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Bernardo Olivera

Gotas y charcos de sal y de sol

Olivera, Bernardo

Gotas y charcos de sal y de sol / Bernardo Olivera. - 1a ed ampliada. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Talita kum Ediciones, 2020.

CD-I, Amazon Kindle

ISBN 978-987-4043-27-6

1. Filosofía de la Religión. 2. Filosofía Cristiana. I. Título.

CDD 230.01

© Talita Kum Ediciones, Buenos Aires, 2020

www.talitakumediciones.com.ar

editorial@talitakumediciones.com.ar

Primera edición papel, junio de 2020

ISBN edición impresa: 978-987-4043-28-3

Diseño: Talita Kum Ediciones

ISBN edición digital: 978-987-4043-27-6

Hecho el depósito que prevé la ley 11.723

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Digitalización: Proyecto451

Índice de contenido

Portadilla

Introducción

Personalizando y divinizando

Aconsejando y opinando

Distinguiendo y uniendo

Convirtiéndo(me) y creciendo

Purificando e integrando

Comunicando y comulgando

Discurseando y escribiendo

Enfermando y muriendo

Pandemizando y cuarenteneando

Sonriendo y riendo

Orientando y conduciendo

Educando y formando

Feminizando y masculinizando

Cultivando e ideologizando

Deseando y amando

Moralizando y bioetizando

Creyendo y contemplando

Introducción

Un médico rural recetó a un agricultor tres gotas al día de aceite de ricino. El motivo de la prescripción es evidente para cualquiera que haya saboreado tan eficaz medicina. El agricultor, en su simplicidad y para obtener mejores resultados, se tomó todo el frasco de un solo golpe. La consecuencia es fácil de adivinar: el producto mostró muy pronto su reconocida nobleza.

Algo parecido puede suceder con la lectura de este libro. Se trata de leerlo de a gotas y evitando “encharcarse”. Caso contrario, puede resultar convulsivo, y el culpable no será el autor sino el indiscreto lector.

La razón por lo que afirmo esto es muy sencilla: estas “gotas y charcos” se han ido destilando y formando (por acumulación) durante un largo período de tiempo. Por lo demás, podrían haber sido escritas por cualquiera, por mí, por ti, por ellos… Es decir, por alguien que observe su entorno, escuche lo que otros dicen, lea críticamente lo que se escribe y publica; pero, sobre todo, por cualquiera que esté vivo y reflexione sobre lo que vive; a este tal lo llamaremos con más propiedad “Don Cualquiera”.

Y Don Cualquiera decidió expresarse de cierta forma, esa forma es su estilo. En los momentos de inspiración, escribió. Cuando la inspiración fue escasa, re-escribió. La espontaneidad tiene su valor, y cuando se impone conducirla, quizás, le suma un valor más.

Si encuentras algún atisbo de sabiduría, comprenderás por qué se las ha llamado “de sal”, es que dan sabor. Si en algo iluminan y calientan tu vida, experimentarás que son también “de sol”. En lenguaje clásico quizás hablaríamos de “sentencias” y “aforismos”; pero estas palabras son demasiado grandes para estos simples fragmentos. El gustillo magisterial se debe a que Don Cualquiera enseñó ciencias exactas en una reconocida universidad y por eso algunos encuentran poco sabor y calor en unos charcos, aunque conservan su luz. Espero que esto último no sea causa de regusto o disgusto.

Para facilitar tu lectura, las gotas y los charcos han sido vertidos y recogidos en diecisiete vasijas. Cada una lleva un título en gerundio, ese “tiempo verbal” que indica acción continuada:

Personalizando y divinizando

Aconsejando y opinando

Distinguiendo y uniendo

Convirtiéndo(me) y creciendo

Purificando e integrando

Comunicando y comulgando

Discurseando y escribiendo

Enfermando y muriendo

Pandemizando y cuarenteneando

Sonriendo y riendo

Orientando y conduciendo

Educando y formando

Feminizando y masculinizando

Cultivando e ideologizando

Deseando y amando

Moralizando y bioetizando

Creyendo y contemplando

En cada una de estas vasijas no hay un orden lógico, quizás lo hay intuitivo. Además, estas gotas y charcos, en sí mismos, son para ingerirlas intuyendo más que para rumiarlas razonando. Pero hay suficiente variedad para satisfacer gustos y necesidades diferentes.

Entenderás que el libro no ha sido aún concluido. La razón es sencilla: todavía resta vida. Y mientras haya vida hay posibilidad de continuarlo. Así lo demuestra lo vivido, a la presente edición la preceden otras cuatro, es decir, esta es la quinta, aunque la primera de Talita Kum Ediciones. Y, si Dios quiere, habrá una sexta.

Además, un buen libro como este, jamás está acabado, deja pensando al lector y con nuevas ideas al escritor.


Azul, 17 de mayo de 2020

Personalizando y divinizando

Confieso un solo Dios en tres Personas; Uno relacionable y Relación en la unidad.

El Tres trinitario no es matemático sino simbólico. Número de relación perfecta: en el uno no hay relación, en el dos hay oposición, en el tres hay identidad, diferencia y comunión.

El amor une y diferencia: el aislamiento es carencia, la complementariedad es perfección, la reciprocidad es amor.

Me crearon y creó a Su imagen, y Se hizo a la mía.

En los orígenes, la primavera paradisíaca fue tal por su verdor enérgico y vital.

Porque hago lo que no quiero y no quiero lo que hago, barrunto que algo tremendo sucedió, que nos desintegró, separó e incomunicó.

Levantándome, con Su ayuda, día a día venzo a la caída, que es parte de la vida, pero no la vida misma.

Dicen que desciendo de un simio, prefiero ascender hacia Dios.

Soy sujeto comunional y comunicativo: intimidad sustantiva y relación constitutiva.

Somos completos pero inacabados, enteros pero en crecimiento, la mutua reciprocidad nos acaba y completa.

Ella es espejo para él en el que se espeja lo íntimo de la mutua humanidad.

Llamar dependencia a la pertenencia es malquerencia.

Soy cuerpo cuando me miran y tengo cuerpo cuando me duele.

No soy un desalmado, soy alma, por eso vivo.

Era un gran filósofo, negaba la existencia del alma, pero guay de quien lo llamara desalmado.

Cuerpo y alma: alma corporizada y cuerpo animado.

Muchos inteligentes no son intelectuales y no faltan intelectuales que no son inteligentes.

Su coeficiente intelectual era bajo, le fue pésimo en la escuela, pero se convirtió en un genio musical, ¡era inteligente!

Sabiendo que no sabe se supera razonablemente la propia razón.

Negar que Dios pueda intervenir es robar posibilidades a la racionabilidad.

Sofía no se fía en los sofistas y sus sofismas.

La voluntad es bienhechora del bien que conoce.

Los niños son libres eligiendo, los adultos, consintiendo.

Es libre pues liberó su libertad para atarse obedeciendo.

El libertino es asesino de su libertad y la libertina lo asesina y se suicida.

Estaba muy motivado pues sentía el propio progreso.

Para que el ardor del amor ilumine ardiendo es necesario el arduo orden del ordenamiento.

Me afectó efectivamente su afecto sin defecto.

Mi afectividad es locuaz, me habla aun cuando duermo, a veces no tengo ni idea de lo que dice.

Era maduro, sabía lo que sentía y ponía su sentir al servicio de su sí.

Porque te ríes de ti mismo, no me ofendes cuando te ríes de mí, y esto invita a reírnos juntos.

Los humanos y las hienas ríen, pero ellas no saben porqué.

Contactaba acariciando, era cariñosa.

Permanecía en el cariño, se había encariñado.

Moraban en el amor dado, estaban enamorados.

Habitaban la misma casa, se habían casado.

Porque se encontraron y reconocieron, fueron amigos.

El pudor o modestia no es moda ni rubor, es respeto y elegancia del ser encarnado.

El casto no es un castrado sino un ordenado.

El sexo secciona en dos secciones a la humanidad: ellas y ellos.

El amor personaliza al sexo a fin de que este desvele su rostro personal y se convierta en palabra.

Cuando el amor fue una aventura, encuentra en el matrimonio su tumba.

El amor del varón es llama y el de la mujer, horno; uno engendra, la otra concibe, los dos procrean.

Hay un amor humano enclenque, mero apetito sexual, que es clueco.

Hay un ínclito amor, pura caridad divina, que todo y a todos incluye.

La cabeza y el corazón van juntos cuando se juntan la inteligencia y el amor, entonces nacen la prudente caridad y el afecto iluminado.

La dilección es amor de libre elección; quien así ama, ama diligentemente, es decir: con discernimiento y dedicación.

Si Dios constituyó y bendijo la alianza entre Adán y Eva, solo en su presencia se la puede encarnar y celebrar.

El amor esponsal o conyugal conjuga sin maniatar o esposar, a favor de la vida.

El amor materno afecta; el paterno, efectúa; el fraterno, ayuda; el divino, ¿adivina?

El celibato trascendente no es condición física ni situación social, es forma de vida elegida en respuesta a un llamado descendente.

El celibato por el Reino es a causa del Rey.

La virginidad es integridad que regala al virgen una arcana fecundidad.

Vivir es convivir, y vive bien quien prioriza el bienestar ajeno.

Comunidad sin comunión, simple ilusión; comunión en comunidad, gran consolación.

Era feliz encontrando su felicidad en el bien común.

Convencían, pues comunicaban, comulgando, lo común de la comunidad.

El diálogo es logos que junta logrando logros conjuntos.

Cultura digital, al alcance de los dedos, pero lejos y virtual.

El principal cultivo de la cultura es la religión que religa con Dios.

Ser culto es cultivarse religándose.

Lo llamaban perito pues tenía pericia adquirida por experiencia y peripecias.

Primero está el Misterio, después los místicos, luego la mística.

El primer místico cristiano es Cristo mismo, Misterio de Dios.

La mística en plural es abuso verbal o diálogo intercultural.

Todo ser viviente envejece, los humanos lo sabemos, los otros, no.

Supo prolongar la vida añadiendo vida a los años.

Los viejos son veteranos cuando saben lo que es vivir; y las viejas, cuando han saboreado la vida, son bisabuelas.

Casi me sobrevino la muerte, pero estaba prevenido.

Sé que el amor todo lo puede, aun sobreponerse a lo que parece último y definitivo.

Tierra de carne y soplo de vida, soy. Viril en la ternura y tierno en la hombría, voy siendo. Imagen divinizada y semejanza glorificada, seré.

Consumatum est, no es un ultimátum ni contraseña ante el Juez; simplemente, es.

La consumación final no es consumición sino resurrección.


Aconsejando y opinando

La paciencia todo lo alcanza, pues es pasividad potenciada y paz que persevera.

Pido lo imposible y me esfuerzo por lo posible.

La apertura no ha de significar dispersión.

La libertad profunda no elige: acepta y consiente.

Si precisas justificar tus errores es que aún no los has aceptado.

La experiencia religiosa puede ser observada en su impacto subjetivo, pero no puede ser reducida a lo observable.

Hay problemas que solo cabe aceptarlos, pero otros reclaman elaboración e integración.

El que se despoja del propio obrar y de la propia obra, la ejecuta más eficazmente y la posee más libremente.

La formación permanente implica: información actualizante de conocimientos objetivos; flexibilización y cambio de mentalidad subjetiva; discernimiento de opciones y hábitos personales; revisión y renovación de estructuras (a la luz de lo anterior).

Quién erró por caminos torcidos conoce mejor la ventaja de los rectos.

Querer ser uno más (del montón) es correr el riesgo de ser uno menos (del...).

La felicidad suprema pasa por el abismo. El mediocre lo ignora; preferimos la mediocridad para evitar el abismo.

Vivir humanamente es vivir en situaciones incomprensibles con posibilidad de comprender.

Cada autoafirmación puede ser una negación del otro.

No es lo mismo haber vivido mil días que haber vivido un día mil veces.

El realismo es hacerse cargo de la realidad y cargar con ella.

El que arriesga solo lo controlable, no arriesga.

Quererlo todo sin renunciar a nada es máximo infantilismo.

La acusación suscita defensas. Por eso es mejor hablar de curación, no para acusar al enfermo sino para curarlo de la enfermedad.

La denuncia del mal aquieta las conciencias de los denunciantes; peor aún si es un mediocre: denunciando se autosatisface.

Todo diagnóstico entristece al enfermo y se corre el peligro de convertirlo en enemigo; y no solo del médico sino hasta de la misma salud.

El hecho de que es más fácil reconocer la enfermedad que acertar con el remedio adecuado no quita valor al diagnóstico.

Huir hacia adelante es lo mismo que huir hacia atrás: es siempre huir.

Cuando retengo lo agradable, siembro frustración.

Solo las verdaderas preguntas dan a luz respuestas.

¡Ay, ay, ay! ...cuando las causas instrumentales nos son más importantes que las causas finales: nos contentamos con saber que la copa es para beber pero no nos preguntamos qué sentido tiene la sed.

Los dones que no cuentan con nuestros méritos no descartan nuestra apasionada y clamorosa espera.

La enseñanza es terapéutica para todo buen maestro.

Es posible cumplir el horario pero no trabajar; también es posible sentirse muy ocupado por el simple hecho de tener un título (¡aun honorífico!).

Una cosa es ocultarse y otra ausentarse

Lo más profundo es lo más auténtico, y lo más auténtico es lo más universal.

Los superficiales no ven ni viven más allá de las diferencias.

Lo propio no es necesariamente exclusivo.

El anciano es alguien que posee una juventud acumulada.

La moda es intrínsecamente transitoria, si perdurase dejaría de estar de moda. Y esta transitoriedad cambiante muestra su tontería.

El sordo que no quiere oír se transforma en absurdo.

Demos tiempo al tiempo sin perder el tiempo. Todavía no es mañana: no dejemos pasar el hoy.

Opinar de todo puede ser indicio de pensar nada.

Recordar es despertar el corazón.

El adormecimiento de los ideales indica falta de ideas motivadoras.

Allí donde abundan los medios y se obscurecen los fines hacen falta profetas de sentido.

El que está siempre de vuelta de todo jamás llegó a ninguna parte.

Nada más engañoso que las palabras nuevas sin ideas nuevas: ¡cuidado con el cambio de vocabulario sin un cambio de mentalidad!

Nuestra misión es el dinamismo de nuestra identidad: nuestra identidad en acción.

En las épocas de cambios acelerados nada más urgente que la constancia en lo esencial.

La contaminación ambiental y cuantificable es un reflejo de la contaminación espiritual y calificable.

La verdad seduce cuando es prólogo y promesa... de felicidad.

El que se abraza a la apariencia se divorcia de la experiencia.

Soñando lo imposible se consigue lo imprevisible.

La tristeza más destructiva es la que ignora su causa.

El ansioso suele anticipar lo peor.

Siempre sopla viento a favor para quien sabe a dónde va.

La información excesiva suele ser causa de ignorancia supina.

El consumismo condena al olvido lo ya consumido: la cultura consumista es una cultura sin memoria.

En el desprecio del ayer está presente la tonta justificación de la vanidad del hoy.

El futuro sin pasado carece de fundamento y, por eso, solo genera sinsentido.

Para descubrir el “hacia dónde” hay que conocer el “desde dónde”.

No es lo mismo pasar la vida haciendo el bien que vivir para pasarlo bien.

Es de tontos creerse bueno porque se es menos malo que la mayoría.

Resulta intolerable ser simplemente tolerado.

Demasiados brindis a la salud de otros pueden arruinar tu propia salud.

Los inventores y genios no son más creativos que la media de los mortales; simplemente ellos saben que las ideas luminosas nacen de ideas fugaces, del soñar despierto, de la apertura a las sorpresas y desafíos, y de la asociación de conocimientos y experiencias.

A quien apasionadamente ama caminar y ama el camino poco le importa tropezar.

Se alegra en la derrota quien luchó por el bien y la justicia.

El dolor, comprado con amor, está bien pagado.

Hay razones simples, claras y convincentes que solo tienen un defecto: ¡son falsas!

No siempre lo mejor es enemigo de lo bueno; algunas veces lo bueno es enemigo de lo mejor.

Lo distinto puede ser cercano (el responsable cuidador de los monos en el zoológico), y lo igual puede ser lejano (dos envidiosos).

Cuando rechazo mi inmadurez, obstaculizo mi madurez.

Aprendo más del sufrimiento que del placer.

Hay aplausos que me impiden ser creativo hasta la incomprensión.

Cuando presto atención a algo, dejo de estar atento a todo.

Quien interpreta un hecho con harta verdad, lo resucita.

Cuando el comentario reemplaza a lo comentado comienza la estupidez.

Hay hazañas gigantes que agigantan la necedad de los héroes.

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Altersbeschränkung:
0+
Veröffentlichungsdatum auf Litres:
15 November 2024
Umfang:
74 S. 7 Illustrationen
ISBN:
9789874043276
Rechteinhaber:
Bookwire
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