfacio, y quizás un preludio

El canto a la vida

Introducción

La conciencia

Primera parte: Bergson

1. Tiempo y Espacio los límites de la medida

2. La fisura heterogénea del tiempo irrumpe en los pliegues del espacio homogéneo

3. Duración cualitativa del tiempo

4. Creatividad imprevisible del presente

5. Densidad ontológica del pasado

6. El cuerpo, fractal del infinito

7. Materia y percepción – la imagen de lo real

8. La presencia del Pasado

9. Primera y segunda Memoria

10. El cerebro, frontera móvil del pasado y lo actual

11. El recuerdo inmanente de la naturaleza: aporte de Sheldrake

12. Heterogeneidad moviente de la conciencia

13. Instinto-Inteligencia, el mixto estructural de la vida

14. Simultaneidad múltiple del pensar

15. Inmanencia cualitativa de la vida

16. Conciencia colectiva, atributo estructural de la individualidad

Interludio

Segunda parte: Hellinger

17. Presupuestos teóricos-metodológicos: teoría sistémica y pensamiento complejo

18. El inconsciente

19. Lealtades invisibles

20. El espacio al servicio del tiempo

21. Las constelaciones familiares - El trabajo fenomenológico

22. El cuerpo-espejo

23. La memoria

24. Memoria de la sensibilidad

25. Memoria simbólica

26. Memoria individual y colectiva

27. La conciencia

28. Conciencia personal

29. Lo colectivo como fundamento de la individualidad

30. La subjetividad aislada

31. Conciencia colectiva

32. Leyes sistémicas

Conclusiones

Bibliografía

Fuentes Primarias

Fuentes Secundarias

Textos instrumentales y metodológicos

Ensayos y estudios críticos especiales

Ensayos y estudios críticos temáticos-conceptuales

Agradecimientos

Resulta difícil escribir estas palabras, cuando son tantas personas a las cuales tengo que agradecer por su acompañamiento y cariño. En primer lugar a mi padre y mi madre, por la vida que me permitieron habitar, y todo lo brindado desde mi llegada a este mundo, el amor, la libertad y el respeto hacia mi camino. A mi compañera de viaje Mora, quien está incondicionalmente a mi lado, y en el amor me enseña a comprender una de las cualidades fundamentales del vivir. A nuestra hija Ambar, por iluminar cada mañana, por el juego y la sorpresa, por lo nuevo. A mis hermanos por estar, por compartir, por nuestra infancia, y esta adultez que nos encuentra unidos. A toda mi familia, incluso a aquellos que sin conocer en vida, dieron lugar para que pueda experimentar la existencia, algo tan simple, y simultáneamente, inconmensurablemente complejo como eso. A los amigos, que alivianan el viaje y celebran la vida, especialmente a Nicanor por sus valiosos aportes a este trabajo. A María por su dedicación, generosidad, conocimiento y erudición, los cuales fueron fundamentales. A Anabel por su disposición, nobleza y especialmente por sus valiosas observaciones.

A todos mis maestros que directa e indirectamente participaron de estas investigaciones. En especial a Tiiu Bolzmann, por su gran aporte al traer a Bert Hellinger a la Argentina, su generosidad al participar de este libro, y en especial, por la humildad con la que trasmite su saber día a día. A todos aquellos que contribuyen para lograr una sociedad más justa, a los excluidos de nuestra historia y nuestro presente, que siempre formaran parte a pesar de todo.

A la vida, por su intensidad, belleza, misterio e inmensidad, que me impulsan y estremecen día a día. A la muerte por recordarme lo esencial, por ser una incómoda pero crucial aliada.

Prólogo

Descubrir la génesis de la conciencia humana es una dura faena a nivel intelectual para no decir que es una tarea imposible. Su naturaleza autodeterminada, no nos permite descubrir la condición en la cual estamos sumergidos. Nos atrapa en reiteradas vueltas sobre sí misma y parece no haber manera de salir de allí.

Sin embargo, Facundo Fagioli ha logrado una reflexión que enfrenta con éxito este gran desafío, profundizando el entendimiento a través de la diversificación de la conciencia en el espacio y el tiempo, en la memoria y percepción, en lo social y cultural. Comparando las miradas de Henri Bergson y Bert Hellinger, dos de los filósofos más revolucionarios de nuestro tiempo, el autor desarrolla un trabajo extra-ordinario y meticuloso para acercarse a explicar la conciencia a través de la multiplicidad de la materia y de la energía.

Exploraremos esta multiplicidad con una pregunta: ¿Qué es la música? ¿Es la melodía que escuchamos? ¿Son las notas en la partitura? ¿Es la frecuencia que se muestra en el sonómetro? ¿O es la emoción que se produce en uno al escucharla? Entre todas estas posibles respuestas, me parece que es la última la que más nos acerca a captar el resultado de la investigación del autor. Saber que no se trata únicamente de descubrir intelectualmente “qué es”, sino también, de entender la cualidad del afecto que se produce cuando nos relacionamos con el mundo.

Según Hellinger la conciencia tiene dos dimensiones: una, que es mental y la otra, que se asemeja a “un órgano que nos hace sentir” y que va más allá de lo que llegamos a entender intelectualmente. Según Bergson, la conciencia contiene una dimensión intuitiva que complementa la inteligencia. Ambos coinciden, que la conciencia humana es infinitamente más que el pensamiento racional.

Cada vez que leí algunas páginas del presente libro, me encontré con una sensación de felicidad que no me sabía explicar, hasta que me di cuenta de que la lectura me había llevado a un estado de profunda conexión con el universo y sus relaciones. Me sorprendió gratamente poder sentir el potencial de la conciencia, que nos permite descubrir el permanente movimiento del mundo y fluir libremente con la evolución.

Esta investigación es altamente compleja. Y, al mismo tiempo, al abrir cualquier página es posible experimentar la magia de recibir un impulso que activa el propio potencial filosófico; pero no sólo para reflexionar, sino para aplicarlo concretamente en la vida cotidiana.

Con estas profundas reflexiones, Fagioli nos invita a emprender un camino que une la ciencia con la espiritualidad, permitiéndonos descubrir la creatividad de la evolución.

Lic. Tiiu Bolzmann

Filósofa, Terapeuta Familiar Sistémica,

Fundadora del Centro Latinoamericano de Constelaciones Familiares

Buenos Aires, Abril de 2019

Epílogo, postfacio, y quizás un preludio

Se me ha convocado para comentar luego de su final, un libro que se pone a vuestra consideración y que, en su gestación, fue un trabajo de Tesina de Grado, de gran envergadura y alcance, que obtuvo la Licenciatura en Filosofía, calificado con la nota más alta y con expresiones admirativas del jurado. Trabajo que tuve el honor de acompañar como Directora.

Pero mi intención no es necesariamente “cerrar”, o poner “un punto final” (tal la tarea generalmente adjudicada a un “epílogo”), sino por el contrario, abrir, configurar nuevas puertas y ventanas, mostrar las que ya estaban, en este maravilloso libro, en este discurso tan sencillo y complejo, tan intuitivo y a la vez tan lógico, tan innovador y clásico, tan imaginativo, contundente, conmovedor, que discute y amplía, que argumenta y recorre con soltura los conceptos, hasta que los articula y desarticula, componiendo un rompecabezas fantástico, pleno de sentido e innovación. Haremos, entonces, un “postfacio”, un final (o no), es decir lo que Deleuze enuncia como “dejar al lector la tarea de concluir provisionalmente un libro” (1).

I-Me interesa comenzar, por tanto, mostrando algunas de las facetas del trabajo de construcción de este texto:

El Plan original de la obra partía de una cuestión hipotética principal pero mayormente “intuitiva”, que el tesista proponía como eje problemático de articulación para el tratamiento de los textos fuente. Se trataba de emblemáticas semejanzas, coincidencias, sintonías y búsquedas filosóficas, que emparentaban o entrelazaban el pensamiento de Bergson y de Hellinger, utilizando los atractivos y motivadores “entres” de las metodologías deleuzeanas.

Ya en la Introducción aparece un segundo punto clave, que va a nutrir la indagación, cito: “Por eso creemos necesario destacar, además de sus similitudes y diferencias, que ambos tienen una concepción de la filosofía como expresión de una forma de pensamiento, pero también de la vida humana, y especialmente de la experiencia comunitaria, como un acontecimiento primordialmente colectivo”. (Tesina, pag. 4.)

A su vez, hay algo que identifica los modos de pensamiento y acción de ambos pensadores, cito: “Es por eso que el modo de filosofar que encontramos tanto en Bergson como en Hellinger, suscita conceptos móviles que se retroalimentan y entrecruzan constantemente, y proporcionan un espacio sustancial a la vivencia misma del sujeto, que se completa y se complementa entrelazado con el plano conceptual.”

Este planteo se ve ampliado, a lo largo de la investigación, por un recorrido indagatorio complejo: la conceptualización acerca de la subjetividad y la vida, en múltiples categorías y análisis detallados.

En relación a esto, va a aparecer uno de los aspectos más creativos y originales de esta obra, que consiste en mostrar cómo Bergson y Hellinger, que son contemporáneos en determinado momento histórico y lejanos en idioma, geografías, y trayectos de viajes, y con diferencia de edades (casi como Bacon y Descartes), y con mayor formación filosófica Bergson, están de modos diversos y similares, en los polos de una misma episteme, es decir comparten las mismas condiciones de emergencia.

Esto es, el marco epistémico que habilita sus configuraciones discursivas, hace posible el uso de unos saberes que circularon en el período histórico analizado, permitiendo que funcionen como herramientas válidas, para la crítica y para la justificación teórica. Tanto Bergson como Hellinger conocen cabalmente el Psicoanálisis, el Vitalismo, la Moral y la Religión, los conflictos Sociales, las propuestas Comunitarias, y los grandes problemas de la Conciencia y de la Ciencia. Ambos critican la “espacialización” en relación a cómo la ve la ciencia positivista, y en la confrontación filosófica, atravesados, como estaban, por las indisociables duplicaciones de la analítica de la finitud, reinante en los discursos modernos, encontraron sólidos fundamentos para constituir el ‘sentido’ de la Vida, la Duración, la Sociedad, la Historia, el Universo, criticando a la ciencia objetivista, y poniendo en cuestión, el tema de la ventura o ruina del hombre, en función de la valoración científica que se tuviera en cuenta.

II-Visto así, se pudo perfilar otra hipótesis: el vitalismo de Bergson y Hellinger tiene aristas complementarias, una de las cuales, implica la idea de que la conciencia es un soporte sustancial al servicio de la vida. Sus pensamientos están dirigidos hacia la vida, incorporando las vivencias de la dimensión corpórea de la subjetividad. Cito: “Aquí el cuerpo ocupa un rol central, ya que es la sustancia a partir de la cual se ejecutan y manifiestan todas las experiencias, desde el inicio hasta el fin de nuestros días. También observaremos en ambos, cómo las dualidades no se oponen en su totalidad, ni se repelen, más bien son diferentes aspectos complementarios de una multiplicidad que las agrupa.”. (Tesina, pag.6)

En la Primera parte de esta obra, Facundo Fagioli se dedica detalladamente a Bergson, y en la Segunda parte a Hellinger, mediando un Interludio, en el cual, les hace dialogar con sus textos. Consideramos sumamente creativa esta decisión, en la cual se destaca cómo la filosofía de ambos autores, nos invita a romper nuestros propios límites, poder ser críticos de nuestros valores, batallar con las verdades más arraigadas, contemplar la diferencia en forma constructiva.

Es por eso, que en lugar de inaugurar los conflictos a partir de las desemejanzas, estos autores nos proponen un movimiento mucho más complejo: a partir de la diversidad, es posible una comprensión más flexible de las dinámicas humanas, como así también de los avatares del conocimiento.

El autor de esta sorprendente obra, ha sido enormemente cuidadoso en el trabajo conceptual, lo que le permitió ir abriendo esos tejidos, dando aires a esas puertas, arrojarse a esos trayectos y derivas, con el minucioso y atento ojo del biólogo, el psicólogo, el sociólogo, el genealogista, el arqueólogo… trabajando a la vez con la lupa y con el teodolito, con el mapa y la brújula, con el martillo y la pala, con la pinza, los calibres, los tamices, los microscopios, y… las palabras.

Hay un entramado muy acertado de citas, que apunta, especialmente, en todos los casos, a mostrar las relaciones entre el bagaje instrumental elegido, con sus operadores de lectura precisos, y las particularidades de los textos fuente, (en este caso los escritos de Bergson y Hellinger), y de las demás obras específicas que, al aportar temas puntuales, permitirían, argumentar sobre alguna de las hipótesis centrales, tales como: “Nuestra hipótesis de lectura consiste en sostener que el inconsciente está incluido en la conciencia y que ambos tienen una estructura fractal y colectiva”, (Tesina, Introducción, pag. 5).

Las obras de fuente secundaria elegidas, operaban focalizando las “tensiones”, por dar un ejemplo, entre la concepción teórica de la categoría de “conciencia”, su inscripción disciplinar, por un lado, y su perfil individual y social, subjetivo y comunitario, por el otro. Esto aportaba originales y provocadores espacios de reflexión, que, en algunos casos, implican ciertas “vueltas de tuerca” creativas y sugerentes, como más adelante intentaremos mostrar.

III-La estructuración de la obra respeta, acertadamente, la propuesta original que implicaba el tratamiento de la conciencia, con lo significativo de no reducirla al “estar conciente”, y de realizar un análisis no sólo, pero si también, de los discursos, para indagar cómo, mediante qué procedimientos, con qué resultados y a través de qué medios, con qué o quiénes (textos, autores, grupos de trabajo, enseñanza, etc.) se establecieron las reglas de estos dispositivos relativos a la categoría de “conciencia”, estudiando asimismo, cómo, en el nivel de las prácticas, (al abordar las relaciones humanas, en el caso de Hellinger), se configuran los procedimientos de individualización, subjetivación comunitaria, dinámicas de las diferencias y de la diversidad.

Sintetizando, podemos plantear, que, a su criterio, al reconocer diferentes dimensiones que atraviesan al sujeto, pero no pueden reducirse a él, emergen diversas incógnitas que derivan hacia la construcción de complejos espacios de problematización, que proponen lo que podría entenderse como un paradigma de la subjetividad, que establece la esfera colectiva como fundamento principal de la individualidad.

Esto podría referenciarse como una herramienta esencial para transformar la sociedad, y, a la vez, como una teoría específica que brinda la posibilidad de fundamentación de los sectores interesados en adoptar roles activos orientados hacia la solución de conflictos humanos, como es el caso de las Constelaciones Familiares, en el pensamiento de Hellinger. En Bergson, la práctica filosófica propicia un entramado ético, en el contexto de una conciencia múltiple inmersa en lo moviente. El ser humano participa de la duración, como uno de los tantos elementos que componen la supervivencia de la vida.

IV-Epílogo, Postfacio y quizás Preludio:

Este último término, Preludio, tiene origen en el latín praeludium y se usa para nombrar a lo que actúa como introducción o comienzo de algo. El preludio, por lo general, antecede a “lo principal” o a “la pieza central y más importante”. En música suele ser un sonido anticipatorio, un suspenso. algo que se ejecuta o se canta a modo de ensayo, ya sea para aclimatar la voz o para probar el sonido de los instrumentos, o para introducir una composición.

Pero aquí no tratamos de establecer lo más o menos importante. De allí que este “Epílogo-Postfacio” se propone favorecer un nuevo comienzo, no cerrar, ni obturar, sino lanzar toda la maravillosa imaginación del autor hacia derivas sorprendentes.

Un Preludio a veces es inesperado e intempestivo… anuncia aquello que está cargado de futuro. Como un nuevo amanecer, ya que habiendo mucho hecho y realizado, siempre hay algo que surge, una luz que se anuncia y se expande.

Para Facundo Fagioli recomienza la AVENTURA del pensamiento y la acción. La pura a afirmación de la vida, como quería Nietzsche. .

Me despido de los lectores que tratan de pensar finales, para re-tornar en el hecho de que, tanto los Epílogos como los Preludios, son atravesados por lo provisorio, danzan en manos de lo inesperado, y responden a la maravillosa aventura de la “tirada de dados que nunca abolirá el azar” (2). Finalizo con una última cita de la Tesina: “Pero incluso en lo más pequeño y cercano que tenemos, nosotros mismos, la conciencia está abrazada y penetrada por el misterio de lo inconsciente.

Es así que por un lado se encarga de penetrar la oscuridad de aquellos enigmas que la envuelven; para poder comprender cuales son las condiciones de posibilidad de la existencia. Pero por otro lado, al mismo tiempo que puede contener esta hondura, convive, está en punga y constantemente se ve atravesada por lo inconsciente. Paradójicamente esta dinámica, que en apariencia se expresa como una dificultad a la cual la conciencia se enfrenta, le proporciona un abundante caudal de oportunidades que le permiten crecer y evolucionar en su desarrollo. [.] Sólo necesitamos un breve vistazo a la historia, para poder entender que las sociedades en general y los individuos en particular, se encuentran en constante devenir.”. (Tesina, Págs. 10 y 186, todos los subrayados me pertenecen).

Prof. y Lic. María del Carmen Vitullo.

Directora de la Tesina.

Titular Ordinaria de “Problemática del Saber”, de1985 a 2013, inclusive.

Directora de CIFFRA, Centro de Estudios e Investigaciones en Filosofía Francesa desde 2009 y continúa.

Rosario, 12 de abril de 2019

1. Deleuze, Gilles, Epílogo al libro de Jacques Donzelot La Policía de las Familias. Trad. José Vázquez-Umbelina Larraceta. Ed. Pre-Textos. 1998. Valencia, España.

2. Mallarmé, Stéphane. Un coup de Dés jamais n’abolira le Hasard, Ed. Gallimard. Paris. 1993.