Buch lesen: "Gente de tango. Tomo 2"

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Carlos Federico Torres

Gente de tango

Biografía de 306 personajes que engrandecieron al género musical que nos indentifica

Tomo Ii

Biografías 103 a 205


Gente de tango. Tomo II

Torres, Carlos Federico

Gente de tango : Tomo II / Carlos Federico

Torres - 1.a ed. - Santa Fe : Universidad Católica de Santa Fe, 2020.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-950-844-151-5

1. Tango. I. Título

cdd 793.3

© Torres, Carlos Federico, 2016-2020

© Universidad Católica de Santa Fe, 2016-2020

Echagüe 7151, Santa Fe (s3004jbs), República Argentina.

Todos los derechos reservados.

Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin previa autorización por escrito.

Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723

Corrección a cargo de Mirta Rosa de Papini Dirección editorial: María Graciela Mancini

Diseño editorial: Carlos Federico Borra, Matías Ariel Libonati

Epub: Mariel mambretti

Fotografías de portadas en los tres tomos a cargo de Mikele Borra


Índice

Prólogo al tomo ii

Biografías

103. Domenech, Andrés

104. Domínguez, Ángel Adolfo

105. Donato, Edgardo Felipe Saverio

106. Dumas, Enrique

107. Durán, Jorge

108. Echagüe, Alberto

109. Expósito, Homero Aldo

110. Falcón, Ada

111. Falgás, Andrés Salvio Miguel

112. Famá, Ernesto

113. Farace, Salvador Pablo (Nito Farace)

114. Federico, Domingo Serafín

115. Federico, Leopoldo

116. Ferrari, Oscar

117. Figari, Carlos

118. Filiberto, Juan de Dios

119. Fiorentino, Francisco (Fiore)

120. Firpo, Roberto

121. Flores, Celedonio Esteban (El Negro Cele)

122. Florio, Roberto

123. Fontán, Abel

124. Francini, Enrique Mario

125. Franco, Ernesto Francisco

126. Fresedo, Osvaldo Nicolás

127. Fugazot, Roberto

128. Galé, Rodolfo

129. Gallucci, Arturo Hércules

130. Galván, Argentino Liborio

131. García, Carlos

132. García, José

133. García Jiménez, Francisco

134. Gardel, Carlos

135. Garello, Raúl

136. Garralda, Alberto Julián

137. Garrido, Armando

138. Gavioli, Romeo

139. Gobbi, Alfredo Eusebio

140. Gobbi, Alfredo Julio Floro

141. Gómez, Alberto

142. González Castillo, José

143. Goñi, Orlando

144. Goyeneche, Roberto

145. Graña, María

146. Greco, Vicente Leonidas

147. Grela, Roberto León

148. Ibáñez, Teófilo

149. Iriarte, Rafael (El Rata Iriarte)

150. Iriarte, Raúl

151. Irusta, Agustín

152. José Ricardo

153. Jovés, Manuel

154. Juárez, Rubén

155. Kaplún, Raúl

156. Laborde, Armando

157. Lafuente, Carlos

158. Lamarque, Libertad

159. Larroca, Oscar

160. Laurenz, Pedro

161. Lavallén, Víctor

162. Le Pera, Alfredo

163. Ledesma, Amanda

164. Ledesma, Argentino

165. Leocata, Luciano

166. Lesica, Rodolfo (El Rolo Lesica)

167. Libertella, José Nicolás (Pepe)

168. Lipesker, Félix

169. Lipesker, Leo

170. Lomuto, Francisco Juan

171. Maciel, Enrique

172. Maciel, Jorge

173. Maderna, Osmar

174. Maffia, Pedro Mario

175. Magaldi, Agustín

176. Maglio, Juan (Pacho)

177. Maida, Antonio

178. Maida, Roberto

179. Maizani, Azucena

180. Malerba, Ricardo

181. Mamone, Pascual

182. Mancini, Roberto

183. Mancione Alberto

184. Manzi, Homero

185. Manzi, Osvaldo

186. Marambio Catán, Juan Carlos

187. Marcó, Héctor

188. Marconi, Néstor Eude

189. Marcucci, Carlos

190. Marino, Alberto

191. Maroni, Enrique Pedro

192. Martel, Julio

193. Martínez, José

194. Matos Rodríguez, Gerardo Hernán

195. Mauré, Héctor

196. Mederos, Rodolfo

197. Mendizábal, Rosendo Cayetano

198. Mendoza, Luis

199. Merello, Tita

200. Merico, Salvador

201. Misé, Mauricio

202. Montero, Miguel

203. Morán, Alberto

204. Mores, Mariano

205. Negro, Héctor

Bibliografía

Prólogo al tomo ii

Tal como lo prometiera en el Tomo i, ahora se agregan otras 102 biografías de personajes que de un modo u otro hicieron su invalorable aporte al enriquecimiento del tango. Queda pendiente para dentro de muy poco tiempo la edición del tercero y último tomo, en el que otras 102 biografías permitirán totalizar las 306 con las que se completará este trabajo.

No puedo dejar de mencionar una lamentable circunstancia acontecida cuando el primero de los tomos se encontraba en proceso de edición. Me refiero al fallecimiento de Raúl Ernesto Suffriti, mi colega en la profesión de Contador Público pero fundamentalmente un amigo que me honrara escribiendo el prólogo de este libro. El 2 de junio de este año 2014 Raúl nos dejó físicamente, permaneciendo en cambio el imborrable recuerdo de una vida intensamente vivida en los muchos ámbitos en los que se desempeñó. La nota publicada en el diario El Litoral de la ciudad de Santa Fe pocos días después de su fallecimiento y que se agrega luego de esta presentación, refleja nítidamente el lugar que Raúl por propios merecimientos ocupaba en el entramado social de Santa Fe.

Por otra parte, quiero agradecer a la señora Mirta Liliana Rosa su valiosa tarea de correctora, la que ha continuado también en lo referente al Tomo iii. Seguramente algunos errores que se me pudieron escapar en el primero de los tomos, en el que ella no participó en esa función, ya no se repetirán en estos dos últimos, teniendo en cuenta la minuciosidad con la que Mirta encara estas tareas y los profundos conocimientos que posee del idioma castellano y de su sintaxis.

También deseo señalar mi reconocimiento a la Universidad Católica de Santa Fe, y en especial a la Doctora Graciela Mancini responsable de su Sello Editorial, por esta nueva demostración de apoyo y confianza con la que vuelven a distinguirme. Honrado por esta Casa de Estudios como docente de su Facultad de Ciencias Económicas desde el año 1978, también siento la satisfacción de formar parte del grupo de autores que dan a conocer sus trabajos a partir del apoyo de esta entrañable Universidad.

Carlos Federico Torres

Santa Fe, 30 de diciembre de 2014

Biografías

103. Domenech, Andrés

Pianista y compositor nacido el 16 de diciembre de 1901 en Rosario, ciudad en la que su padre se desempeñaba como director de la escuela Castro, en la que Andrés cursó sus estudios primarios.

Tomó sus primeras clases de música con el maestro Juan B. Massa y con el profesor Alfonso Ingro completó sus estudios de armonía. Luego de componer dos fox–trots en su ciudad natal, en 1923 se radicó en Buenos Aires, donde ingresó como empleado de la empresa comercial Romero y Fernández, en la que permaneció durante muchos años. No obstante, en ese mismo año, dio a conocer su primer tema, titulado El gaucho se va, con glosas de Jesús Fernández Blanco, quien de este modo también escribió sus primeros versos para el tango, siendo luego el letrista de varias de las composiciones más difundidas de Domenech.

El segundo tango de éste fue Copetín, vos sos mi hermano, con letra en este caso de Diego Flores, un letrista ignoto, lo que ha dado lugar a que en algunas ocasiones, erróneamente, se adjudicaran estos versos a Celedonio Esteban Flores. Este tema luego fue grabado por Carlos Gardel, el 22 de octubre de 1927, con el acompañamiento de las guitarras de José Ricardo y Guillermo Barbieri.

Dedicado durante un tiempo al acompañamiento de cantores, se desempeñó en grabaciones efectuadas por Tita Merello, entre otros. Y ya en la década de los años treinta, musicalizó varias películas del incipiente cine sonoro.

En tanto, con letra de Fernández Blanco, compuso la música para diversas revistas estrenadas en teatros de barrio.

Cabe destacar que además de los temas mencionados con anterioridad, Domenech compuso tangos de mucha difusión. Lonjazos, por ejemplo, con versos de Fernández Blanco, fue grabado por las orquesta de Rodolfo Biaggi con la voz de Carlos Acuña y, en el año 1954, por la formación de los maestros uruguayos Puglia y Pedroza, en este caso con las voces a dúo de Oscar Nelson y Luis Fleitas.

Telarañas, una vez más con letra de Jesús Fernández Blanco, fue llevado al disco por Alfredo De Ángelis, con Carlos Dante y Oscar Larroca cantando a dúo, y también por Armando Portier, en este caso con la voz de Héctor Darío, el 3 de julio de 1957.

La orquesta de Domingo Federico a su vez grabó La culpa la tengo yo, con versos de Adolfo Avilés, con el cantor Ignacio Díaz, registrado para rca Victor el 10 de abril de 1944, día del debut discográfico de la aludida formación, y también para el mismo sello Tango del querer, con letra de Raúl Lleras, con las voces de Carlos Vidal y Oscar Larroca, en este caso el 6 de septiembre de 1945.

Otras de sus composiciones fueron Barbijo, seleccionada para el gran premio de honor de un concurso organizado por el sello Odeon en 1933; Rosa de sangre, tema que en el año 1934 obtuvo la medalla de oro en un concurso organizado por el Teatro Sarmiento, y Qué vergüenza, tango compuesto en 1939 cuya letra escrita por Francisco García Jiménez contenía un crítico alegato acerca del inicio de la Segunda Guerra Mundial, producido en septiembre de ese año cuando la Alemania nazi invadió la parte occidental del territorio de Polonia.

Menor repercusión tuvieron en cambio sus tangos Reíte hermano, Del viejo barrio porteño, Te vas, te vas de mi lado, Calesita, Eterno soñador, Ojos criollos y Busco mi amor.

Desarrolló además una importante actividad gremial, siendo uno de los socios fundadores de sadaic.

Con sólo 48 años de edad, Domenech falleció el 2 de septiembre de 1950.

104. Domínguez, Ángel Adolfo

Bandoneonista, director y compositor nacido en el barrio de San Telmo, en Capital Federal, el 15 de septiembre de 1918.

Debutó con su instrumento en la orquesta de Ángel D’ Agostino a mediados de los años treinta; luego actuó en la de Joaquín Mauricio Mora y, ya a comienzos de los años cuarenta, en la de Pedro Laurenz. A partir de su creación en 1945 y hasta 1950, completó la fila de bandoneones de Francini Pontier.

Alejado de esta formación, en los años 1950 y 1951, integró la orquesta de Alberto Mancione y, entre 1951 y 1952, la de Florindo Sassone, de la que se desvinculó junto con el cantor Roberto Chanel y otros músicos que la conformaban con la finalidad de constituir la orquesta típica de este vocalista bajo la dirección de Domínguez.

Esta agrupación realizó diez grabaciones para el sello rca Victor entre abril de 1954 y el mismo mes de 1955, seis de ellas con la intervención del ex cantor de Pugliese y Sassone, mientras que las cuatro restantes, los tangos El embrollo, Si sos brujo, Mal de amores y Pelele, en excelentes versiones instrumentales.

Al retirarse Chanel de esta orquesta, la misma quedó bajo la exclusiva dirección de Domínguez, quien incorporó como cantores a Alberto Rial y a Carlos Almagro, realizando para el mismo sello seis grabaciones más: dos instrumentales —El monito y Pimienta, el 4 de mayo de 1955— y cuatro, con los mencionados vocalistas, dos de ellas el 2 de julio de 1957 —No me hablen de ella y Suerte loca, cantados por Rial y Almagro, respectivamente— y las dos últimas el 7 de abril de 1959

—Porque te quiero así y Mi madre y vos—, vocalizados por Almagro y Rial, ahora en este orden.

La orquesta desde sus comienzos con Chanel hasta estas últimas grabaciones del año 1959, estuvo integrada por el director, Pascual Cores, Eduardo Otero, Marcelo Yópolo y Ángel Baya, como bandoneonistas; Mario Abramovich, Nathan Melman, Juan Bibiloni, Osvaldo y Enrique Rodríguez, Jorge Buivydas y Romero, en violines; Finoli en violoncello; Norberto Ramos, en piano, y Ricardo Pecci, en contrabajo.

Además, Domínguez participó temporariamente por entonces en las orquestas de Osvaldo Pugliese y Astor Piazzolla.

Durante las décadas del sesenta y el setenta, dirigió los acompañamientos de los cantores Armando Laborde, Carlos Maidana —uruguayo que en sus interpretaciones imitaba el estilo de Julio Sosa— y Miguel Montero.

Con este último, precisamente, colaboró brindándole marco orquestal para sus grabaciones entre los años 1970 y 1972, dejando recordadas versiones de los tangos El milagro, Usura, Escúchame Manon, Recién, Te doy un beso y me voy, el hermoso tema de Roberto Grela y Víctor Lammana Viejo baldío y Desde el tablón, un recordado tango de estirpe futbolera, con música de Osvaldo Avena y letra de Héctor Negro, entre otros.

Como compositor, Domínguez ha dejado muy buenos temas cantables, además del instrumental Ahí va la yapa, grabado por la orquesta de Florindo Sassone el 12 de febrero de 1952 con la participación del propio Domínguez en la fila de bandoneones.

Entre los temas con letra a los que se hiciera mención en el párrafo anterior se encuentra el muy difundido Fatal y tanguera, con letra de Aldo Quierolo, grabado, entre otros por Juan D’ Arienzo, con la voz de Armando Laborde, por Alberto Gómez con acompañamiento de guitarras y por el propio Domínguez cuando formaba rubro acompañando a Roberto Chanel.

También le pertenecen Santa mía, Como tú, Llámame y Firuletear de bandoneón, todos con versos del letrista uruguayo José Rótulo.

Santa mía, bella melodía que sin dudas no ha tenido la difusión que el tema merece, y Como tú fueron registrados para el sello rca Victor por la orquesta de Francini y Pontier en la etapa en la que Domínguez era bandoneonista de la agrupación; Llámame lo fue por Osvaldo Pugliese con Alberto Morán, para el sello Odeon, el 24 de noviembre de 1950, y Firuletear de bandoneón fue editado por Pedro Laurenz con la voz de Juan Carlos Casas para el sello rca Victor el 2 de diciembre de 1942.

Domínguez falleció el 13 de septiembre de 1974, dos días antes de cumplir 56 años de edad.

105. Donato, Edgardo Felipe Saverio

Violinista, compositor y director nacido en Buenos Aires el 14 de abril de 1897.

Era hijo de un matrimonio de inmigrantes italianos, padres de nueve hijos, tres de los cuales fueron músicos profesionales: Edgardo, quien nos ocupa; Ascanio, violoncellista —como su padre— y compositor, y Osvaldo, pianista, compositor y director.

Edgardo comenzó sus estudios musicales con su progenitor, don Ernesto Donato, nacido en 1871, para proseguirlos con el maestro Camilo Giucci, del Conservatorio Franz List.

En 1908, la familia se radicó en Montevideo, dado que su padre fue contratado para dirigir una orquesta de cámara en la capital uruguaya.

En esa ciudad, Edgardo se incorporó, en el año 1918, a esa orquesta bajo la batuta de su padre, a fin de interpretar música internacional.

En el mismo año, ingresó a la orquesta de José Quevedo, bandoneonista argentino de paso por Montevideo, en la que el pianista era Enrique Delfino, por entonces también radicado en esa ciudad.

En 1919, se produjo su ingreso como violinista a la orquesta de Carlos Warren, director de la primera orquesta dedicada al jazz en el Uruguay, con la que actuaba en los cines Capitol y Trianón y en el Parque Hotel. A esa orquesta, los días jueves se incorporaba como atracción especial Eduardo Arolas.

De su paso por la orquesta de Warren, data su vinculación con el violinista oriental Roberto Zerrillo, con quien años después compartiría la dirección de la orquesta Donato–Zerrillo, como se verá en la continuidad de este relato.

A la formación de Warren pertenecía aún, cuando en 1922 escribió su primer tango, Julián, dedicado al baterista Julián González, al que a su pedido, le puso letra José Luis Panizza, poeta de inspiración campesina que entonces colaboraba en la revista El Fogón.

Este tema fue estrenado por Iris Marga en la revista ¿Quién dijo miedo?, representada en el teatro Maipo por la compañía de Roberto Cayol y luego grabado por Osvaldo Fresedo con su orquesta, en el año 1924 y en dos oportunidades por Rosita Quiroga. La primera en el mismo año que Fresedo y la segunda, en 1926. Fue precisamente con esta última intérprete con la que la referida pieza musical alcanzó su mayor éxito y reconocimiento popular.

En 1923, compuso el muy exitoso tango Muchacho, con versos de Celedonio Flores, popularizado también por Rosita Quiroga, quien lo grabó en septiembre de 1925.

A este tema, le siguió otro que alcanzó fama mundial, A media luz, con letra del diplomático uruguayo Carlos César Lenzi, del que existen cientos de grabaciones.

Este célebre tango fue concebido por Donato en el trayecto de un viaje en tranvía a su domicilio en Pocitos y fue dado a conocer por la vedette Nancy Clory en el teatro Catalunya de Montevideo, intercalado en uno de los cuadros de la pieza Su Majestad, la revista.

De inmediato, se sucedieron las grabaciones instrumentales de Firpo y Canaro, como asimismo la versión en solo de bandoneón de Minotto di Cicco, hasta que en 1926 Carlos Gardel, acompañado por las guitarras de Ricardo y de Barbieri, realizó la grabación que lanzó definitivamente a la fama a A media luz.

Donato permaneció con intermitencias en la orquesta de Warren hasta 1925, realizando también por entonces algunas actuaciones esporádicas en la orquesta del violinista José Pécora, luego integrante de la primera formación del sexteto de Carlos Di Sarli, cuando la agrupación de Pécora ampliaba el personal estable de músicos para actuar en los bailes del club Uruguayo, en la primera mitad de la década del 20.

Su última actuación en Montevideo fue en radio Paradizábal y a su retorno a Buenos Aires, se alistó como segundo violín en la orquesta de Adolfo Carabelli para actuar en el cine Ópera.

Por el mismo tiempo, los tres hermanos Donato dirigían un pequeño conjunto con sus respectivos instrumentos y que se completaba con batería, saxo y bandoneón.

Luego, Edgardo ingresó a la formación del violinista Roberto Ciro, la que se presentaba en el cine Select Buen Orden, actuando también a dúo con el pianista Luis Stellman en el cabaret Chantecler.

En 1925, debutó en las emisoras de Buenos Aires presentándose en radio Cultura.

Al año siguiente, otro de sus tangos, en este caso tbc, ganó fama a través de la grabación que de él hizo la orquesta Francisco Canaro. Más adelante, en los años cuarenta y cincuenta fue llevado al disco por varias agrupaciones más.

En 1927, Donato formó rubro orquestal con su viejo amigo de los tiempos en la orquesta de Carlos Warren en Montevideo, el también violinista Roberto Zerrillo, orquesta con la que debutaron en el café Avenida, el día 14 de julio de ese año.

Formaban el conjunto como violinistas los dos directores y Armando Julio piovani; los bandoneonistas Héctor María Artola

— quien al ausentarse a Europa fue reemplazado poco después por Juan Spera—, Juan Turtoriello y Héctor Gentile —quien con sólo dieciséis años asumió la responsabilidad de desempeñarse como primer bandoneón—; el pianista Osvaldo Donato, el contrabajista Armando Bancalá y el cellista Ascanio Donato, siendo la inclusión de este último instrumento muy poco habitual por entonces en las formaciones tangueras.

Luego de la actuación en el café Avenida en agosto de 1927, se trasladaron a Montevideo, presentándose en el teatro Solís, en el Royal Pigall, en el Chantecler de esa ciudad y finalmente en el hotel Carrasco. De retorno en Buenos Aires, actuaron en el cine Select Lavalle, en el que debutaron el 21 de marzo de 1928 bajo el rótulo de Típica Criolla

Donato–Zerrillo, Los 9 ases del Tango.

Ese mismo año, actuaron en los teatros Smart y Nacional y en radio loy, y en el mes de septiembre apareció el primer disco, editado por el sello Brunswick, contando con la voz de Luis Díaz, incorporado al conjunto muy poco antes de esas grabaciones.

Los temas incluidos eran Se va la vida, de ambos directores con letra de Luis Mario (seudónimo de la autora María Luisa Carnelli) y No me engañes por favor, del bandoneonista Turtoriello, integrante de la agrupación. El primero de los tangos mencionados fue luego también un gran éxito en las voces de Azucena Maizani y de Agustín Magaldi. El 1º de marzo de 1929, debutaron en el teatro Artigas de Montevideo, acompañando a Azucena Maizani, y a fines de ese año e inicios del siguiente animaron los bailes en el teatro San Martín.

Los temas grabados por esta recordada orquesta fueron, entre otros, La cumparsita, Seguí no te parés, Luces de la tarde, Dolores, Desentante, Sírvame caña, Adiós mujer, Siluetas de la tarde, De milonga corrida, Pega pega, Hasta cuándo, Huerfanitos de la vida, Qué querés con ese loro, Venga viejo, Zafa de la marrazón, Yo quiero casarme, Lisandro, De madrugada, Polilla, Por qué se fue, Virgencita de Pompeya, Deschavate y Se va la vida.

Al separarse de Zerrillo, Donato formó en 1930 su propia orquesta,

con la que comenzó a grabar para el sello Brunswick, siendo sus primeros registros los tangos Buena yunta y Lluvia de colores.

Integraban su primera formación los bandoneonistas Turtoriello, Vilardi y Bonano; el director, Piovani y Martínez, en violines; sus hermanos Osvaldo y Ascanio, en piano y violoncello, respectivamente, y José Campessi, en contrabajo.

En 1932, obtuvo el segundo premio en un certamen organizado por las damas de beneficencia en el teatro Colón, con su tango El huracán, que Donato compuso con letra de Nolo López, el que fuera grabado con la voz del hasta entonces boxeador Félix Gutiérrez, uno de los primeros cantores de la agrupación.

Su orquesta puede verse en las famosas películas Tango y Los tres berretines, estrenadas el 27 de abril y el 13 de mayo de 1933, respectivamente.

Años más tarde, la formación de Donato volvió a actuar en cine, en este caso en la película Así es el tango, estrenada en el cine Monumental el 24 de febrero de 1937.

Previamente, en el año 1935 compuso los temas musicales de la película Riachuelo, en la que estrenó otra de sus composiciones, el tango del mismo título, luego interpretado por el cantor Alberto Gómez.

También en ese año compuso temas musicales para la película Picaflor,

estrenada el 25 de junio, es decir al día siguiente de la muerte de Gardel. Por la orquesta de Donato, además del ya nombrado Félix Gutiérrez,

también actuaron como vocalistas Juan Alessio, luego conocido como Jorge Ortiz, quien estrenó los tangos del director Picaflor, Rosalinda y Serafina; Antonio Maida, Alberto Gómez y Hugo del Carril —debutante en el disco con el tema de Donato y Luis Rubistein Se cayó la estantería—, grabando además con esta orquesta los temas Muchacho de cafetín y El vals de los recuerdos.

Posteriormente, cantaron en la orquesta de Donato Horacio Lagos, Lita Morales y Romeo Gavio. Este último, cuyo verdadero apellido era Gavioli, era además de cantor un excelente violinista, lo que le permitía realizar contracantos similares a los del instrumento que interpretaba. Entre otras versiones, el trío conformado por Lagos, Morales y Gavio dejó un memorable registro del vals Estrellita mías, perteneciente al pianista Alberto Solfer, con versos de Roberto Ratti. La misma se realizó el 30 de septiembre de 1940.

La orquesta realizó importantes ciclos radiales en 1937 en radio El Mundo y, en 1938, en esa misma emisora y en radio Stentor, además de actuar en los bailes del Palacio Salvo, de Montevideo, y en el Okey Club, de Buenos Aires, ahora con la voz de María de la Fuente.

En 1944, se presentó en la confitería Arco Iris, simultáneamente con su orquesta y un cuarteto evocativo llamado Los Caballeros del Recuerdo, integrado por Francisco Pracánico, en piano; Edgardo, en violín, junto con Domingo Donnaruma y Anselmo Aieta, en bandoneón. En este año, su labor discográfica con su agrupación mermó considerablemente al punto que sólo fueron dos los registros realizados en ese año: el tango La gran aldea y la milonga El lecherito, ambos compuestos por el mismo Donato con sendas letras de Horacio Sanguinetti. Los temas, editados en el único disco del año de esta formación, fueron vocalizados los dos por Jorge Denis, el segundo de los mencionados a dúo con Daniel Adamo, quien a poco se alejó para integrarse a la orquesta del también violinista Antonio Rodio.

En 1945, se alejaron de su orquesta su hermano Osvaldo Donato juntamente con todos los músicos, para formar una nueva agrupación dirigida por el aludido pianista, por lo que Edgardo debió formar un nuevo plantel, en el que incluyó a Tití Rossi como primer bandoneón y arreglador, completando la fila de bandoneones con Veseiro, Conti y un juvenil Julián Plaza; el primer violín a cargo de Rolando Curzel; Bernardo Blas, en piano, y el contrabajo de Domingo Donnaruma.

Fueron sus nuevos cantores Alberto Podestá, el Leoncito Roberto Beltrán (hermano del actor Marcos Zucker) y posteriormente Pablo Lozano.

De todos modos, la orquesta de Donato ya no tenía por entonces la adhesión popular que la caracterizara en los años treinta y así el 28 de junio de 1945 registró su última grabación para el sello rca Victor, los tangos Portero suba y diga, cantado por Beltrán, y Pregonera con la participación de Podestá.

La segunda mitad de la década del cuarenta la formación actuó casi exclusivamente en reuniones danzantes en clubes de Capital Federal y sus alrededores. De este período, sin dudas, la mención más destacable es la participación de la orquesta en el año 1948 en la película Pelota de trapo, acompañando al cantor Oscar Fuentes.

Luego de varios años sin grabar, a partir de 1950, Donato y sus músicos reanudaron su trayectoria discográfica, ahora para el sello Odeon, contando con las voces de Adolfo Rivas, Carlos Almada, Roberto Morel y Raúl Angeló.

En el inicio de esta nueva etapa, registró actuaciones en el Tango Bar, en 1950, y en el café Marzotto, al año siguiente, para actuar nuevamente en radio El Mundo, en 1955.

Otras composiciones de Donato, además de aquellas primeras y celebradas obras ya mencionadas en esta reseña, fueron Te conozco mascarita, Qué querés, soy así, Palabras de honor y No es para tanto, todos ellos grabados en la primera etapa de su orquesta.

En 1941, escribió la melodía de Te busco, cuya letra pertenece a Héctor Marcó. El tema fue llevado al disco por su orquesta y la voz de Horacio Lagos el 21 de julio de ese mismo año.

Compuso, además, Por eso grito, hermosa melodía que cuenta con letra del bandoneonista y director César Córdoba, tema que ha sido grabado por las formaciones de Alfredo De Ángelis con el cantor Julio Martel y de Rodolfo Biaggi con Carlos Saavedra.

También le pertenecen El disloque, Novia de pueblo, Fue mi salvación, Has llegado y La de los ojos tristes, otro de sus excelentes tangos que compuso con letra de Héctor Marcó, que fuera grabado por Miguel Caló con la voz de Luis Tolosa.

Entre los valses compuestos por Donato, se destaca sin dudas Mi serenata, con letra del actor y cantor Juan Carlos Thorry, que fuera llevado al disco por su orquesta con el dúo de voces conformado por Lita Morales y Romeo Gavió, el 11 de enero de 1940.

Existe también de este vals una recordada versión grabada el 2 de septiembre de 1955 por la orquesta de Osvaldo Pugliese con las voces también a dúo de Miguel Montero y Jorge Maciel.

En el rubro de las milongas, fue muy exitosa Por H o por B, con versos de Enrique Dizeo, llevada al disco por la orquesta de Francini y Pontier con la voz de Raúl Berón el 10 de noviembre de 1947.

Donato falleció en forma inesperada el 15 de febrero de 1963, dos meses antes de cumplir 66 años de edad.

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0+
Umfang:
561 S. 3 Illustrationen
ISBN:
9789508441515
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Bookwire
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