Buch lesen: "Extremófilo & Conexión Europa"

Alexandra Badea
Extremófilo
Traducido por Walter Romero
Conexión Europa
Traducido por Lil Sclavo
Colección Tintas Frescas

| Badea, Alexandra Extremófilo & conexión Europa / Alexandra Badea. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Libros del Zorzal, 2020. Libro digital, EPUB - (Tintas frescas) Archivo Digital: descarga y onlineTraducción de: Walter Romero ; Lil Sclavo.ISBN 978-987-599-625-01. Teatro Francés. I. Romero, Walter, trad. II. Sclavo, Lil, trad. III. Título. CDD 842 |

Esta publicación cuenta con el apoyo del Relai spectacle vivant pour l’Amérique du Sud hispanophone, del Institut Français d’Argentine y del programa Fabula Mundi Playwriting Europe: Beyond Borders.
©Libros del Zorzal, 2019
Títulos originales de las obras:
Extrêmophile
© 2015, L’Arche Editeur & Agence théâtrale, Paris
www.arche-editeur.com
Europe Connexion
© 2015, L’Arche Editeur & Agence théâtrale, Paris
www.arche-editeur.com
©Foto de la autora en página 10: Richard Schroeder
Buenos Aires, Argentina
Printed in Argentina
Hecho el depósito que previene la Ley 11.723
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Índice
Sobre la colección Tintas Frescas | 5
Extremófilo | 7
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3. |15
4. |19
5. |23
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11. |47
12. |51
Conexión Europa | 57
1. | 58
2. | 61
3. | 64
4. | 67
5. | 70
6. | 73
7. | 76
8. | 79
9. | 82
10. | 85
Sobre la colección Tintas Frescas
La edición de obras de teatro es un gesto fuerte y fundamental. Ofrece a todos los públicos la posibilidad de hacerse una idea propia sobre las nuevas dramaturgias, permitiéndole a cada uno recrear su propia música y alcanzar, en el ritmo de la intimidad, una interpretación personal.
El impulso de la innovación dramática, la búsqueda sobre la lengua y una mirada muy política y sin complacencia sobre nuestro mundo contemporáneo presidieron el espíritu de esta publicación.
En tiempos marcados por la multiplicación frenética de eventos verticales, esta edición le garantiza al autor una perennidad y una forma de estabilidad y horizontalidad. Tintas Frescas es un vasto proyecto de colaboración dramática, de traducciones e intercambios entre Francia y América del Sur, dentro de los cuales se encuentra también el festival Mousson d’Eté. Permite que, de ambos lados del Atlántico, estas tintas que no han secado encuentren múltiples resonancias, complicidades y espacios en los que puedan imprimirse y gravarse de manera duradera.
Más allá de las creaciones y producciones, los libros de teatro y sus infinitas riquezas son indispensables para la elaboración, la construcción y el equilibrio de una biblioteca. Y así, durante mucho tiempo, garantizan infinitas alegrías.
Michel Didym

Alexandra Badea nació en 1980 y se formó en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático de Bucarest en la sección Dirección. Es autora, directora y realizadora. Vive desde 2003 en París y escribe en francés. Sus primeras obras fueron publicadas en 2008: Contrôle d’identité, Burnout y Mode d’emploi. Esta última fue premiada en las jornadas de los autores de teatro en Lyon en 2008.
En paralelo, dirige obras tanto en Francia como en Rumania. En 2010, puso en escena su obra Google, țara mea en el teatro Foarte Mic de Bucarest. En 2013, obtuvo el Gran Premio de la Literatura Dramática del Centro Nacional del Teatro, por su obra Pulvérisés, que presentó en el Teatro Nacional de Estrasburgo. Su pieza À la trace fue dirigida en 2018 por Anne Théron en el Teatro de la Colline en París. El texto fue publicado el mismo año por L’Arche Éditeur. Explora las relaciones filiales entre madres e hijas y restaura la memoria de una historia femenina perdida. En 2018, Alexandra Badea publicó también en L’Arche Éditeur la primera parte de una trilogía titulada Points de non-retour [Thiaroye]. El texto fue puesto en escena el mismo año en el Teatro de la Colline.
Textos de teatro publicados: Contrôle d’identité (L’Arche Éditeur); Mode d’emploi (L’Arche Éditeur); Burnout (L’Arche Éditeur); Pulvérisés (L’Arche Éditeur); Je te regarde (L’Arche Éditeur); Europe connexion (L’Arche Éditeur); Extrêmophile (L’Arche Éditeur); À la trace (L’Arche Éditeur); Celle qui regarde le monde (L’Arche Éditeur); Points de non-retour [Thiaroye] (L’Arche Éditeur).
Extremófilo
1.
Deslizás tu celular en el pequeño bolsillo situado en el asiento delantero, la pantalla orientada hacia vos
Tenés que vigilar la hora durante todo el vuelo/
Ordenás tus tres libros dentro del bolsillo grande de la siguiente manera
1. Grandes discursos que cambiaron el mundo
2. Dominar el odio
3. Mi vida al servicio del Estado
Deslizás la computadora debajo del asiento
Disponés los lentes sobre la mesita
Tu chaqueta sobre el colgante
Y la pila de diarios sobre el lado izquierdo de la butaca/
Finalmente de este modo estás bien instalado
Estás contento
Entre vos y la persona sentada en la ventanilla hay un espacio vacío
Y a tu derecha un pasillo te separa de tu mujer y de tus dos hijos/
Para bloquear toda tentativa de comunicación
Te ponés los auriculares y Dalida empieza a cantar
“Palabras tan sólo palabras hay entre los dos”
Tus párpados se dejan caer y los rasgos de Ahmat aparecen
Dalida es la culpable
Cuando lo conociste ella cantaba
“Yo quiero morir cantando esa es mi decisión
En mitad del escenario abierto todo el corazón”
Fue en un backroom
Estaba muy oscuro
Ahmat se pegó a tu espalda, te sujetó fuerte y te hizo acabar dos veces
En ocho minutos
Los contaste
Contás el tiempo para no dejar escapar un segundo siquiera
Entonces lo tomaste de la mano:
—¿Querés tomar algo?
—No, estoy bien.
—Dale, me toca a mí.
—No quiero tomar nada.
—¿Siempre sos así?
—¿Así cómo?
—Un poquito agresivo.
—No me gustan los tipos refinados.
—Mirá vos…
—Ya cogimos. Conseguiste echarte un buen polvo. Ahora no vas a empezar a hablar de la lluvia y del estado del tiempo. Ahorrámelo.
—Sos categórico. Me gusta eso.
—Dale, chau.
Él se fue así
Sin más
Ni tuviste tiempo de ver su cara
Pero retuviste su nombre porque alguien lo llamó justo en el momento en que se iba
Ahhhhhmaaaaat…
Tu mujer te toca el hombro
La ves un poco molesta
Te muestra la pantalla de tu celular donde tres palabras en mayúsculas parpadean
JEFATURA DE GABINETE
Respondés
Escuchás
Tus músculos se crispan
La sangre irriga tu cerebro
“Ya voy”
Recogés todas tus pertenencias y te largás
“Urgencia ministerial”
Arrojás esta frase lacónica a tu mujer mientras te dirigís a la salida
La jefa de cabina te mira con una mirada esquiva
Está a punto de cerrar las puertas del avión
Te le interponés
Ella te impide avanzar
Soy el jefe de Gabinete del Ministerio de Educación de la Nación
Debo irme de inmediato
Es urgente
Un tema crucial
No, no se puede posponer
¿Usted cree que el país puede esperar?
Ya quisiera yo empezar mis vacaciones como todos estos
Darme un buen baño en el Caribe
Pasármelo a lo grande
Cansarme de tomar mojitos
Y olvidarme como todo fatigado contribuyente de las obligaciones anuales
Pero así no funciona
Déjeme pasar sin infligirme las miserias de su rudimentaria sintaxis
Siempre estoy listo para enojarme
Ella te deja pasar enseguida
Ya estás lejos
Pero todavía circulan por tu cabeza
Todas esas frases agresivas
Que te enfurecieron/
Recuperás tu confianza
Humillando a tus interlocutores en tu imaginación/
Cliqueás la app para pedir una moto taxi
En menos de quince minutos tenés que estar en la otra punta de la ciudad
No te podés dar el gusto de perder tiempo en ningún atasco/
Esperás tu moto mientras Ahmat vuelve a tu mente
Están juntos bajo una palmera en una isla desierta
Bebiendo cócteles con bordes azucarados
—Te quiero.
—Yo también te quiero.
—Mucho.
—¿Cuánto es mucho?
—Hasta el fin del mundo.
—¿Por encima de todo?
—Vayámonos lejos.
—¿A dónde?
—A un país inexistente.
—Olvidémonos del mundo.
—Olvidémonos de lo que pasó antes.
—Todo empieza ahora. Con nosotros. Ahora mismo.
—Borremos todo el resto.
El ruido agresivo de la moto te sustrajo de la ensoñación melosa
Ya no estás más con él dentro de tu cabeza en una playa exótica
Estás sobre el asfalto en Roissy luchando por llegar a tiempo al aeródromo militar donde un ministro confundido te espera
2.
Te ajustás el cinturón de seguridad, sentado como de costumbre del lado del pasillo
Y ordenás todos tus efectos personales/
Supiste prever todo: tu computadora tiene carga para cinco horas, tu tableta para seis y tu smartphone para cuatro horas y media/
Tenés tecnología de sobra para todo el vuelo
Empezarás con los últimos informes, después con la presentación para exponer ante el próximo comité de accionistas, hojearás el estudio del equipo competidor de investigadores y, si tu cabeza te lo permite, mirarás más tarde un episodio de Black Mirror/
Más que reconfortado por la eficacia de tu planning, leés sobre la pantalla:
Nódulos polimetálicos del Pacífico Noreste
Reserva de mineral potencial:
350 millones de toneladas de níquel
260 millones de toneladas de cobre
Otros componentes: cobalto, hierro, aluminio, titanio
Hacés este viaje para dar un paso adelante, para superar una etapa, para ir un poco más allá de vos mismo/
Eso te da miedo
Tu corazón tiembla/
Desde hace meses tratás de esconder tu pánico de la mejor manera posible, en este preciso instante del recorrido todo está a punto de estallar y no tenés ganas de abrir
la esclusa/
Entonces te encerrás en tu trabajo
Y te acordás del artículo que viste en una revista científica y guardaste en tu smartphone
Entonces te ponés a revisar tu galería de fotos y te detenés en una imagen un poco borrosa/
Estás al lado de un hombre en una playa perdida azotada por el viento
“Se llamaba Yann”
Y se sigue llamando Yann, pero tenés la costumbre de hablar de los que ya no están en tu vida en pretérito imperfecto
—¿Estás escribiendo una tesis?
—Sobre los extremófilos.
—¿Qué son?
—Microrganismos que viven en condiciones extremas.
—Suena genial.
—¿Y vos?
—Me dedico a la fotografía.
—¿De qué tipo?
—Extrema. Como vos.
—Somos los dos extremófilos por lo que parece.
Nunca llegás a nada/
Te perdés en las primeras palabras del intercambio
Habías olvidado todo eso
Aquel pasado, esa promesa de un comienzo
Lo conociste a los 23 años
Era el tiempo de las ilusiones
Todavía creías en la ciencia pura
En tus utópicas investigaciones
Soñabas con una vida hecha de idas y venidas entre un laboratorio y una casa con césped donde alegremente jugaran dos niños y un perro
“Hemos entrado en zona de turbulencias, aseguren sus cinturones y eviten levantarse de sus asientos”
El anuncio del piloto te hace volver a la realidad
Te hundís en la pantalla y evitás ese acceso al pasado que te hace tanto mal/
Durante treinta minutos todo se sacude
Ya no podés hacer nada
“Cierre los ojos, respire, relájese, ya pasa”
Nunca sufriste semejantes turbulencias y de golpe un pensamiento
“Esto podría ser el fin.
Ahora mismo hay una miríada de recuerdos desintegrándose en el espacio sideral”
Abrís la revista de Air France para cambiar tus ideas
Y das con un reportaje publicitario sobre un viaje a Kenia
Playas perfectas, rodeadas de palmeras en flor
Parece un paraíso, pero no lo es
Y lo sabés/
Una foto tomada por Yann se superpone con la imagen de la publicidad:
Dos muchachitas sonriendo tras el alambre de púas
El campo de refugiados de Kakuma/
Debiste haber ido con él, hacerle de intérprete, pero eso nunca ocurrió
—¿Qué es lo que buscás en todo esto? No es nuestro tema.
—Tal vez no sea el tuyo, pero a mí…
—No te enojes.
—Todo lo que pase en este mundo es mi tema. No sé vos, pero esto me preocupa, y es por culpa de gente como vos, que cierra los ojos y sigue caminando, que se repiten los mismos errores. Nadie quiere ver más allá de sus límites y es por eso que quiero comprometerme. Para ver, para hacer ver.
—Eso aparece todos los días en los diarios.
—No se muestra lo suficiente. Siempre se ve lo mismo, la misma imagen, el mismo punto de vista cuidadosamente estudiado, nos hacen tragar siempre las mismas estupideces. Como si todos fuésemos atraídos por un único imán. Yo no quiero eso. Yo no quiero dejarme ir y dejarme atrapar por esa sugestión.
—Suena un poco naif. Lo siento, pero…
Yann partió solo
Volvió con tres gigas de fotos que nunca tuviste ganas de ver del todo
Falta de tiempo o de disponibilidad interior…
La vida retomó su ritmo como de costumbre
Defendiste tu tesis
Él volvió a su trabajo en el rubro de alimentos
Te propusieron un puesto de docente
Dudaste/
Yann retomó sus viajes en la otra punta del mundo
En medio de conflictos, de guerras y de crisis
Te propusieron un puesto en un laboratorio privado
En Estados Unidos, en la industria minera, muy bien pago
La culminación de una trayectoria universitaria intachable
La repercusión, la excelencia, todo aquello con lo que habías soñado
“Estamos prontos a aterrizar, tengan a bien volver a sus asientos, enderezar sus mesitas y abrocharse los cinturones. La utilización de todo dispositivo electrónico…”
La utilización de la memoria también…
Debería estar prohibido su uso en fase de aterrizaje
“Todo ha sido hecho, vivido, pasado y guardado en un arcón.
¿De qué serviría ahora volver?
Adorás esta frase
Adorás el inglés
Pone distancia con tu intimidad
Calma, te alivia, y además es tu nueva lengua ahora
It wasn’t meant to be
Eso es todo/
Pero, entonces, ¿por qué ese vacío en tu interior?
3.
Sobrevolás la periferia de Abbottabad
Llegás a la parte superior de su casa
Esperás
Nada se mueve/
Tomás un poco de café y contás los nombres que se suceden en la lista
Bilal Iqbal es tu tercer objetivo hoy
Tenés todavía cinco que vigilar
El tiempo pasa rápido
Y no querés dejar este asunto en las manos del equipo que venga
No les tenés confianza/
Bilal Iqbal sale al patio con su hijo
Cargan su camioneta
Es necesario que veas mejor lo que hacen
Entonces descendés 500 metros
Pero no ves más que cajas de cartón/
Agregás algunas palabras a tu informe y continuás observándolos/
Toman la ruta de siempre
La conocés de memoria
Hace dos meses que los vigilás/
Tu mirada se detiene por un minuto en las fotos de tu familia pegadas sobre el borde del
monitor justo debajo de la lista de sospechosos
Tu mujer y tu hija te sonríen
Y por encima de ellas tu hermana te mira con aire circunspecto
—Parecés un poco perdido en ese contenedor estrecho, frente a tus diez pantallas. Veo al niño en vos. Es conmovedor. ¿Te acordás de que de adolescente te pasabas todo el tiempo en los juegos en red? No cambiaste nada, evidentemente.
—No estoy en un juego, Hannah. Es la guerra.
—Será tu guerra, porque por acá cerca no hay nada. Salí de tu aislamiento. Es el desierto de Nevada. El silencio, el vacío, la calma, la aridez del no man’s land. No explota ninguna bomba en tu cabeza. El enemigo está lejos. Hacés la guerra a 12.000 kilómetros de distancia en un país que sólo conocés a través de fotorreportajes retocados que circulan en el espacio público. ¿Por qué? Porque nadie ataca.
—Hannah, la guerra cambia como el mundo.
Se quita el cuerpo vulnerable del entorno hostil.
Y el fardo del riesgo se transfiere.
Maquinamos poder sin planear vulnerabilidad.
—Hermanito… No sos vos el que habla. Abrís la boca y la política oficial te rebalsa. ¿No te acordás? Queríamos ser libres como los nómades, dar la vuelta al mundo, tomarnos un barco y huir del sistema. Y a fuerza de creer en todos los cuentos de hadas que nos contaron terminamos por adoptar esta bella falacia.
No es eso
Mantenete enfocado en tu objetivo
Tu hermana no está ahí
Nadie te habla
No es más que una voz creada en tu cabeza/
Volvés a tu monitor
Bilal Iqbal se detiene frente a una choza
Comienza a descargar sus bártulos
Tres barbudos lo esperan
Esto se está poniendo interesante
Uno de los hombres abre una caja
Tus músculos se contraen/
El hombre saca un rollo de tela
No es precisamente lo que buscás
Bilal Iqbal está sospechado de tráfico de armas
Pero quizá bajo los extremos de paño de esos rollos se ocultan balas
Estás ahí para encontrar evidencias
Lo has estado siguiendo por un tiempo
Sabés todo acerca de él
A veces tenés la impresión de que es parte de tu entorno/
A pesar de los discursos de sus superiores que le hablan sobre la importancia de sus acciones
Bilal Iqbal acaso no sea más que un padre de familia como vos
Lo sabés, lo presentís
Y sin embargo ejecutás órdenes
Y desde el momento mismo en que la duda se te instala
Mirás el retrato de tu hermana/
Ella murió hace dos años en un atentado en Tailandia
En vacaciones, en una playa
Quería huir del día a día
Y regresó en un ataúd macizo envuelto en la bandera nacional/
Víctima colateral de una guerra que ella siempre desafió
Algo así como tu compromiso con esta unidad militar
—No insistas más, Hannah.
—Pero ¿por qué? Querías otra cosa… Siempre dijiste que te encantaría crear videojuegos. El ejército no es broma.
—No tenía elección, Hannah. Me pagaron la escuela. Me ofrecieron un puesto de trabajo. Tengo un hijo.
—Pero justamente por eso no deberías haberlo hecho. ¿Querés hacer estallar una guerra que ni siquiera entendés de qué trata?
—¿De qué modo podía pagar? Aquí y ahora toda actividad remunerada no es más que un arma de guerra. Es preciso que se sepa. Incluso vos misma hacés la guerra. Detrás de tu puesto en el shopping center ofreciendo tus créditos a clientes desesperados. Sabés bien que nunca van a poder pagarlos.
Bilal Iqbal vuelve a su camioneta y retoma la ruta
Lo seguís mientras tus recuerdos se alejan
Se detiene en el mercado
Su hijo mira una bicicleta
Él le habla
Bilal Iqbal se enardece
Te gustaría saber realmente qué se dicen
El hijo insiste
Bilal Iqbal le da una paliza
Y vos recordás/
Para Navidad le compraste una bicicleta Disney Princess a tu hija
Ella nunca la usó/
¿Qué te lleva ahora a mezclar las cosas?
¿De dónde te viene esta culpabilidad de porquería?
Estás ahí para localizar a los enemigos del pueblo
En nombre de la democracia, de los derechos del hombre, de la paz/
Te encantaría poder ahora armarte un cigarrillo para calmarte un poco
Pero no podés salir de tu cabina antes de que tu programa haya terminado
Medidas de seguridad reforzadas
Estás ahí hace seis horas
Y te faltan cinco más para terminar
Frente a vos Bilal Iqbal se mueve
Da una señal
Deberíamos terminar
Esto se hace muy largo
4.
No escuchás nada
El ruido de las hélices te carcome el cerebro
El ministro te habla
Pero no llegás a entenderlo
Tratás de garabatear un discurso
Pero no te sale más que un amasijo de palabras en desorden
Salido de tu inconsciente
“Olvidar, sacudir la cabeza para que pierda toda certidumbre relacionada con las autoridades
Quedarse a solas cara a cara con los fantasmas en un mismo abismo
Encontrar el ser perdido, acunarlo en el silencio de una noche profunda”
Estas frases se te escapan