Buch lesen: "Don Orione, un padre rico en misericordia"

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DON ORIONE

Un padre rico en misericordia

Adolfo Armando Uriona

DON ORIONE

Un padre rico en misericordia


GEO · Grupo de Estudios Orionitas

Índice de contenido

Portada

Portadilla

Legales

PRÓLOGO A LA TERCERA EDICIÓN

INTRODUCCIÓN

¿QUÉ ENTENDEMOS POR MISERICORDIA?

El rostro misericordioso del Padre

“Exigencia divina”

Significado del término en la Biblia

Misericordia y justicia

Misericordia y Cruz

La Madre de la misericordia

A modo de síntesis

¿CÓMO VIVIÓ, DON ORIONE, “EL MINISTERIO DE LA MISERICORDIA”?

San Luis Orione: “Un corazón sin fronteras” (“Almas, almas”)

Su “opción preferencial”:“Los más alejados de Dios”

El modo cómo “encarnó” Don Orione el amor misericordioso

“Haciéndose semejante...” (Flp 2, 7)

“... Yo me gloriaré de mi debilidad...” (2 Cor 11, 30)

“Mis ojos se deshacen en lágrimas” (Jer 14, 17)

“Ser paciente y humilde de corazón”(Mt 11, 29)

“Practiquen... la dulzura...” (Col 3, 12b)

“... Sobre todo revístanse del amor...”(Col 3, 14)

“Su padre se conmovio profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó...” (Lc 15, 20)

CONCLUSIÓN: “Quisiera llegar a ser el ‘insensato’ de Cristo”.

ORACIÓN FINAL


Uriona, Adolfo ArmandoDon Orione, un padre rico en misericordia / Adolfo Armando Uriona. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : GEO - Grupo de Estudios Orionitas, 2021.Libro digital, EPUBArchivo Digital: descargaTraducción de: Gustavo Omar Cadenini.ISBN 978-987-47702-4-01. Espiritualidad Cristiana. 2. Santos Cristianos. 3. Biblia. I. Título.CDD 235.2

© 2021 GEO - Grupo de Estudios Orionitas

1ª edición digital: octubre 2021

En el centenario de la primera llegada de San Luis Orione a Latinoamérica: Brasil, Uruguay y Argentina.

Revisión: Jorge Silanes; Santiago Solavaggione

Foto de tapa: Don Orione en la inauguración de Villa Santa Caterina (Genova-Molassana, Italia, 30 de mayo de 1939).

Publicación en base a la edición impresa de la misma obra a cargo del Área Generación de Recursos y Comunicación

Pequeña Obra de la Divina Providencia - Don Orione

Carlos Pellegrini 1441

C1011AAC – Ciudad de Buenos Aires

Argentina

geo@donorione.org.ar · www.donorione.org.ar

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Versión: 1.0

Digitalización: Proyecto451

En el centenario de la primera llegada de San Luis Orione a Latinoamérica: Brasil, Uruguay y Argentina

PRÓLOGO A LA TERCERA EDICIÓN

A raíz del año de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco para el el 8 de diciembre de 2015, los superiores de la Congregación de la Provincia Ntra. Sra. de la Guardia (Argentina, México, Paraguay y Uruguay) me pidieron reeditar el pequeño librito, “Don Orione, un Padre rico en Misericordia”.

La primera edición fue con motivo de cumplirse los 100 años de su ordenación sacerdotal (1) y la segunda, reformada y ampliada, estuvo en relación al “Año del Padre”, (2) en preparación al gran Jubileo del 2000.

El tema de la Misericordia es central en los últimos Sumos Pontífices.

La segunda encíclica de Juan Pablo II llevaba por título “Dives in Misericordia”, (3) y se centraba en este Atributo Divino que necesitaba tanto experimentar la humanidad la cual, análogamente como el hijo pródigo, se encontraba postrada en la miseria.

La primer Carta Encíclica de Benedicto XVI lleva por título “Deus Caritas est” (4) y desarrolla extensamente el tema del amor en todas sus dimensiones. En la segunda parte de la misma se refiere concretamente a la misión de Cáritas.

Finalmente, en el primer Ángelus que pronunciara Papa Francisco, antes de asumir su Ministerio como guía de la Barca de Pedro, también se refirió a este tema. (5) Mediante un lenguaje simple y coloquial, que inició un camino distinto de comuniciación que deslumbra al mundo entero, decía:

“…En estos días, he podido leer un libro de un cardenal —el Cardenal Kasper, un gran teólogo, un buen teólogo—, sobre la misericordia. Y ese libro me ha hecho mucho bien.

Pero no crean que hago publicidad a los libros de mis cardenales. No es eso. Pero me ha hecho mucho bien, mucho bien. El Cardenal Kasper decía que al escuchar misericordia, esta palabra cambia todo. Es lo mejor que podemos escuchar: cambia el mundo. Un poco de misericordia hace al mundo menos frío y más justo. Necesitamos comprender bien esta misericordia de Dios, este Padre misericordioso que tiene tanta paciencia... Recordemos al profeta Isaías, cuando afirma que, aunque nuestros pecados fueran rojo escarlata, el amor de Dios los volverá blancos como la nieve. Es hermoso, esto de la misericordia…”

La Misericordia es el Atributo más importante de Dios. Es lo que está necesitando descubrir el hombre de hoy al que nosotros, discípulos-misioneros de Jesús debemos anunciar. Este hombre “posmoderno” quien, a pesar de tener tantos medios al alcance de su mano, se encuentra sumido en una miseria pocas veces experimentada en la historia de la humanidad. En el libro del Card. Kasper, que cita el Santo Padre, expresa el autor:

“…Después de las terribles experiencias vividas en el siglo XX y en el todavía incipiente siglo XXI, la pregunta por la compasión de Dios y por las personas compasivas es hoy más acuciante que nunca... De hecho, si no somos capaces de anunciar de forma nueva el mensaje de la misericordia divina a las personas que padecen aflicción corporal y espiritual, deberíamos callar sobre Dios.” (6)

Este Atributo Divino, muchas veces olvidado, relegado o minusvalorado por la reflexión teológica, sin embargo es el núcleo del mensaje bíblico.

A mi modo de ver, Don Orione la experimentó de una manera tan profunda y vital, que considero (es una opinión personal y por tanto discutible) que fue “el corazón de su experiencia cristiana, de su experiencia mística”. La vivencia de la Misericordia del Padre lo marcó a fuego tanto en su espiritualidad personal como en su consecuente obrar carismático-fundacional. De allí que soy un convencido de que es la raíz y la fuente, no sólo de su espiritualidad, sino también de su “carisma fundacional”.

En “este período de la historia con desafíos y exigencias, caracterizado por el desconcierto generalizado” (7) sus hijos tenemos que encarnar, actualizar, difundir y contagiar ese carisma mediante nuestra experiencia personal. Así seguirá vigente, con total significado, la riqueza heredada de San Luis Orione.

Su multifacética obra a favor de los más pobres, desposeídos y excluidos es un fiel reflejo del Amor de Dios. Tiene, por tanto, como “fundamento”, “hilo conductor”, “corriente transversal”, la “caridad infatigable” del Dios Misericordioso, tal como él lo experimentara en sí mismo y que una vez lo expresara así:

“Que nunca olvide que el ministerio que se me ha confiado es MINISTERIO DE MISERICORDIA, y sepa tener yo para con mis hermanos pecadores un poco de esa caridad infatigable que tantas veces tuviste para con mi alma, Dios grande en misericordia”. (8)

Ruego a la Madre de la Divina Providencia a fin de que la reedición de este pequeño folleto les pueda ayudar a vivir el AÑO DE LA MISERICORDIA desde la experiencia y perspectiva maravillosa de nuestro Padre Fundador.

MONS. ADOLFO A. URIONA, FDP

Obispo de Villa de la Concepción del Río Cuarto

Enero de 2016


Mons. Adolfo Arnando Uriona nació en Mar del Plata, Argentina, el 27 de mayo de 1955. A los 20 años de edad ingresó en la Congregación de Don Orione. Fue ordenado Sacerdote el 28 de junio de 1980.

Durante años se dedicó a la formación de los religiosos de la Congregación, y se desempeñó como Superior Provincial de la Pequeña Obra de la Divina Providencia en la Argentina, Paraguay y México, entre 1997 y 2003.

Fue elegido Obispo de Añatuya (Santiago del Estero), el 4 de marzo de 2004 por Juan Pablo II. Fue ordenado Obispo el 8 de mayo de 2004 de manos del entonces Cardenal Jorge Mario Bergoglio, SJ, Arzobispo de Buenos Aires, en el Santuario del Corazón de Don Orione que se encuentra en el Cottolengo de Claypole.

En noviembre de 2014 el Papa Francisco lo nombró Obispo de la diócesis de Villa de la Concepción del Río Cuarto, en la provincia de Córdoba, iniciando su ministerio episcopal como sexto Obispo de esa diócesis el 19 de diciembre de ese año.

1. El 13 de abril de 1995.

2. 1999.

3. JUAN PABLO II, “Dives in Misericordia”, 30-XI-1980.

4. BENEDICTO XVI, “Deus Caritas est”, 25-XII-2005.

5. FRANCISCO, Ángelus del 17-III-2013.

6. W. KASPER, “La Misericordia”, Santander, Ed. Sal Terrae, 2012, 15.

7. Documento de Aparecida, Nº 10.

8. DON ORIONE, Un profeta de nuestro tiempo. Las más bellas páginas del santo de la caridad, Edición con motivo de los 100 años de la primera llegada de San Luis Orione a Latinoamérica, Pequeña Obra de la Divina Providencia; Buenos Aires, 20213, 25. [en adelante: Un profeta]

INTRODUCCIÓN

“Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna” (Jn 3,16).

A través de este trabajo intento captar, aunque sea un poco, la riqueza del “carisma”, la grandeza del “espíritu” que animaba a nuestro PADRE FUNDADOR.

Para ello, creo, debemos investigar cuál es el “núcleo principal” de ese espíritu e intentar desarrollar algunas reflexiones que sirvan de sustento y motivación a nuestro “SER” y “OBRAR” cristiano, mientras nos vamos preparando para celebrar el Jubileo del 2000 y encarar una “nueva evangelización”, en los albores del tercer milenio.

A mi modo de ver ese “núcleo principal” lo constituye:

“La experiencia de la misericordia del Padre”

la cual se desborda en esta historia de la humanidad, que la ignora a la par que la necesita.

Para orientar la reflexión me serviré de algunas “herramientas” fundamentales:

 a PALABRA DE DIOS

 la Palabra de Juan Pablo II y de otros autores (antiguos y modernos) y, por supuesto,

 la Palabra de Don Orione

con todo este bagaje, podré apuntalar mi “pobre palabra”.

Ahora bien, ¿qué pretendo alcanzar?:

Mi intención es “sacar a la luz” lo que Don Orione vivió en relación con el DIOS—AMOR.

Muchas de esas vivencias no las expresó directamente. Él nunca dejó por escrito un análisis y menos una interpretación de sus procesos interiores.

Sin embargo, como hijos que somos de este gran Padre tenemos fundados derechos a pensar que él, como la Virgen María, “guardaba todas las cosas meditándolas en su corazón” (cf. Lc 2,19) y que buscaría ver qué le estaba diciendo Dios a través de los acontecimientos y la repercusión de los mismos dentro de su corazón de Padre.

Para emprender un camino así, nos encontramos con textos sueltos –cartas, homilías, escritos espirituales, narraciones particularmente de los últimos años de su vida— de donde podemos extraer esa acción poderosa del Espíritu Santo en su corazón dó-cil.

Teniendo en cuenta esto, antes de entrar de lleno en la temática acerca de “la misericordia” me parece oportuno y muy necesario,para poder comprender algo del “alma” de nuestro Fundador, establecer una premisa que servirá como “horizonte o “telón de fondo” a todas las cosas que expresemos.

Es la siguiente:

Las palabras muchas veces no nos dicen nada porque no hemos hecho la experiencia. Una palabra escuchada penetra en nuestro corazón cuando hemos experimentado su contenido; entonces ahí nos damos cuenta que el lenguaje puede reflejar el “SER” de las cosas. En definitiva, sólo podemos “saber” aquello de lo cual hemos hecho la experiencia.

El texto de Don Orione que guiará el trabajo son unos apuntes espirituales que escribió en 1917 a la edad de 45 años; en él se manifiestan los vigorosos rasgos del amplio espíritu apostólico del Fundador.

Dice así:

“Que nunca olvide que el ministerio que se me ha confiado es MINISTERIO DE MISERICORDIA, y sepa tener yo para con mis hermanos pecadores un poco de esa caridad infatigable que tantas veces tuviste para con mi alma, Dios grande en misericordia”. (9)

Por tanto, parto de la convicción de que Don Orione hizo la experiencia de la misericordia en su propia vida y por ello la pudo derramar en abundancia a todos los hombres.

Estas páginas intentan descifrar “algo” de esa experiencia de nuestro Padre que nos servirá de modelo.

9. Ibídem.

¿QUÉ ENTENDEMOS POR MISERICORDIA?

“Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, precisamente cuando estábamos muertos a causa de nuestros pecados, nos hizo revivir con Cristo —¡ustedes han sido salvados gratuitamente!— y con Cristo Jesús nos hizo reinar con él en el cielo” (Ef 2,4-6).

La MISERICORDIA es parte integrante del Amor de Caridad.

Es el amor que se ejerce con ocasión del mal (“miseria”) del otro; es propio de la relación de Dios con su criatura. (10)

En primer lugar, quisiera presentar este rasgo característico de Don Orione, sirviéndome de algunos párrafos que considero muy significativos extraídos de la encíclica Dives in misericordia propuesta por el Papa Juan Pablo II al Pueblo de Dios el 30 de noviembre de 1980, la cual, junto con la Redemptor hominis, serán las cartas encíclicas programáticas de su pontificado.

Porque, me preguntaba como hijo de Don Orione: ¿quién mejor nos puede ayudar en la reflexión que la palabra del Papa?

Considero que es ponerse en sintonía con el estilo de “leer e interpretar” la realidad propio de nuestro Fundador, que miraba la historia desde la mirada del Papa, al cual consideró desde siempre:

“el eje, y fundamento de la obra de la Divina Providencia en el mundo”. (11)

Partamos, entonces, considerando el núcleo del mensaje del Señor al proclamar el advenimiento del Reino de los Cielos:

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Umfang:
81 S. 3 Illustrationen
ISBN:
9789874770240
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